Hollande ganó y aseguró que será un alivio para la UE
El presidente electo de Francia, Francois Hollande, quien gana las elecciones presidenciales francesas por 51,70 por ciento contra el 48,30 por ciento que obtiene Nicolas Sarkozy, aseguró hoy que “Europa nos mira. Estoy seguro de que al anunciarse nuestra victoria, muchos países europeos se sintieron aliviados", en un discurso ofrecido en la plaza central de Tulle, en la céntrica región de Correze.
Y ante miles de enfervorizados militantes socialistas no dudó en asegurar que "la idea es que el ajuste no es la única salida. El crecimiento es la salida y eso es lo que diré lo más pronto posible, sobre toda Alemania y en nombre de nuestra amistad y la historia que nos une”.
“Los franceses escogieron el cambio al llevarme a la Presidencia. Mido el honor que me otorgan y la tarea que me espera y me comprometo a servir a mi país con la ejemplaridad que requiere la función", expresó sobre el escenario montado a los pies de la Catedral de Tulle.
“El cambio que pretendo debe estar a la altura de Francia y comienza ahora”, agregó Hollande antes de enviar "un saludo republicano a Nicolas Sarkozy, que merece todo nuestro respeto".
Luego, en un tono serio y carente de lirismo, recurrió al corazón de los militantes del partido de la rosa recordando que “muchos esperaban este momento desde hace tiempo y otros más jóvenes nunca lo habían vivido, por lo que estoy orgulloso de haber sido capaz de volver a otorgar esperanza”.
Una vez finalizado el discurso, un grupo de acordeoneonistas tocó el tradicional tema "La Vie en Rose", popularizado entre otros por Edith Piaf, y Hollande, tras recibir un ramo de rosas rojas (el símbolo del socialismo) retomó la palabra.
“!Gracias Correze! Si yo hubiera imaginado que en esta plaza, que como alcalde ayudé a refaccionar, iba a pasar esto...", dijo antes de confesar casi en un grito: "¡Sí, lo había imaginado!”, para mezclarse entre el público mientras decenas de guardaespaldas buscaban no alejarse del mandatario electo.
“Responsabilidad”, fue la palabra más repetida por Hollande, quien resaltó que “luchará por el respeto al laicismo” y “la igualdad entre hombres y mujeres”, al tiempo que fijó a “la justicia y la juventud” como una de sus prioridades.
También dedicó palabras para quienes no lo votaron, al asegurar que “los respeto y seré el presidente de todos".
"Esta noche no hay dos Francias que se enfrentan, hay una sola nación reunida en el mismo destino, cada uno será tratado en igualdad de derecho y deberes. Nadie será abandonado ni discriminado”, prometió.
“Estos últimos años hubo demasiadas fracturas, recortes y frustración para separar a nuestros ciudadanos, pero eso se terminó, aseguró en claro mensaje hacia los muchos electores conservadores de Francia.
Al agradecer a su familia, al Partido Socialista y a los humanistas y republicanos de centro que le permitieron llegar al poder con su voto, enfatizó que “el 6 de mayo debe ser una gran fecha para nuestro país y una nueva partida para Europa".
Y cerró con otro claro mensaje que apuntó a dibujar en trazos gruesos la línea que pretende otorgarle a su política internacional.
“No somos cualquier país del mundo -aseguró. Somos Francia y como presidente debo libertad, respeto, darle capacidad a los pueblos de emanciparse de las dictaduras y la corrupción, y todo lo que haga será a nombre de la República en todo el mundo”.
Por su parte, Sarkozy reconoció su derrota frente al socialista y confirmó que dejará la vida política, tal como había advertido durante la campaña electoral.
"Otra época se abre, en esa época seré uno de ustedes, mi lugar ya no será el mismo. Después de 35 años de vida política y 10 años en las máximas responsabilidades del Estado (cinco años ministro y cinco presidente), mi compromiso en la vida del país será diferente", aseguró el actual mandatario.
Sarkozy en un discurso marcadamente personal brindado desde la sala de conferencia La Mutualité en París, dijo: "Hablé por teléfono (con Hollande), lo felicité y le deseé buena suerte pues sera difícil. Pero deseo de todo corazón que Francia resista las difíciles pruebas que deberá afrontar".
El ahora mandatario saliente interrumpió los silbidos de sus simpatizantes hacia Hollande pidiendo respetar “la investidura del presidente electo democráticamente, no seamos como quienes tanto me atacaron”.
“Demos el ejemplo, no miremos a nuestros adversarios como nuestros enemigos. La vida está llena de sucesos y derrotas, seamos dignos, democráticos, patriotas, lo contrario de la imagen que algunos habrían dado en una situación inversa”, remarcó.
Sarkozy es el 13er jefe de Estado de la zona euro que pierde el poder desde 2009, cuando los efectos de la crisis financiera comenzaron a sentirse en la región, entre ellos el griego Georges Papandreu, el italiano Silvio Berlusconi, el español José Luis Rodríguez Zapatero, pero también los mandatarios de Irlanda, Letonia, Hungría, Ucrania, Portugal y Eslovaquia.
“Porto toda la responsabilidad de esta derrota, porque soy un hombre que asume sus responsabilidades. Soy el presidente, el jefe y cuando hay una derrota es el numero 1 el que la tiene que asumir”, aseveró.
Sin embargo, consideró que realizaron "una campaña inolvidable, contra todas las fuerzas unidas en nuestra contra”.
“Debemos pensar en la grandeza de Francia. Quiero agradecer a los franceses por el honor de elegirme para presidirlos 5 años, nunca me olvidaré de ese honor. En la vida de un hombre, presidir el destino de Francia es algo que no se olvida”, expresó emocionado.
“Cuando defendemos valores, la única forma de ser creíble es hacerlo. Hay mucho discurso con palabras vacías, porque quienes los pronuncian viven de otra forma”, lanzó Sarkozy en referencia a los socialistas.
La derrota convierte a Sarkozy en el presidente más efímero en la V Republica francesa, pues sólo el conservador Valéry Giscard d’Estaing no logró ser reelecto en 1981, pero en ese entonces los períodos presidenciales eran de siete años y no cinco como lo determinó el referendo del año 2000.