Nuevo golpe a la campaña electoral de Sarkozy por acuerdo un con Libia
Las chances de reelección del presidente francés sufrieron hoy un nuevo revés cuando Nicolas Sarkozy admitió finalmente la existencia de un acuerdo para vender a Libia un reactor nuclear alcanzado cuatro años antes de que el mandatario liderara la campaña occidental contra Muammar Kaddafi.
La admisión de Sarkozy, que se desdijo de una desmentida previa, llegó a cuatro días de la primera vuelta de los comicios en los que el mandatario busca la reelección y en momentos en que su candidatura se debilita y el socialista y favorito Francois Hollande comienza a estirar su diferencia en las encuestas.
La disposición de su gobierno a vender un reactor nuclear a Kaddafi en 2007 se convirtió en otro dolor de cabeza para Sarkozy y un asunto caliente de la campaña, ya que el mandatario presentaba su rol en el derrocamiento del ex líder libio como uno de los grandes logros internacionales de su mandato.
Ayer, invitado a la radio France Inter, Sarkozy había afirmado que “nunca estuvo pensado venderle una central nuclear a Kaddafi".
Sin embargo, hoy se desdijo en declaraciones a la radio RMC al sostener, aunque con ciertas vaguedades, que existía un acuerdo para desarrollar una planta para desalinizar agua a base de energía nuclear.
Un documento oficial de 2007, dado a conocer ayer por el diario Le Monde, mostró que el acuerdo estipulaba el desarrollo de la energía nuclear sin hablar en ningún momento de una planta para potabilizar agua de mar.
Asimismo, en octubre de 2010 Francia y Libia habían firmado un acuerdo comercial que incluía el desarrollo de la energía nuclear civil, recordó el diario Libération.
“El proyecto nunca se llevó a cabo por una razón absolutamente simple: pocos meses después Kaddafi se encerró en un locura destructora", dijo Sarkozy a RMC, en alusión a la represión lanzada por el ex líder libio contra la revuelta insurgente que terminó con su derrocamiento y asesinato, el año pasado.
"Nunca hubo ni una sombra de realización”, agregó el mandatario.
Cuatro años después del acuerdo, la insurrección en el país norafricano desencadenó una intervención militar occidental contra Libia encabezada por el mandatario francés e instrumentada por la OTAN, que llevó adelante una campaña de bombardeos que fue crucial para la victoria de los sublevados contra Kaddafi.
Hoy, varios medios recordaron la paradoja entre la fastuosa recepción que Sarkozy le brindó a Kaddafi en 2007 en París y los ataques de la OTAN, de los que participó activamente la aviación francesa.
Entretanto, la campaña en Francia entró en la recta final, y entre mañana y el viernes los candidatos realizaran sus últimos actos.
Un sondeo de CSA publicado hoy por el canal de noticias BFM-TV afirmó que el candidato socialista se impondría en la primera ronda (29%) frente a Sarkozy (24%) y obtendría una diferencia del 16% (58-42) en la segunda vuelta del 6 de mayo.
La caída de Sarkozy –hace tres semanas acreditaba 30% de intención de voto- aumenta las posibilidades de la extrema derecha, que obtiene el 17% en el mismo sondeo de opinión.
La candidata del ultraderechista Frente Nacional, Marine Le Pen, continuó hoy suavizando el tono de su discurso para intentar seducir a los electores conservadores.
“Apuesto a que muchos votantes de Sarkozy van a votar al Frente Nacional. El 22 de abril habrá una gran sorpresa”, expreso Le Pen.
En tanto, el candidato de extrema izquierda, Jean-Luc Mélenchon, del Frente de Izquierda, logra el 15%, acumulando un incremento del 10% en las estimaciones, según el sondeo de CSA.
Entretanto, Hollande continúa recibiendo apoyos de diferentes sectores políticos, especialmente de integrantes del conservador partido gobernante.
Esta semana, varios ex ministros del propio Sarkozy y del gobierno de su antecesor conservador Jacques Chirac anunciaron que votaran por el socialista.
La acumulación de apoyos desde el sector conservador, pero también del centro y del ecologismo, debilitan un poco más a Sarkozy.
Por otro lado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó que el déficit de Francia se situará en 3,9% del Producto Bruto Interno (PBI), superando el objetivo del gobierno, fijado en 3%.
El candidato socialista, que situó al mundo de las finanzas como su “enemigo’, sostuvo hoy en un acto en Lille que no se va a “ajustar” a “las proyecciones económicas del FMI”.
Asimismo, Hollande, de 57 años, reiteró que bloqueará el pacto presupuestario de la Unión Europea (UE) firmado este año por iniciativa de Alemania y Francia si no “contiene medidas para incentivar el desarrollo”.