Rajoy advirtió sobre la posibilidad de utilizar fondos públicos para sanear la economía
El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, dio hoy marcha atrás con una promesa de campaña y afirmó que si es preciso inyectará fondos públicos a la banca, tras conocerse que el banco español con mayores problemas recibirá 8.000 millones de euros mientras los españoles afrontan duros recortes.
“Mi última intención sería prestar dinero público, pero si eso fuera necesario para salvar el sistema financiero español, yo no renunciaría a ello como han hecho otros países europeos y en España en el pasado", dijo el derechista Rajoy en entrevista con la emisora Onda Cero.
Rajoy respondía así al ser consultado sobre las informaciones en torno a un inminente plan del gobierno y el Banco de España para sanear y cambiar a los gestores de Bankia, la entidad de mayor tamaño con dificultades y cuyo saneamiento, según el FMI, es clave para frenar la presión de los mercados sobre la deuda del país.
Además, el Jefe del Ejecutivo español anunció que el próximo viernes el Consejo de Ministros aprobará un segundo decreto para culminar con la reforma del sistema financiero para que “nadie tenga dudas” sobre su solvencia.
Horas después de filtrarse el plan a la prensa, el ex director del FMI Rodrigo Rato dimitió como presidente de Bankia, banco surgido de la fusión de Caja Madrid y otras seis cajas de ahorro españolas y que acumula la mayor cantidad de productos tóxicos del sistema derivados del mercado inmobiliario.
Las declaraciones de Rajoy suponen un giro en su discurso, ya que desde que debatió en la campaña con su rival en la elecciones generales, el socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, siempre sostuvo que no iba a dar “ni un solo euro” a los bancos, algo que ahora no descarta.
Lo mismo ocurrió con la suba del IVA, una medida que insistió en que no aprobaría, y con la reforma laboral, que se suponía que sería para promover el contrato indefinido y no para abaratar y facilitar el despido, como resultó siendo.
También había asegurado que no recortaría derechos sociales, como la sanidad y la educación, áreas que recientemente sufrieron un ajuste de 10.000 millones de euros.
Tras aprobar ajustes y reformas de corte neoliberal en la línea de las recetas fondomonetaristas, España recayó en recesión y el desempleo escaló hasta el 24,44% de la población activa, 5,6 millones de personas, según datos oficiales.
Rajoy se dispone ahora a inyectar más dinero público en el sistema financiero español, que desde el inicio de la crisis en 2008 ha recibido 88.800 millones de euros del Estado, equivalentes al 8,4% del PBI nacional, según datos de la Comisión Europea (CE).
La posibilidad de que se utilicen fondos públicos para sanear el sistema financiero ha sido muy resistida por el movimiento de los “indignados”, que está a punto de volver a tomar las calles entre el 12 y el 15 de mayo, coincidiendo con el primer aniversario de su irrupción en la escena política.
Uno de los principales lemas del 15-M es que los ciudadanos no pagarán con sus impuestos el costo de una crisis financiera producto de la especulación. “Ni un euro más para la banca”, insisten.
Rubalcaba, líder del principal partido de la oposición, también se opone a que el gobierno otorgue dinero a los bancos “a fondo perdido”. Por su parte, la “izquierda plural” exige que el dinero no sea “gratis” y que se nacionalice parte de la banca.
“Nadie entendería que haya dinero para la banca y no para sanidad y educación. Como no lo entendería un pensionista que ahora tiene que pagar por sus medicinas. A los españoles les tiene que quedar claro que este proceso (de reestructuración de la banca) no les va a costar ni un euro", subrayó hoy Rubalcaba en rueda de prensa.
En tanto, el plan del gobierno para Bankia contempla modificaciones en el organigrama gestor y la inyección de hasta 8.000 millones de euros a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), en forma de bonos contingentes convertibles en acciones, según fuentes oficiales citadas por la prensa española.
La entidad ya recibió 4.465 millones de euros de este organismo en 2010. Se estima que la exposición de Bankia a los activos tóxicos del sector inmobiliario asciende a unos 37.500 millones de euros.
La intervención de Bankia se llevará a cabo después de la aprobación de un decreto elaborado por el Ministro de Economía, Luis de Guindos, que permitirá la inyección de dinero público mediante bonos convertibles en acciones a un interés del 8%.
La inyección de dinero público en este entidad resulta escandalosa después de que Rato, ex ministro de José María Aznar, recibió en 2011 una retribución anual de 2,34 millones de euros.
El ex máximo responsable del FMI, de 63 años, propuso que su sustituto sea el ex consejero delegado del banco BBVA José Ignacio Goirigolzarri, de 55 años, quien abandonó el segundo banco español en 2009 con una prejubilación vitalicia anual que ronda los tres millones de euros brutos.
El movimiento de los indignados sigue exigiendo que los directivos de la banca, responsables de la gestión de los activos tóxicos que provocaron la crisis financiera, rindan cuentas ante la justicia.