Comenzó el juicio por la causa ABO II y se negaron a declarar los dos procesados
Un policía retirado y un ex militar procesados por centenares de casos de secuestros y torturas en los centros clandestinos Atlético, Banco y Olimpo, que funcionaron durante la última dictadura cívico militar dependientes del Primer Cuerpo del Ejército, comenzaron a ser juzgados hoy y se negaron a declarar ante el Tribunal Oral Federal 2.
Se trata del policía retirado Pedro Santiago Godoy, de 72 años y del ex militar Alfredo Omar Feito, de 65, quienes ante los jueces Jorge Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu y Jorge Tassara optaron por guardar silencio y anticiparon que hablarán a lo largo del proceso, que se prevé durará un mes aproximadamente.
La audiencia comenzó con la lectura del requerimiento fiscal de elevación a juicio, en el marco de la megacausa Primer Cuerpo del Ejército a cargo del juez federal Daniel Rafecas y que juzga a ambos detenidos porque actuaron en los centros clandestinos Atlético, Banco y Olimpo, circuito conocido como ABO.
A Godoy, alias Calculín se lo procesó por 181 casos de privaciones ilegales de la libertad agravada por tormentos, enumerados en el inicio de la jornada mientras que Feito llegó a juicio por 118 acusaciones.
Tras un fallido intento de la defensa de ambos represores por suspender el debate, argumentando que todavía está pendiente una decisión definitiva sobre la recusación presentada contra el juez Tassara, los dos se negaron a prestar declaración indagatoria y el debate seguirá mañana a las 10 con los primeros testigos.
Tassara fue recusado porque actuó en el tribunal a cargo del primer juicio hecho por el circuito de represión ilegal montado en esos centros clandestinos, donde resultaron condenados con penas de prisión perpetua y hasta 25 años de prisión a 16 acusados entre ellos Julio Simón el turco Julián-, Samuel Miara y Raúl Guglielminetti.
Este nuevo juicio, denominado ABO II, se inició aplicando las reglas fijadas por la Cámara Nacional de Casación Penal para agilizar los procesos por delitos de lesa humanidad, así que se optó por no leer todos los requerimientos de elevación a juicio ni las declaraciones dadas antes por los acusados, en la instrucción del caso.
Godoy, quien nunca declaró en la causa, era oficial de la Policía Federal cuando actuó en la represión ilegal y según la acusación basada en un amplio sustento probatorio y al igual que su consorte de causa- tenía poder decisorio en la vida directa de los centros clandestinos de detención.
Godoy decidía sobre liberaciones o traslados, según testimonios de sobrevivientes y al igual que Feito está acusado como autor inmediato de los hechos.
Si bien hoy, al dar sus datos personales al tribunal, negó tener o haber sabido de apodo alguno hacia su persona, testigos del caso aseguran que le decían Calculín y le gustaba discutir sobre política e ideología cuando integraba grupo de tareas, participaba de sesiones de tortura y custodiaba secuestrados.
Feito, dado de baja del Ejército en 1982, fue visto en El Banco y Olimpo como miembro de grupo de tareas, además de estar acusado de cumplir tareas de inteligencia y seguimiento de liberados.
Por el juico pasarán unos 40 testigos, 25 de ellos sobrevivientes en relación directa a los acusados, ya que el Tribunal y la fiscalía a cargo de Alejandro Alagia aplicaron las nuevas directivas de Casación para evitar revictimizar a las víctimas y abreviar los procesos, por eso no se citó a todos los que declararon en el primer juicio hecho por este circuito represivo.