Lorenzino acusó a Repsol de vaciar las y endeudar a YPF
El ministro de Economía, Hernán Lorenzino, calificó hoy como “irresponsable” la gestión de Repsol al frente de YPF, y acusó a la empresa española de “vaciar las reservas existentes” y de “endeudarse de manera explosiva”, especialmente desde 2004.
El funcionario formuló estos conceptos en un comunicado dirigido a la prensa, previo a su partida a Washington donde participará de la Asamblea Anual de Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial.
El Palacio de Hacienda informó que durante esta Asamblea, Lorenzino sostendrá la posición del Gobierno nacional ante los foros internacionales, “remarcando los logros del nuevo modelo de desarrollo argentino” lanzado en 2003.
También informará sobre la decisión del Gobierno de “fortalecer la soberanía energética” a partir de la expropiación del 51% de las acciones que Repsol tiene en la petrolera YPF.
Al respecto, Lorenzino expresó que “la irresponsable gestión” del grupo Repsol “ha dado lugar a una significativa caída en la producción de crudo, de 20 millones de barriles en 1998 a 11 millones en 2011, acontecimiento sin precedentes”.
Incluso, Repsol se endeudó “de manera explosiva especialmente desde 2004 en adelante triplicando su deuda en dólares” y basó su negocio “en la refinación y posterior venta al mercado interno de naftas Premium, para distribuir utilidades por más de 15.700 millones de dólares, en lugar de reinvertirlas”.
También criticó que la empresa de capitales españoles “en lugar de capitalizar la compañía (YPF) para invertir en exploración y sostener un nivel de producción acorde a las crecientes necesidades de una demanda en expansión, se limitó a vaciar las reservas existentes que pasaron de 1.205 millones de barriles en 1998 a 666 millones de barriles en 2011.
Todo esto “puso en riesgo la soberanía energética y el abastecimiento a mediano y largo plazo de un insumo clave para la competitividad industrial y para todos los argentinos”, dijo Lorenzino a través de un comunicado.
Lorenzino arribará mañana en Washington, y durante la cumbre, en la que también se desarrollarán reuniones de ministros del Grupo de los 20 (G-20), la crisis internacional seguirá siendo uno de los principales temas de discusión, junto con la decisión argentina de recuperar YPF, punto sobre el que el ministro llevará adelante una férrea defensa.
Lorenzino encabezará la comitiva argentina debido a que, a último momento, la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont anunció que no asistirá al evento y que será reemplazada por José Carrera, el subgerente de Investigaciones de la entidad monetaria.
Junto con Lorenzino estarán el secretario de Finanzas, Adrián Cosentino; el subsecretario de Servicios Financieros, Guido Forcieri; y la vicejafa de Gabinete del ministro, Analía Tello.
Forcieri, Carrera y Tello ya se encuentran en Washington para asistir a las previas de las deliberaciones del ministro, al tiempo que Tello acudirá también al Comité de Desarrollo el Banco Mundial, previsto para el sábado.
La agenda del ministro arrancará en horas de la tarde del jueves con la Reunión de Ministros del G-24, que contempla los intereses de los países en desarrollo, como la insistente demanda de una mayor participación en el poder de voto del organismo.
Luego, Lorenzino participará de un panel organizado por el Banco Mundial con el mexicano José Antonio Meade y el ministro de Hacienda de Uruguay, Fernando Lorenzo, en la que abordarán "los desafíos de América Latina ante la tormenta global".
Por la noche, los ministros de finanzas del G-20 realizarán una cena de trabajo, de la que participará la titular del FMI, Christine Lagarde, y muy probablemente el nuevo titular del Banco Mundial, el médico coreano-estadounidense Jim Yong Kim.
Allí se realizará la tradicional foto de familia de la última reunión los ministros del Grupo, previa a la reunión presidencial anual del G20, que tendrá lugar en Los Cabos, México, en junio próximo.
La cumbre estará atravesada por la crisis europea, la discusión por la ampliación de la capacidad prestable del FMI, donde recientemente Japón se sumó a los países -como la UE- que piden incrementar los recursos al organismos, con un aporte de 60.000 millones de dólares, y la decisión de China de ensanchar la banda de flotación de su moneda el Yuan, lo que implica una revaloración de su moneda, algo que los Estados Unidos le viene pidieron por años.
En cambio, EEUU y Canadá se niegan a realizar más aportes al FMI, que Lagarde estimó se necesitan 400.000 millones dólares (moderó su estimación respecto de enero último, cuando pedía más de 500.000 millones) para aumentar el poder de fuego, y consideran que Europa debe seguir haciendo esfuerzos.
Los emergentes, en tanto, ponen condiciones para que no todo el financiamiento vaya a parar a Europa.
Sobre el fin de semana, arrancará la Cumbre del FMI-BM propiamente dicha, con la sesión de los respectivos comités Financiero y Monetario, y de Desarrollo, que son los que marcan las políticas de los organismos.