Represores se negaron a declarar en el juicio que se les sigue en Catamarca
Los represores Carlos Alberto Lucena y Juan Daniel Rauzzino, imputados por delitos de lesa humanidad en Catamarca durante la dictadura militar se negaron a declarar hoy, en la segunda jornada del juicio en su contra.
El juicio se reanudó a las 9.55 y se les dió a los imputados, que se desempeñaron en Catamarca entre 1976 y 1977, la posibilidad de declarar, pero ambos optaron por guardar silencio.
Lucena y Rauzzino se desempeñaban en Catamarca cuando se produjo la privación ilegítima de la libertad y desaparición forzosa de los catamarqueños Francisco Gregorio Ponce, su hermano Julio Genaro Burgos, Griselda del Huerto Ponce y Nelly Yolanda Borda, respectivamente.
Según lo confirmó a Telam, el titular del Tribunal, Juan Carlos Reynaga, la jornada judicial de hoy continuará con la declaración de cinco testigos y se prevé que uno de ellos lo haga desde la Capital Federal, por el sistema de videoconferencia.
El debate oral y público se inició el lunes y el Tribunal Oral Federal rechazó por unanimidad el planteo de nulidad formulado por el defensor de los ex jefes militares, Lucio Montero.
Lucena y Rauzzino llegaron al juicio oral inculpados como presuntos autores de los delitos de privación ilegítima de la libertad y la desaparición forzada de personas en tres hechos, ocurridos entre abril de 1976 y enero de 1977.
En este proceso también iba a ser juzgado Luciano Benjamín Menéndez, ex comandante del 3er. Cuerpo de Ejército y con responsabilidad jurisdiccional sobre Catamarca, pero por razones de salud fue apartado de esta instancia judicial.