Invitan a De Vido, Kicillof y Cameron a exponer sobre el proyecto de YPF

16/04/2012
Nacionales - Senado de la Nación
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Los funcionarios fueron invitados a participar del plenario de comisiones que se celebrará mañana para iniciar el debate sobre la expropiación del 51% de las acciones de YPF

El proyecto de Ley que prevé la expropiación del 51 por ciento de las acciones de la petrolera YPF comenzará a ser debatido mañana en un plenario de comisiones del Senado.

La intención del bloque del Frente para la Victoria es la de otorgar rápido dictamen al proyecto presentado hoy por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, con la intención de que la próxima semana sea sancionado en el recinto y asi girarlo para su aprobación en diputados.

Según se informó oficialmente, fueron convocados al plenario el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido; el secretario de Política Económica y Planificación del Desarrollo, Axel Kicillof; y el secretario de Energía, Daniel Cameron.

El oficialismo tiene mayoría en las tres comisiones y dos de ellas son presididas por senadores del Frente para la Victoria, mientras que Minería, Energía y Combustibles es encabezada por Horacio Lores, del Movimiento Popular Neuquino, aliado del oficialismo.

De acuerdo con la agenda anticipada hoy por fuentes legislativas, la expropiación será discutida en el plenario del miércoles y jueves, con la intención de firmar un dictamen y que el pleno del Senado lo vote el próximo miércoles 25 de abril.

Por su parte, el radicalismo pidió debatir el proyecto en un plazo más amplio, y no en tres días como pretende el kirchnerismo.

Es irrespetuoso que en tres días de debate demos la discusión de fondo que este tema merece. Acá tenemos que escuchar a las partes involucradas, a los gobernadores. Tres días es muy poco, dijo el titular del bloque radical, Luis Naidenoff.

El senador formoseño agregó que su partido presentó un proyecto alternativo al del gobierno que busca avanzar en una solución integral a la cuestión de los combustibles en la Argentina.

El socialista Rubén Giustiniani, en cambio, se pronunció de acuerdo con la declaración de utilidad y expropiación del 51 por ciento del paquete accionario de YPF porque es el camino de la recuperación de una herramienta central para la regulación de los mercados de hidrocarburos.

A su turno, la Coalición Cívica consideró que "una empresa mixta tampoco podrá resolver el problema energético si no existe un plan nacional sustentable y racional".

El anuncio de la expropiación de YPF fue hecho este mediodía por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al afirmar que la decisión de recuperar el control estatal sobre YPF se debió a que Argentina iba en camino a convertirse en "un país inviable", debido a las prácticas empresariales de "vaciamiento" y de falta de inversión.

"De continuar esta política de vaciamiento y de no inversión, Argentina se hubiese convertido en un país inviable, por políticas empresariales y no por falta de recursos, porque somos el tercer país en el mundo, luego de China y Estados Unidos", dijo la mandataria al explicar los fundamentos del proyecto.

El proyecto tendrá un respaldo mayoritario en ambas cámaras del Congreso, donde contará con el voto favorable del Frente para la Victoria y bloques aliados, así como de Proyecto Sur y el Frente Amplio Progresista, que adelantaron que acompañarían en general la iniciativa.

En cambio, el radicalismo cuestionó el proyecto y anticipó que presentará una propuesta "integral" alternativa, así como la Coalición Cívica que se mostró en contra de la iniciativa enviada por el Poder Ejecutivo al Senado de la Nación, que mañana comenzará a ser debatida en un plenario de comisiones.

Desde el Senado, y más allá de los legisladores del oficialismo que anticiparon su respaldo, el proyecto del Poder Ejecutivo cosechó además el apoyo del MPN y del interbloque del FAP, con lo cual alcanzaría más de 40 votos, superando de esa manera la mayoría de la cámara alta.

En Diputados, en tanto, la iniciativa del Poder Ejecutivo sumaría al menos 150 voluntades, ya que además de los legisladores del Frente para la Victoria y sus aliados de Nuevo Encuentro y el MPN, entre otros, que alcanzan 131 votos, anticiparon su respaldo los bloques del FAP, Proyecto Sur y Unión Peronista de Felipe Solá.

El bloque de diputados nacionales del PRO manifestó su rechazo al proyecto enviado por la presidenta.

"El debate no es estatización versus privatización, sino como generamos más energía y a menor costo", remarcaron los once integrantes del bloque de diputados macristas a través de un comunicado de prensa.

En este sentido aseguraron: "Nos preocupa el daño que esta decisión pueda causar sobre la capacidad de la Argentina de tener energía abundante y barata para su desarrollo".

Desde el bloque que preside Federico Pinedo señalaron también que los mismos que impulsaron la privatización en los 90, ahora aplauden la expropiación.

"Con esta decisión estamos dañando seriamente nuestro sistema de alianzas internacionales y eso tendrá para los argentinos un costo alto en inversiones, puestos de trabajo y temas como Malvinas, concluyeron.

La expropiación del 51 por ciento de YPF permitirá al Estado argentino "revertir el carácter de país importador de petróleo y gas logrando el autoabastecimiento", tras "la política de vaciamiento ejecutada por Repsol" en los últimos años, según señala el proyecto de ley enviado hoy por el Poder Ejecutivo Nacional al Congreso.

En los fundamentos del proyecto, el Gobierno hace referencia a que "la política de vaciamiento ejecutada por Repsol en YPF implicó por primera vez en 17 años un saldo comercial en materia de combustibles deficitario, que ascendió en 2011 a 3.029 millones de dólares".

"La política llevada adelante por Repsol YPF tuvo como consecuencia la multiplicación de las importaciones de combustibles ascendiendo, para este último año, a 9.397 millones de dólares".

Según el texto, "como contrapartida, Repsol no sólo recuperó su inversión, sino que además retiró 8.813 millones de dólares entre 1999 y 2011; así mientras al país lo perjudicaba la situación, Repsol incrementaba sus ganancias".

En este contexto, "resulta necesario modificar la lógica especulativa y cortoplacista que caracteriza a la principal firma petrolera de nuestro país bajo la conducción de Repsol a fin de ponerla al servicio de las necesidades del país y del modelo productivo con inclusión social".

"Para garantizar la continuidad en el largo plazo del acelerado crecimiento económico con perfil industrial, que se verificó desde el año 2003, es necesario asegurar la disponibilidad de aquellos recursos que resultan estratégicos para sostener la expansión de la producción en condiciones económicamente razonables y previsibles en el tiempo", indica el texto.

"La profundización de este modelo requiere de una empresa comprometida con los objetivos nacionales, ya que la expansión de la producción de hidrocarburos resulta central para proseguir el proceso de reindustrialización, lo cual no es incompatible con un nivel razonable de rentabilidad para las empresas del sector", agrega la iniciativa que comenzará a ser analizada mañana en un plenario de comisiones del Senado.

Para esto "resulta imprescindible recobrar el control de la empresa que detenta la posición dominante en todos los segmentos del mercado mediante la expropiación exclusivamente de la mayoría accionaria al grupo Repsol a fin de garantizar el autoabastecimiento energético".

"Esto es así porque fue precisamente el actual accionista mayoritario quien dirigió la empresa en el sentido que se ha reseñado", se detalla.

Una vez expropiadas las acciones, el Directorio de YPF quedará conformado por el Estado Nacional, los Estados provinciales productores de hidrocarburos (Formosa, Jujuy, Salta, Mendoza, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego) así como por el sector privado, ya sea local o extranjero que esté en posesión de las restantes acciones.

"Se trata, por lo tanto, de un modelo de desarrollo energético basado en la cooperación pública y privada, que garantizará la explotación de los recursos hidrocarburíferos en consonancia con los intereses de la Nación en su conjunto".

El proyecto reseña que en 1992, la principal empresa petrolera del país, la estatal YPF, fue convertida en una sociedad anónima, y posteriormente en 1997 en el marco de la profundización del modelo neoliberal en Argentina, se inició su desnacionalización.

En 1999 prácticamente la totalidad del paquete accionario de YPF fue adquirido por la empresa española REPSOL, bajo cuya dirección se inició un progresivo proceso de desmantelamiento y vaciamiento de la principal empresa petrolera de nuestro país.

Desde entonces, "la estrategia de carácter predatorio ejercida por parte de REPSOL como controlante de YPF tuvo serias consecuencias para la economía nacional y, seguramente, se profundizarán si el Estado no toma intervención en el funcionamiento de la empresa".

En detalle, entre 1998 y 2011 la producción total de petróleo de Argentina se redujo en 15,9 millones de m3, de los cuales 8,6 millones de m3 fueron responsabilidad de Repsol-YPF.

En el mismo sentido, la producción total de gas se redujo entre 2004 y 2011 en 6,6 miles de millones de m3, de los cuales 6,4 miles de millones correspondieron a Repsol-YPF.

"Vale decir que esta compañía fue responsable del 54% de la caída de la producción de petróleo y del 97% de la caída de la producción de gas", según los considerandos del proyecto, en lo que se agrega que "es por eso que el país debió importar combustible para satisfacer las necesidades de su crecimiento".

La disminución de la producción de petróleo y gas "además de generar un ahorro de recursos en el rubro inversión, actuó como un elemento para empujar los precios al alza y para focalizarse en la porción más rentable del mercado".

Además, en los últimos años "la empresa maximizó la remisión de utilidades y el endeudamiento externo, en el marco de una creciente especulación financiera como parte de su estrategia global".

De hecho, debido a "la sistemática falta de inversiones por parte de la compañía" distintas provincias fueron quitando en los últimos meses conseciones de explotación, como es el caso de Chubut con los yacimientos de "EL TREBOL-ESCALANTE" y "CAÑADÓN PERDIDO-CAMPAMENTO CENTRAL - BELLA VISTA ESTE"; Neuquén con las áreas "Chihuido de la Salina" y "Portezuelo Minas"; Mendoza en las áreas CEFERINO y CERRO MOLLAR NORTE.

También Salta dio de baja los contratos del yacimiento Tartagal Oeste; mientras que Río Negro hizo lo propio con Los Caldenes y el área Ñirihuau; y Santa Cruz dispuso la caducidad por incumplimiento de la concesión del área LOS PERALES-LAS MESETAS,  un yacimiento de vital importancia para la empresa.

Asimismo, se dio de baja la concesión de las áreas CAÑADÓN VASCO y PICO TRUNCADO-EL CORDÓN, ubicadas en la Cuenca del Golfo San Jorge, que se suman a las reversiones anunciadas por Santa Cruz sobre las áreas LOS MONOS y CERRO PIEDRA -CERRO GUADAL NORTE.

El texto agrega que un promedio anual de 110 pozos exploratorios que se realizaban en la etapa de YPF estatal (1970-1992), dicha magnitud se redujo en el 2010 a tan sólo 30 pozos.

En este contexto, "la participación mayoritaria del Estado Nacional y de las provincias en el Directorio de YPF garantizará la instrumentación de un plan de negocios encaminado a alcanzar una expansión progresiva y sustentable en la producción petrolera, gasífera y de sus derivados, en consonancia con las necesidades de un patrón de crecimiento sustentable y socialmente inclusivo", concluye el proyecto.