Jueza duda del ADN que ubica a Candela en la casa rosa

18/04/2012
Judiciales - Justicia
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Mingolo sostuvo que el análisis de los estudios la hacen dudar de los resultados de las pericias genéticas ya que se halló ADN de quien no habría estado en el lugar, y no se encontró de quienes saben que sí estuvier

El fallo de la Cámara Penal de Morón que ordenó liberar a todos los detenidos por el crimen de Candela Sol Rodríguez puso en duda los resultados de ADN obtenidos en la causa, los cuales ubican a la niña en una casa situada en Villa Tesei, pero excluyen al resto de los imputados.

No obstante, los camaristas no consideraron nula esta cuestión por lo que la evidencia genética aún tiene valor en la causa.

En su voto, la jueza Sandra Mingolo sostuvo que el análisis de los estudios la "hacen dudar justificadamente de los resultados de las pericias genéticas de cotejo de ADN; ya que se halló ADN de quien, conforme un razonamiento lógico de la prueba, no habría estado en el lugar" en alusión a Candela.

Sin embargo, dijo, "no se encontró de quienes positivamente sabemos que sí estuvieron", en alusión a algunos imputados que reconocieron que estuvieron en esa casa, como su dueña, Gladys Cabrera (41) y su vecino, el carpintero Néstor Altamirano (55).

En ese inmueble, ubicado en Kiernan al 900, se realizaron tres allanamientos: en el primero, el 1 de septiembre pasado, tras el hallazgo del cuerpo de la víctima, personal de Policía Científica de Morón encontró un bol con restos de comida en el que luego se halló ADN de la niña.

Al día siguiente, por la tarde, se levantaron en total 43 muestras y en un vaso se halló un perfil genético mezcla femenino-masculino de por lo menos dos personas, de los cuales el mayoritario coincidía con el de la víctima y el minoritario con el encontrado también en una colilla de cigarrillo.

"Este perfil genético masculino hallado en el vaso en el que también se encontró ADN de C. (por la niña), no se corresponde con el de ninguno de los imputados", remarcó la jueza.

El 6 se septiembre, recordó la camarista, se realizó una búsqueda de evidencias aún más exhaustiva, incluso haciendo hisopados en todos los marcos de aberturas pero no se hallaron restos genéticos de Candela ni de ninguno de los sospechosos.

Por último, el 12 de septiembre, bomberos levantaron un contrapiso que había en el fondo del terreno, removieron un galpón desmoronado y retiraron un cielorraso, pero tampoco hallaron elementos de interés para la investigación.

La jueza puso énfasis en que tampoco se encontró ADN del cuñado de Cabrera, ni del hijo de éste, ni de un fletero inicialmente detenidos en el marco de la investigación y luego liberados, pese a que admitieron haber estado en la casa.

"Luego de cotejar las cuarenta y siete evidencias obtenidas del citado inmueble, no se halló ADN de ninguno de los imputados, lo que es un dato realmente llamativo, ya que sabemos positivamente que al menos cinco de las personas cuyas muestras fueron cotejadas con las evidencias recogidas estuvieron en el lugar", destacó Mingolo.

La magistrada agregó que "los casos de A. (por Altamirano) y muy especialmente el de C. (por Cabrera) son realmente sorprendentes, ya que estuvieron en el inmueble casi diariamente; sin embargo sus ADN no fueron hallados".

Otro dato que calificó de "singular" es que el perfil masculino hallado en el bol, en la colilla, y en 13 evidencias como almohadones y una almohada, coincide en un 50 por ciento con Cabrera y sería de su hijo de 10 años, pero pese a la autorización de su madre, el chico nunca fue sometido a peritajes.