Ex combatientes judíos fueron reconocidos en el inicio de “resarcimiento moral"
La AMIA y la Federación Argentina de Centros Comunitarios Macabeos (FACCMA) homenajearon hoy, por primera vez, a 30 ex combatientes judíos en la guerra de Malvinas, en una ceremonia que se propone como el inicio de un "resarcimiento moral" y un reconocimiento desde la colectividad.
De los ex soldados presentes, muchos residen en el interior o fuera del país, algunos de sus familiares recibieron un diploma y un "gran abrazo" simbólico desde la comunidad, primer pedido que hicieron a las autoridades de la mutual judía cuando comenzaron las reuniones.
"Queremos un gran abrazo de la comunidad a los ex combatientes. A 30 años de la guerra estamos en este edificio emblemático destruido hace 18 años por el odio y la discriminación, pero el 18, jai, es la vida y por eso celebramos a los que entonces teníamos 18, 19 y 20 años", dijo Claudio Spin, vocero de los ex soldados.
Tras manifestar el amor a "este maravilloso y hermoso país que recibió a nuestros abuelos", Spin resaltó por otra parte, la "inoperancia más absoluta" de los jefes militares que condujeron la guerra y transformaron a los entonces soldados conscriptos que fueron a las islas en "otra generación diezmada".
"Algunos somos fantasmas de la sociedad con heridas visibles o no pero las heridas siguen abiertas. Empecemos a sanarlas, que este sea el comienzo", añadió Spin al pedir que la DAIA se convierta en querellante contra los oficiales y suboficiales que torturaron judíos.
También pidió atención psicológica y ser socios honoríficos de la AMIA y cerró su discurso con "las Malvinas fueron, son y serán argentinas".
Por su parte, Guillermo Borger, titular de la entidad anfitriona subrayó que "fuimos a las islas a dar la vida igual que cualquier no judío" y dijo a los ex combatientes "bienvenidos a casa".
Antes, el titular de la FACCMA, Waldo Wolff, hizo hincapié en la identidad "a la que mantuvieron por sobre todo y por la que sufrieron discriminación, vejámenes y torturas de quienes tenían la obligación de cuidarlos".
"Queremos homenajearlos y construir ejemplo con ustedes. Por eso este año portaran la antorcha" durante las actividades de la entidad judía que convoca a la comunidad.
Además del diploma y el reconocimiento por la valentía exhibida durante la guerra en 1982, se anunció que se plantará un árbol en nombre de cada combatiente en Israel.