Cristina celebró los logros alcanzados desde 2003 y llamó a profundizar el modelo
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner llamó hoy a trabajar juntos, unidos y organizados, para construir un país mejor porque cada vez que nos habían dividido y enfrentado, sobre esos falsos enfrentamientos lucraron unos pocos, al encabezar el acto de la militancia kirchnerista en el estadio de Vélez.
Al comenzar su discurso ante miles de militantes en el estadio ubicado en el barrio porteño de Liniers, Cristina agradeció a todos los presentes por esta maravillosa fiesta de alegría y de nacionalidad.
Siempre creí que la historia era construcción política, que era voluntad, que era esfuerzo, trabajo y compromiso, afirmó, y explicó que el acto estaba previsto realizarse el 11 de marzo pero decidieron el 27 de abril, noveno aniversario del comicio presidencial que llevó al gobierno a Néstor Kirchner.
Cristina destacó que prefirió esta fecha para la realización del acto porque fue cuando comenzaron junto al ex presidente a construir, a partir de convicciones históricas, de principios políticos, una historia.
Jamás permitiremos que la vuelvan a escribir desde afuera o desde intereses contrarios a los de la patria, enfatizó.
La Presidenta recordó que tras la elección algunos le preguntaban cómo van a hacer para gobernar un país tan quebrado si no les dan la segunda vuelta para legitimarse.
Yo les contesté que si no nos la daban, la legitimidad la íbamos a construir a fuerza de políticas que fueran orientadas a cambiar el destino histórico de la Argentina. Con un 22% había legalidad pero faltaba legitimidad, pero nos sobraba coraje y lo que teníamos que tener para dar vuelta la taba de la Argentina, agregó.
Cristina enumeró los logros de la gestión iniciada por el ex presidente y puntualizó: "Quién podía pensar que podíamos desprendernos de ese lastre monstruoso que era la deuda y que los asesinos y genocidas iban a ser juzgados por la Constitución".
En esa línea, Cristina volvió a preguntarse: "Quién podía pensar que iba a ser aquí, en Mar del Plata, que ese presidente visco y con el traje abierto y desgarbado iba a decirle que no a los más poderosos".
Al evocar la jornada anterior a la elección de 2003, Cristina dijo que su hijo Máximo, le recordó que la noche anterior encontró en la mesa "un papel escrito por su padre, con dos números: uno decía el 24% y otro el 22% y es lo que nos habilitó para ir a la segunda vuelta".
"Con un 22% había legalidad pero faltaba legitimidad pero nos sobraba coraje y lo que teníamos que tener para dar vuelta la taba de la Argentina", afirmó la presidenta.
En ese sentido, Cristina se preguntó: Quién podía imaginar ese 25 de Mayo, cuando él habló ante la Asamblea Legislativa y se comprometió a que no iba a dejar sus principios en la puerta de la Casa Rosada, ni aún los más allegados ni entusiastas, que podíamos lograr las cosas que hemos hecho.
La jefa del Estado, al promediar su discurso, se refirió al proyecto que envió al Congreso para la expropiación de YPF, y agradeció el apoyo que han brindado las principales fuerzas políticas nacionales del país, para lograr la media sanción en el Senado.
En este sentido, Cristina dijo que "es de todos los argentinos y para todos los argentinos, y de bien nacido agradecer a las fuerzas políticas. La voluntad, el compromiso y el sacrificio personal sirven para que las cosas salgan bien: por eso tenemos que trabajar juntos y organizados para que las cosas en el país salgan mejor", sostuvo Cristina.
A la vez, confesó que ella "al igual que muchos argentinos tampoco imaginaba que con el consenso mayoritario de las principales fuerzas íbamos a lograr la recuperación de YPF".
Dejó en claro que "muchos desprevenidos pueden pensar que este acto tiene que ver con la votación en el Congreso, pero el azar interviene muchas veces en la historia".
Sin embargo, que a una semana de tratarse el proyecto de nacionalización en Diputados, "llegamos a este momento no por obra de un partido, porque YPF es de todos los argentinos y para todos los argentinos".
Por último, resaltó que "en esta historia que comenzó con tanta debilidad hace 9 años, era impensable lo que hemos podido hacer", asegurando que "la voluntad, la convicción, el trabajo, el esfuerzo, el sacrificio personal de todos y cada uno de los que se juegan todos los días, es fundamental".
Les pido a cada argentino, en cada lugar que esté, que a esos argentinos que vean haciendo las cosas no tan bien, que le pidan que trabajemos todos juntos, unidos y organizados, para construir un país mejor, reclamó.
Además, cuestionó a los que pensaron que cuando hablé de sintonía fina empezaron a elaborar teorías sobre qué significaba, que se iba a retroceder, y remarcó: Qué poco me conocen, y qué poco conocen al pueblo argentino, porque estas conquistas no pertenecen a una presidenta sino a toda la Argentina.
Por otra parte, Cristina reiteró que desde la política se deben pensar nuevas formas de participación, de intervención del Estado, modernas, contemporáneas, junto al sector privado, siempre con la dirección estatal, porque el Estado no puede declinar su responsabilidad en políticas económicas y sociales.
La Presidenta agradeció a la juventud por llenar este estadio y dijo que las nuevas generaciones son las que tiene que tomar la posta y la bandera, para seguir con los ideales de 200 años de historia.
La presidenta convocó a la juventud "como generación del Bicentenario", a "tomar la posta y las banderas de 200 años de historia para que nuestras Malvinas vuelvan a formar parte de nuestras instituciones, porque de nuestra historia y geografía ya lo son".
Cristina destacó como el máximo logro de su gestión y la de Néstor Kirchner "la incorporación de la juventud a la política" y aseguró que "es lo mejor que hemos hecho porque es sembrar futuro".
En su discurso, Cristina agradeció a los jóvenes por estar presentes en el acto y "sentirnos nuevamente parte de un proyecto común. No saben lo importante que es sentirse parte de algo, tener pertenencia a un proyecto nos da vida, fuerza".
"Si ese proyecto es el de un país, que crece, que incluye, que protege, que brinda, que repara, es entonces el camino que alguna vez soñamos cuando éramos muy jóvenes. Ustedes tienen una inmensa suerte de vivir en democracia plena, donde cada uno puede decir hablar y sentir lo que quiera, esto es algo maravilloso", afirmó.
"Son ustedes los que tienen que seguir escribiendo la historia. Para hacerlo, deben hacerlo bajo el lema unidos y organizados, para profundizar la transformación", agregó la presidenta.
Además, consideró que cada vez que se registraron problemas en la historia argentina fue porque antes nos habían dividido y enfrentado, y sobre esos falsos enfrentamientos lucraron unos pocos.
Por eso no me voy a cansar una y otra vez de pedirles a todos unidad y organización, y decirles que la historia no se escribe en línea recta. Por eso, tengamos la claridad aquellos que vivimos una Argentina dividida, de tener en la memoria colectiva la necesidad de la unidad nacional, concluyó.
El gabinete nacional, funcionarios, gobernadores y dirigentes kirchnersitas acompañaron hoy desde el escenario el multitudinario acto encabezado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el estadio de Vélez.
Entre los presentes se encontraban el vicepresidente Amado Boudou; el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina; los ministros de Trabajo, Carlos Tomada; de Planificación, Julio de Vido; de Desarrollo Social, Alicia Kirchner; de Seguridad, Nilda Garre, de Industria, Débora Giorgi; de Educación, Alberto Sileoni y de Justicia, Julio Alak, y de Ciencia y Tecnología Lino Barañao, y el canciller Héctor Timerman.
También concurrieron los secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini, de Comercio, Guillermo Moreno, de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro, y los ministros del Interior, Florencio Randazzo, de Defensa, Arturo Puricell, de Salud Juan Manzur, de Economía, Hernán Lorenzino, y el viceministro del Palacio de Hacienda, Axel Kicillof.
También estuvieron presentes Máximo Kirchner, el gobernador Daniel Scioli, vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto; los titulares de las bancada del Congreso, Agustín Rossi y Miguel Angel Pichetto; el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez; y las diputada del FpV María del Carmen Bianchi y Diana Conti.
También acompañaron el secretario el diputado nacional y referente de La Cámpora, Andrés Larroque, el vicepresidente de la Cámara de Diputados bonaerense, José Ottavis, y el legislador porteño Juan Cabandié.
La presidenta también contó con el acompañamiento de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, y de Madres de Plaza de Mayo, Hebe Bonafini, como así también referentes de derechos humanos, como el diputado nacional y nieto recuperado Horacio Pietragalla.
Además estuvieron presentes los dirigentes del Movimiento Evita, Emilio Pérsico y Leonardo Grosso, del Partido Miles, Luis D`Elia, Jorge "Quito" Aragón, del Movimiento Martín Fierro, y Milagro Sala.
Los gobernadores también manifestaron su apoyo, entre ellos el sanjuanino José Luis Gioja; de Chubut, Martín Buzzi, el mandatario de Entre Ríos, Sergio Urribarri; de La Pampa, Oscar Mario Jorge, y José Alperovich, de Tucumán.
El senador oficialista Daniel Filmus; los legisladores de Nuevo Encuentro Martín Sabbatella y Carlos Heller; los diputados del FpV Edgardo Depetris, Carlos Kunkel y Fernando Navarro, también completaron la convocatoria.
La presencia de intendentes del conurbano también fue destacada, entre los que se contaron el de Lanús, Darío Díaz Pérez y el de San Martín, Gabriel Katopodis, y de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde.