Bajo la mirada de la UE, se recalienta la campaña en Francia

26/04/2012
Internacionales - Elecciones en Francia
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Los candidatos presidenciales continuaron con sus acusaciones cruzadas y propuestas para atraer a los electores de los partidos de extrema derecha y centro

Los candidatos a la presidencia francesa continuaron hoy con sus acusaciones cruzadas y propuestas para atraer a los electores de los partidos de extrema derecha y centro, en una campaña seguida atentamente por una Unión Europea (UE) cada vez más afectada por la crisis.

La recta final al balotaje del 6 de mayo tiene en vilo a buena parte de los 27 países de la UE, pues los dos candidatos, el presidente Nicolas Sarkozy y el socialista Francois Hollande, defienden posturas antagónicas respecto de las políticas adoptadas hasta ahora por el bloque para enfrentar la crisis financiera.

Mientras Sarkozy endureció su discurso y, con ínfulas nacionalistas, no ahorra ataques contra la UE, el socialista Hollande remarca la importancia de la Unión y promete impulsar políticas sociales y de crecimiento como opción a los ajustes aplicados hasta ahora como receta anticrisis.

En los últimos días, desde la UE se alzan nuevas voces de respaldo a esta idea de Hollande de reclamar políticas que incentiven el desarrollo desde la UE, en especial desde Italia, Bélgica y del Banco Central Europeo (BCE), entre otros.

Con este apoyo a sus propuestas, Hollande ratificó ayer que, de ser electo, su primer viaje será a Berlín para discutir con la jefa de gobierno alemana, la canciller Angela Merkel, una reforma a un pacto de endurecimiento de la disciplina fiscal firmado por la UE en marzo pasado.

Hollande dice que es necesario incorporar al pacto medidas para estimular el crecimiento de Europa y su competitividad.

Asimismo, el socialista prevé enviar un memorándum a todos los jefes de Estado de la UE al día siguiente de la segunda vuelta para solicitarle apoyen sus propuestas para incluir políticas sociales y ayudas al desarrollo.

Por su parte, Sarkozy impulsó la reciente reforma de los tratados europeos junto a Merkel, para endurecer la política fiscal y luchar contra el déficit presupuestario de los países que integran la eurozona.

Hollande venció por estrecho margen a Sarkozy en la primera vuelta, y ambos buscan ahora -cada uno a su manera- captar el voto del partido ultraderechista y euroescéptico Frente Nacional, que salió tercero con el 18% de los votos y cuyos electores serán cruciales para definir el balotaje.

Los sondeos, sin embargo, le dan la espalda al presidente.

Tres encuestas conocidas hoy -una de TNS Forbes, otra de CSA y una de Ipsos- pronosticaron un triunfo de Hollande por 55% a 45%, 56 a 44% o 55,5 a 45,5%, respectivamente.

Con los sondeos en contra, Sarkozy, que necesita alzarse con la mayor cantidad posible de los 6,4 millones de votos del FN para ser reelecto, retomó esta semana numerosas propuestas e ideas del partido de extrema derecha, como la tolerancia cero con el delito y el combate a ultranza a la inmigración ilegal.

Hoy, en una vuelta a un operativo de seducción del FN que ya generó una ola de críticas a Sarkozy, el presidente propuso una reforma legal para que cualquier policía que dispare contra un sospechoso que vaya huyendo goce de la presunción de haber actuado en "defensa propia" mientras no se demuestre lo contrario.

"En un estado de ley y orden, no podemos poner en el mismo nivel a policías que hacen su trabajo con un delincuente", dijo Sarkozy ante seguidores en un acto de campaña.

También hoy, el ministro del Interior francés, Claude Gueant, amenazó con que Francia deje el espacio de libre circulación interfronteriza a través de sus 16 estados miembros, llamado espacio de Schengen, en caso de que la UE desoiga el pedido de París de endurecer su política migratoria.

La líder del Frente Nacional, Marine Le Pen, por su parte, envió hoy una carta abierta a los dos candidatos para solicitar respeto a su partido, víctima según ella- de estigmatización, al tiempo que los conminó a no recuperar sus ideas.

Además, Le Pen le pidió a Sarkozy que defina si apoyará a su partido o a los socialistas en los desempates que podría llegar a haber en las elecciones legislativas del 10 y 17 de junio próximo.

En la primera vuelta, Hollande se impuso ajustadamente por el 28,6% de los sufragios contra el 27,2% del presidente conservador, una diferencia de 560.000 votos.

Hollande realizó hoy un gesto de acercamiento hacia el centrista Francois Bayrou, del Movimiento Democrático (MoDem), quien obtuvo el 9,1% de los votos el domingo pasado.

El centrista aún no otorgó consigna de voto, pero algunos medios afirman que condicionaría un eventual apoyo a ocupar alguno de los ministerios mas importantes en un eventual gobierno socialista.

Mientras tanto, el semanario liberal británico The Economist intervino en la campaña al colocar en la portada de su edición al aspirante socialista, bajo el titulo: Hollande un candidato más bien peligroso.

En la edición que aparecerá mañana, la revista británica escoge a Sarkozy, no por sus méritos, sino porque un nuevo socialista en el poder podría desatar ataques financieros que sumerjan a Francia y sus vecinos.

Entretanto, y en un nuevo golpe a las aspiraciones de Sarkozy, el desempleo volvió a subir en Francia (+0,6%) por undécimo mes seguido, según anunció hoy el Ministerio de Trabajo.

El desempleo en Francia supera la barrera del 10% (casi 3 millones de personas), el nivel más alto en los últimos 12 años.

Hoy, desde el socialismo recordaron que desde la asunción de Sarkozy en 2007 se perdieron 1 millón de puestos de trabajo.