De los candidatos eliminados en primera vuelta ninguno votará a Sarkozy

04/05/2012
Internacionales - Francia
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Ochos fueron los candidatos que perdieron en las elecciones pasadas en Francia. Cinco de los cuales votarán por Hollande y tres en blanco. La ex candidata ultraderechista dio libertad de conciencia a sus seguidores

Los ocho candidatos eliminados en la primera vuelta presidencial francesa dieron a conocer su voto para la segunda vuelta del domingo, en la que cinco votarán por Hollande y tres en blanco, por lo que ninguno apoyará al presidente y candidato a la reelección Nicolas Sarkozy.

El socialista Francois Hollande, ganador en la primera vuelta del 22 de abril con el 28,63%, y Nicolas Sarkozy, segundo con el 27,18% necesitan superar la barra del 50% en el balotaje para alcanzar la presidencia de la quinta potencia mundial, para eso, necesitan captar los votos del resto de los electores.

Tercera con el 17,90% de los votos, la ultraderechista Marine Le Pen, del Frente Nacional (FN), se convirtió en árbitro de la segunda vuelta y supo posicionarse durante estas dos semanas de campaña en el centro de la agenda mediática.

Varias de sus propuestas fueron retomadas por Sarkozy para captar a los 6,4 millones de electores de extrema derecha.

Sarkozy y Hollande son lo mismo. Dos candidatos del sistema, dijo Le Pen al anunciar que votará en blanco pero otorgando libertad de conciencia a sus electores.

Según diferentes encuestas, más del 40% de sus electores se abstendrá o votará en blanco, algo que favorecería al socialismo.

En tanto que la extrema izquierda de Jean-Luc Mélenchon, cuarto con el 11,10%, no tardó en dar a conocer su postura. El 22 de abril, poco después del cierre de la votación, Mélenchon llamó a votar por Hollande, al igual que la ecologista Eva Joly, sexta con el 2,31%.

Ayer, el centrista Francois Bayrou (9,13%) rompió con la tradicional costumbre del centro de apoyar a los conservadores y anunció que va a votar a Hollande.

No quiero votar en blanco, eso sería indecisión, y en estas circunstancias la indecisión es imposible. Queda votar por Hollande y esa es mi elección, aseguró.

Bayrou justificó su decisión al afirmar que Sarkozy se libró en una carrera hacia la extrema derecha, en la que nosotros no nos encontramos nuestros valores, que son los del gaullismo, la derecha republicana y social.

El candidato soberanista Nicolas Dupont-Aignan (1,79%), ex integrante del partido de Sarkozy, criticó con dureza al mandatario y dejó en claro que no votará por ninguno de los dos candidatos.

Entre los candidatos de extrema izquierda, el primer obrero en aspirar a la presidencia en la historia de Francia, Philippe Poutou (1,15%), del Nuevo Partido Anticapitalista (NPA), pidió rajar a Sarkozy, incluso si Hollande no inspira confianza.

Por su parte, la candidata de Lucha Obrera (LO) Nathalie Arthaud (0,56%) comunicó que votará en blanco.

Ayer, mediante un comunicado, el candidato que finalizó último en la primera vuelta, el francoargentino Jacques Cheminade (0,25%), del partido Solidaridad y Progreso, aseguró que va a votar por Hollande.

Cheminade, quien nació y vivió en Buenos Aires hasta los 18 años, pretende instalar en Francia las ideas del controvertido estadounidense Lyndon LaRouche.

LaRouche afirma que los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York fueron realizados por una alianza anglo-saudita y que el grupo The Beatles fue creado por los servicios de propaganda británicos. LaRouche fue preso por intento de conspiración postal.

Para TNS-Sofres, Hollande obtendrá el 52,5% frente al 47,5% de Sarkozy, en tanto que para la encuestadora Ifop la diferencia es de cuatro puntos (52%-48%). Ambos sondeos sitúan a los indecisos en el 16%.

Deseo una victoria amplia. Si los franceses deben escoger que hagan una elección masiva, clara, así quien sea investido por el sufragio universal cuente con todas las capacidades y formas de reaccionar. No den lugar a una victoria apretada que presentará dificultades desde el día después del escrutinio, expresó esta mañana Hollande en la radio RTL.

Por su parte, Sarkozy, quien dijo sentir una fuerte movilización popular en su favor, se posicionó en víctima de los medios de comunicación y atacó con dureza a la prensa.

¿Cómo aceptar todas estas injurias, calumnias y torrentes de ultrajes?, se preguntó Sarkozy esta tarde en un improvisado acto en la región de Vendée (oeste).

"¿Quiénes son los periodistas para impedirme hablar con los 6,4 millones de electores de Marine Le Pen? No puedo aceptarlo, eso es una forma de racismo e intolerancia, agregó.

En los dos últimos actos de Sarkozy, en París y Toulón, varios periodistas franceses fueron agredidos, física y verbalmente por los simpatizantes del presidente, según denunciaron hoy medios galos, los que criticaron el tono del mandatario hacia los comunicadores.

El diario conservador Le Figaro, el más cercano al gobierno, aseguró hoy que el ambiente dentro de la coalición gobernante Unión por una Mayoría Popular (UMP) se degrada por las crecientes críticas a Sarkozy en torno a la orientación de su discurso y a su desempeño en el debate frente a Hollande.

Sarkozy, quien anunció que de perder se retirará de la vida política, confió hoy que de ser electo rearmará su gobierno 48 horas después de la elección y que ya tiene decidido el nombre del nuevo primer ministro.

Hollande reconoció tener varios nombres en la cabeza para ocupar el puesto de premier, pero prefirió no brindar detalles.