Cinco Siglos Igual

24/09/2009
Nacionales - Golpe de Estado en Honduras
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Un muerto y un centenar de detenidos tras los incidentes. La Policía informó que falleció el hombre que anoche había resultado herido en los disturbios. Zelaya sigue refugiado en la Embajada de Brasil.

La Policía de Honduras informó ayer que el hombre que resultó herido anoche en los disturbios que se registraron en Tegucigalpa murió en un hospital de la capital hondureña.

El portavoz de la Policía, Orlin Cerrato, dijo a los periodistas que se confirmó la muerte de un hombre, que no identificó, pero indicó que las causas están bajo investigación.

Oficialmente se trata de la primera víctima mortal registrada en Honduras después de la llegada sorpresiva a Tegucigalpa, el pasado lunes, del derrocado presidente hondureño, Manuel Zelaya, quien decía tener información, no confirmada, de la existencia de seis muertos.

La misma Policía informó  que esa versión de Zelaya era falsa, pero dio cuenta de que anoche hubo disturbios en varias zonas de la capital en los que se había producido un herido de bala.

Asimismo, anunció  que en las últimas horas habían sido detenidas unas 113 personas por participar en hechos violentos o por no acatar el toque de queda que imperaba hasta las 10 hora local (16 GMT) y que será restablecido a las 17 hora local (23 GMT).

Cerrato no precisó  si la persona fallecida es la misma que resultó herida anoche, sobre la cual había informado ayer él mismo.

El martes, al Hospital Escuela de Tegucigalpa acudieron unos 20 lesionados en diferentes hechos violentos, mientras que ayer ya superan la decena, según indicó una fuente de ese centro asistencial.

El destituido mandatario continúa en la Embajada de Brasil en Tegucigalpa, cuyo edificio está  rodeado por centenares de policías y militares.

Zelaya fue detenido y expulsado del país el 28 de junio pasado por los militares y el Congreso nombró ese mismo día en su reemplazo a Roberto Micheletti, hasta entonces presidente del Legislativo, cuyo Gobierno no es reconocido por la comunidad internacional.

Con matices, con hombres y formas distintas, desde uno de los mayores genocidios del mundo bautizado como “el descubrimiento de América” las cosas siguen como hace 500 años y Honduras es la prueba, aunque muchos nos están, de cómo en esta parte de la tierra la historia se cayó.