Amén

24/09/2009
Nacionales - Sociedad
alternative
Aunque hayan sido rivales durante siglos, en un pueblo de Estados Unidos, musulmanes y judíos comparten el mismo templo para celebrar sus ritos


Esta nueva relación se refleja los días viernes en un edificio en el estado de Virginia. Por la tarde, quienes acuden a rezar, lo hacen descalzos, con esterillas y lo hacen en árabe. En la noche, llevan solideos, encienden cirios y rezan en hebreo.

El edificio es una sinagoga que durante el Ramadán (el mes en el que los musulmanes realizan un ayuno diario desde el alba hasta que se pone el sol) hace de mezquita. Quizás en Medio Oriente esto sea inconcebible, sin embargo, fueron los propios miembros de la sinagoga quienes sugirieron el uso de su edificio al enterarse que la congregación musulmana quería arrendar un local para efectuar sus plegarias.

Según el imán Mohamed Magid, de la Sociedad Musulmana del área de Dulles, en Virginia, “muchas personas ven la relación entre judíos y musulmanes como un conflicto”, pero precisó que esas son los grupos en Medio Oriente ya que “acá hay una historia que deshace los estereotipos”.

Por su parte, el rabino Robert Nosanchuk, que encabeza la congregación reformista de unas 500 familias, dijo que la relación es mutua y que “sólo se conoce a alguien cuando se le invita a la casa, se aprende a reconocer sus caras, se conocen los nombres de sus hijos”.

Generalmente, las personas se abrazan a su religión porque allí encuentran la ayuda y el consuelo espiritual a sus problemas que no hallan en otro lugar. Si esa misma religión es usada como un instrumento para crear divisiones y provocar peleas con otros cultos, jamás podremos construir desde la integración para lograr la concreción de la utopía de un mundo mejor.

Todavía queda una esperanza, ya que en un lugar en el mundo dos religiones que se odiaron desde siempre comparten nada más y nada menos que el lugar donde cada uno profesa su culto. Ojala que este hecho sea tomado como ejemplo y aplicado por los líderes espirituales de todas las religiones del mundo, para que reine el tiempo de la paz.

Tal como dijo una vez el Dalai Lama, jefe espiritual del budismo tibetano: “Aunque haya religiones diferentes, debido a distintas culturas, lo importante es que todas coincidan en su objetivo principal: ser buena persona y ayudar a los demás”.  Amén.