El Manuel Belgrano definirá el miércoles su sistema de admisión
El Consejo Asesor de la Escuela Superior de Comercio "Manuel Belgrano", que depende de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), definirá el miércoles si establece el sorteo para determinar los ingresantes en lugar del actual examen selectivo, un sistema que impulsa el rector del colegio, Sixto Reyes.
La sesión fue convocada para ese día a las 16.30, según informaron esta tarde a Télam las autoridades de la escuela.
"Queremos extender la posibilidad de que diversos estamentos sociales, cuya entrada al Belgrano hoy está limitada, tengan la posibilidad de ingresar, teniendo en cuenta que se trata de un colegio público, dependiente de una universidad nacional, que se sostiene con fondos del Estado", sostuvo Reyes.
El actual sistema de ingreso consiste en asignar las 256 plazas anuales para primer año a los mejor calificados en un examen escrito de Lengua y Matemática.
El director esgrime que este sistema no es equitativo, porque, según un estudio hecho por la UNC, "entre el 75 y el 80 por ciento de quienes logran ingresar se preparan en academias particulares entre abril y diciembre, que les cobran entre 500 y 700 pesos por mes, y a medida de que se aproxima la fecha de examen los costos suben".
El profesor está persuadido de que la calidad de los egresados "del Belgrano no depende del mecanismo de ingreso", porque la institución, que cuenta con 74 años, "tuvo diferentes sistemas a lo largo de su historia: sorteo, examen, cupo para hijos de empleados y de hermanos de alumnos".
Argumenta también que "dos exámenes en una sola instancia, en la que se suman los puntos logrados, de ninguna manera puede garantizar que entren los mejores, y menos los que hicieron el mayor esfuerzo posible".
"Un examen jamás mide el mérito ni el esfuerzo, sólo el rendimiento, por lo cual un día se puede obtener 7 y otro, 8, y no necesariamente por esfuerzo ni por mérito", insistió.
Recordó además que "algunos aspirantes pueden provenir de familias que tuvieron posibilidades de brindarles una educación de nivel que les da ventajas comparativas considerables respecto de quienes no las tuvieron".
La iniciativa en debate esgrime que "el sorteo, como mecanismo de selección, se fundamenta, en primer lugar, en el acatamiento de algunas de las disposiciones previstas por la Ley de Educación Nacional 26.206, a saber: que la educación debe ser un bien público y un derecho de todos los ciudadanos cuyo acceso debe estar garantizado por el Estado".
Asimismo, el proyecto en tratamiento asevera que hay que desmitificar "categorías tales como el talento natural (de los alumnos), que no hacen sino reforzar, legitimar y reproducir distinciones que dan cuenta de una estigmatización selectiva asentada en la pertenencia de clase de los estudiantes".
De acuerdo con la iniciativa, el escenario caracterizado por las diferencias sociales y culturales es el que "la escuela pública debiera cuestionar antes que ayudar a reproducir, en la asunción de una lógica política que desmercantilice los procedimientos de acceso a la educación obligatoria".
Reyes promueve también un cambio en los planes de estudio para prevenir el aumento de las deserciones y las repeticiones como ocurrió en la anterior ocasión en que se estableció el sistema de ingreso por sorteo, en 1983, tras la vuelta de la democracia.
Explicó que el cambio de planes se necesita "para garantizar la articulación en el pasaje del nivel primario al secundario, atendiendo a la especificidad de la propuesta pedagógica de la escuela".
Teniendo en cuenta que los alumnos ingresan a los 11 años al Belgrano, "la articulación y la nivelación permitirían que, durante el año posterior al del ingreso, se refuerce todo lo visto en el primario y, con ello, la biografía escolar de cada alumno", dijo el docente.
Si bien el 28 de marzo la propuesta impulsada por el director del establecimiento había sido elevada con la firma de 12 de los 16 consejeros, finalmente, el Consejo Asesor, por 11 votos a 5, resolvió que la decisión fuera diferida hasta el 25 de abril, de manera de disponer de más tiempo para evaluar la iniciativa.
El Consejo Asesor debe limitarse a efectuar una recomendación, que pasará a la Secretaría Académica, al Rectorado y, luego, al Consejo Superior de la Universidad, máximo órgano de decisión, que tendrá la última palabra.
En el otro establecimiento preuniversitario con el que cuenta Córdoba, el Colegio Nacional de Monserrat, los aspirantes aún ingresan por orden de mérito tras rendir un examen, como sucede ahora en la escuela Belgrano.