Las encuestan muestran ventaja de Hollande sobre Sarkozy
Los candidatos a la Presidencia de Francia cerraron hoy sus campañas para la primera vuelta electoral del domingo, y mientras que el equipo del socialista Francois Hollande se mostró confiado en su victoria, el presidente Nicolas Sarkozy hizo un mea culpa por sus errores.
Los sondeos del último día de campaña antes de la votación del domingo pronosticaron un claro triunfo de Hollande ante Sarkozy en el balotaje del 6 de mayo, luego de una primera vuelta a la que ambos llegan con cierta paridad en intención de voto, aunque con una leve ventaja también en favor del candidato socialista.
En declaraciones horas antes del inicio de la veda electoral, el conservador Sarkozy aludió a críticas que recibió de que su estilo ostentoso, algo desalineado y arrogante, rebajó la estatura que debe tener un jefe de Estado de Francia.
"Quizás el error que cometí al comienzo de mi mandato es no haber entendido la dimensión simbólica del rol presidencial y no haber sido lo suficientemente solemne en mis actos", dijo Sarkozy a la radio RTL.
"Un error por el cual me gustaría disculparme o explicarme y que no volveré a cometer. Ahora conozco el trabajo", agregó el mandatario, quien hoy realizó una gira que lo llevó por tres regiones del país para cerrar con un acto en la sureña Niza.
Como ustedes, tengo derechos y deberes. El mío es ganar, por eso vengan a votar en masa, pidió el mandatario en Niza, un tradicional bastión de la derecha francesa, donde estuvo presente la ex primera dama Bernadette Chirac, esposa del predecesor y mentor político de Sarkozy, Jacques Chirac.
La votación es vista más como un referendo sobre Sarkozy -quien agasajó a empresarios y se casó con la supermodelo Carla Bruni durante su mandato de cinco años- que como una posibilidad de elegir al segundo presidente socialista en la historia de Francia después de Francois Miterrand (1981-1995).
Los últimos sondeos antes del inicio de la veda, a la medianoche, predijeron que Hollande vencerá el domingo a Sarkozy por 29% a 25% antes de que vuelvan a verse las caras el 6 de mayo.
El socialista ganará la segunda vuelta con el 55% de los votos contra el 44% de su adversario de derecha, según una encuesta de la consultora Ipsos, que mostró números muy similares a otras seis difundidas hoy.
La candidata de extrema derecha Marine Le Pen, del Frente Nacional, se puede quedarse con un 16% en la primera vuelta, seguida del aspirante de extrema izquierda Jean-Luc Melenchon, con el 14%, y el centrista Francois Bayrou, con el 10%, dijo IPSOS.
En medio de especulaciones de que podría buscar un pacto con Melenchon o Bayrou para asegurarse su victoria en la segunda vuelta, Hollande dijo que no habrá ningún acuerdo, como por ejemplo elegir a un candidato a primer ministro de algún partido con el que se alíe.
"No hay lugar a negociaciones entre partidos en una elección presidencial. Ningún intercambio, ninguna concesión", declaró.
En declaraciones al diario Le Parisien, el vocero de la campaña de Hollande dijo que los votantes tienen "una expectativa calma y poderosa de cambio" y que los que apoyen a otros candidatos de izquierda este domingo y terminarán votando por el candidato del Partido Socialista (PS) en la segunda vuelta.
La campaña se vio dominada por la grave crisis económica que sacude a la zona euro.
El desempleo en Francia está en su mayor nivel en 12 años, la economía francesa se desaceleró y el poder adquisitivo de la gente disminuyó en gran medida.
En un último duelo de declaraciones radiales, Sarkozy y Hollande chocaron hoy sobre la crisis del euro.
El mandatario conservador dijo que ayudó a Europa a superar su peor crisis de deuda, pero Hollande acusó a su adversario de haber manejado mal las finanzas de Francia.
"El riesgo de implosión del euro ya no existe. Europa está convaleciente. Esa es una realidad. No podemos cometer más errores, dijo Sarkozy a la radio RTL.
"El minuto en el que aliviemos el recorte del gasto, la reducción del déficit y de la deuda, Francia compartirá el destino de España", dijo Sarkozy, contrastando el tiempo que lleva enfrentado la crisis con la relativa inexperiencia de Hollande en este tema.
Hollande, por su parte, dijo a la radio Europe 1 que las penurias financieras de Francia son el resultado de cinco años de políticas de Sarkozy, y reiteró su llamado a una acción europea para sumar medidas para incentivar el crecimiento y no apostar sólo a la corrección de la crisis a través del ajuste.
"Lo importante es poner en orden nuestras finanzas públicas. Quedaron completamente patas para arriba en estos últimos años debido a la crisis y a una política fiscal irresponsable", señaló.
En otra declaración que causó cierta sorpresa, Hollande dijo a Europe 1 que de triunfar apoyaría una intervención militar en Siria si se realizase bajo mandato de la ONU.
El candidato socialista cerró su campaña para el domingo ayer en un acto en la sureña ciudad de Burdeos en el que prometió poner fin a los "excesos" de una "Presidencia zigzagueante (de Sarkozy) que termina en un desbarranco".