De Lujo

17/09/2009
Nacionales - Economía
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El Ministro de Economía presentó el proyecto de ley de Presupuesto para 2010 y aseguró que el año que viene comenzará una recuperación muy importante

El ministro de Economía, Amado Boudou, presentó ayer en la Cámara de Diputados el proyecto de Ley de Presupuesto para 2010, al que consideró "responsable y equilibrado", con un crecimiento proyectado del PBI del 2,5 por ciento, y gastos por 273.129,4 millones de pesos, de los cuales, el 60 por ciento serán destinados a Servicios Sociales. 

El ministro, acompañado por jefe del bloque oficialista, Agustín Rossi, y por su gabinete económico, dijo que "estamos previendo para el año que viene un crecimiento del 2,5 por ciento", pauta a la que calificó de "conservadora". 

"No queremos ser desmesuradamente optimistas en el Presupuesto", dijo Boudou esta tarde al presentar el proyecto ante la comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara Baja, presidida por Gustavo Maconatto. 

"Las expectativas pueden ser mayores pero uno trata de cuidar los números porque también es muy importante el superávit primario, y ahí estamos previendo 27.000 millones, es decir cerca de 2,7 por ciento del PBI", agregó. 

El ministro ratificó que la economía argentina cerrará el año con números positivos, con una mejora de alrededor de 0,5 por ciento, y adelantó que "la solvencia fiscal, que permitió enfrentar todos los compromisos externos, y también el aumento del superávit comercial, que posibilitó sostener la política cambiaria, nos dejan en inmejorables condiciones para crecer en 2010". 

Incluso, "para el año entrante va a haber más crecimiento y menores vencimientos de deuda, lo que permitirá enfrentar un 2010 más desahogado", dijo Boudou, en compañía del secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, y el subsecretario de Presupuesto, Raul Rigo. 

De los 273.129 millones de pesos que tiene previsto gastar el año próximo el Estado nacional, un 60 por ciento se destinará a Servicios sociales, del que forma parte el ítem Jubilaciones, que se lleva la mitad de ese porcentaje. 

Casi un 10 por ciento, 26.676,2 millones, irán al pago de la Deuda Pública, mientras que un 7,2 por ciento, casi 20.000 millones de pesos, serán para la "Administración Gubernamental". 

Las exportaciones para el año próximo sumarán 65.173 millones de dólares, con un crecimiento real del 8,4 por ciento, y las importaciones a 50.995 millones, un 7,4 por ciento por sobre las del 2009, lo que dejará un superávit comercial en torno a los 14.000 millones de dólares. 

El tipo de cambio promedio se ubicará en 3,95 pesos por dólar, y la inflación en un promedio anual del 6,1 por ciento. 

Más allá de las cifras, Boudou dejó en claro que este presupuesto presenta "claras políticas anticíclicas, proactivas, y de sostenimiento de la actividad económica", y aseguró que el país "necesita seguir con el esfuerzo de la inversión pública para mantener el crecimiento". 

Reiteró la intención del Gobierno de "acceder al los mercados financieros internacionales, bajar la tasa de riesgo país, para permitir que el sector privado pueda acceder a mayores créditos y en mejores condiciones". 

Tras la presentación, legisladores de la oposición criticaron el proyecto enviado al Congreso, como el caso de Jorge Sarghini (PJ-disidente) quien considero como "un cálculo algo exagerado" el superávit fiscal primario del Estado Nacional, y que la iniciativa "no contempla la situación de déficit de varias provincias, ni una reforma impositiva". 

Por su parte el diputado del Frente para la Victoria, José María Díaz Bancalari, adelantó que el proyecto podría convertirse en ley en el Congreso hacia "fines de noviembre". 

Fuentes parlamentarias adelantaron que el proyecto comenzará a ser discutido a partir de la semana próxima en la Comisión de Presupuesto, a donde concurrirán funcionarios del Ministerio de Economía para exponer el alcance de las partidas contempladas para las diferentes áreas.