Aseguran que existen “motivos de sobra” para expropiar YPF

17/04/2012
Nacionales - Política Energética
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El economista Roberto Kozulj denunció que "Repsol casi no hizo inversiones de riesgo, incumple compromisos desde el año 2000 y reinvirtió la renta en África en función de sus propios intereses estratégicos"

El economista Roberto Kozulj sostuvo hoy que existen "motivos de sobra" para justificar la expropiación de YPF, y afirmó que "Repsol casi no hizo inversiones de riesgo, incumple compromisos desde el año 2000 y reinvirtió la renta en África en función de sus propios intereses estratégicos".

Kozulj, especialista en temas de energía y director de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional de Río Negro, advirtió que "ahora, el núcleo de la cuestión, será el de pagar el menor precio, de acuerdo con el vaciamiento de los activos de la petrolera que hicieron los españoles".

Aclaró, en diálogo con Télam, que esto debe hacerse "sobre una base de recupero de la inversión y no sobre reservas sobrevaluadas".

Entre los fundamentos que justifican la medida anunciada ayer por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el experto repasó el vaciamiento de reservas encarada por Repsol con el solo fin de retirar utilidades del país.

"Fue una política de monetización de reservas muy fuerte, que tuvo un pico en 1998, con precios internacionales muy bajos. Luego declinó la producción pero con precios más altos, lograron rentas mucho mayores", sostuvo.

Dijo que el primer incumplimiento de Repsol "se produjo en el año 2000 y fue muy grave", referido a un contrato por el que se le extendió la concesión de Loma la Lata de 2016 a 2026.

"Si hubiese respetado el acuerdo con Neuquén, posiblemente se hubiera evitado la crisis energética de 2004 o hubiera sido menor", apreció.

Kozulj señaló que otro perjuicio importante para el país se produjo en 2004, cuando el Estado español vendió Repsol al grupo constructor Sacyr Valle Hermoso.

"La empresa priorizó sus utilidades, aprovechando el contexto de precios internacionales y transfiriendo buena parte de la renta a inversiones al norte de África, como se ve claramente en los propios balances de Repsol YPF", explicó.

"Para una empresa privada esto puede ser lícito pero para el país fue nefasto: utilizó esa renta, obtenida con recursos y capital humano argentino, y yacimientos descubiertos por argentinos anteriormente, sólo para los intereses de Repsol España", agregó.

También señaló la "oscura cancelación de deuda de Repsol de 2000, cuando amortizó cerca de 8.000 millones de euros en dos años, sin ninguna explicación por las utilidades que obtuvo".

"Además de todo esto, creo que el principal argumento de la medida es más reciente, y se refiere a que ni siquiera el estímulo de darles mejores precios redundó en una mayor inversión en el país", lamentó.

Consideró que la clave de la discusión se basará en el precio de la estatización, en la que el país "debe debe apuntar a obtener el más bajo precio posible".

"No es la misma YPF que compró España en 1992", afirmó, y dijo que contra el intento de cotización que buscan los españoles, de un valor mercantil, el país tiene que basarse en "el cálculo inverso de cuánto petróleo queda, a qué precio se extraerá y el flujo de caja proyectado".

"Además hay que tener en cuenta una tasa de descuento razonable, teniendo en cuenta el bajo costo actual del capital y evaluando el precio futuro con precios piso y no techo, tal cual lo hacen las empresas privadas", afirmó.