Hollande mantiene su ventaja sobre Sarkozy

27/04/2012
Internacionales - Francia
alternative
A una semana de haber comenzado la campaña electoral para la segunda vuelta en Francia, el socialista sigue arriba de las encuestas, sobre el actual mandatario. Hollande obtiene el 55% y Sarkozy el 45%

Al término de la primera semana de campaña antes de la segunda vuelta del 6 de mayo, el candidato socialista a la presidencia francesa, François Hollande, afianza su ventaja sobre el actual mandatario y candidato a la reelección Nicolas Sarkozy, según afirman diversas encuestas.

En medio de acusaciones cruzadas, una marcada diferencia en las propuestas y prioridades de cada candidato y voces de descontento que se alzan tímidamente sobre la estrategia escogida por Sarkozy, expira la primera semana del duelo entre el presidente y el favorito Hollande.

En las cuatro encuestas publicadas entre ayer y hoy, el socialista mantiene su ventaja. Hollande acredita del 54% al 55% mientras que Sarkozy obtiene el 46% al 45%, según las diferentes mediciones.

Sólo en una encuesta conocida hoy, realizada por el instituto CSA, Sarkozy logró acortar dos puntos la ventaja que le lleva su contrincante y que ahora es de 54% a 46%.

En la primera vuelta, Hollande se impuso por el 28,6% de los sufragios contra el 27,2% del presidente conservador, una diferencia de 560.000 votos.

A pesar de la escasa diferencia, Sarkozy posee un margen acotado de maniobra por el enorme rechazo que genera su figura. El mandatario endureció su discurso en su intento de alzarse con la mayor cantidad posible de los 6,4 millones de votos del ultraderechista Frente Nacional (FN), de Marine Le Pen, para ser reelecto.

Así, puso entre sus prioridades luchar contra la inseguridad y la inmigración ilegal, una táctica criticada por varios miembros de su partido, la Unión por un Movimiento Popular (UMP).

Según un sondeo de Ipsos, las principales preocupaciones de los franceses son el desempleo, la pérdida de poder adquisitivo, el acceso a la vivienda y la precariedad laboral, temas retomados por Hollande y explotados con sus propuestas durante la campaña.

Con un perfil sumamente bajo, aclaró que no responderá a los ataques de Sarkozy, pero que su rival se equivoca al no respetar las prioridades de los franceses.

Entretanto, por undécimo mes consecutivo el desempleo volvió a subir (+0,6%), según anuncio ayer el ministerio de Trabajo, superando la barra del 10% (casi 3 millones de personas), el nivel más alto en los últimos 12 años.

Hoy, el Instituto Nacional de Estadísticas y Estudios Económicos (Insee) anunció que el consumo cayó un 3% en el mes de marzo. Otro índice interno preocupante por su importancia en el crecimiento, es la caída de las inversiones de las pequeñas y medianas empresas.

En una zona euro donde 7 de los 17 países que utilizan la moneda única se encuentran en recesión, Francia resiste aún, pero todo indica que su recuperación será lenta, estimó el Insee.

Antes de la primera vuelta, Hollande realizó una treintena de grandes actos, pero para esta etapa final antes del balotaje el equipo de campaña del PS optó por potenciar los movimientos mediáticos en la primera semana.

El domingo, el socialista realizará un acto en la parisina sala de espectáculos de Bercy, en el que estará presente la plana mayor de los partidos ecologistas.

Mientras Sarkozy está aislado y corre de manera desesperada detrás del electorado de extrema derecha, la izquierda esta unida en su dignidad, aseguró hoy el jefe de campaña del PS, Pierre Moscovici, a la radio France Info.

Asimismo, Moscovici destacó la importancia de la campaña puerta a puerta que el PS implementó antes de la primera vuelta para evitar la abstención, algo que según el socialista le aportó 160.000 votos" a Hollande.

El acto más importante del PS tendrá lugar el 3 de mayo en Toulouse, tradicional bastión socialista. El día anterior se realizará el único debate televisivo entre los candidatos, que los medios auguran como violento y agresivo.

Mientras Sarkozy y su partido agitan el espectro de ataques especulativos que podrían desatarse contra Francia en caso de una victoria socialista, la agencia de calificación Standard & Poors (S&P) dejó en claro que el próximo gobierno francés encontrará presión en los mercados.

La agencia, que en enero último retiró la calificación triple A a Francia, advirtió hoy que existe una posibilidad en tres de que la nota francesa sea nuevamente rebajada antes de fin de año.

Al comenzar su campaña, Hollande calificó al mundo de las finanzas como su principal enemigo.

Si las finanzas públicas francesas se desvían del camino trazado en materia de reducción del déficit público, la nota podría volver a bajar a fines de 2012 o en 2013, aseguró Jean-Michel Six, jefe de los economistas para Europa de S&P al canal BFM Business.