Memoria, Honor y Gloria
En la sesión de ayer, la Legislatura de la provincia de Córdoba expresó su pesar por el reciente fallecimiento del ex legislador por el departamento San Javier, Jorge Alberto Celli, tras un accidente automovilístico.
En este sentido el legislador de la Unión Cívica Radical, Ítalo Gudiño, destacó en la figura de Celli a “una persona que en distintos ámbitos del quehacer político y social se ha destacado por sus tareas realizadas”.
“Se podrá discrepar con sus modos y formas de actuar, no acordar con sus ideales partidarios, pero jamás se pondrán en duda su honorabilidad como hombre público”, concluyó el parlamentario radical.
Asimismo, la Unicameral adhirió al 35º Aniversario de la muerte del ex gobernador de la provincia, Atilio López y del gremialista Juan José Varas.
“Ambos fueron acribillados por las balas cobardes y asesinas de la Triple A. Fueron acribillados por ser consecuentes con sus ideas, por ser leales a la causa de los trabajadores”, reflexionó el legislador de Unión por Córdoba, Dante Heredia.
López fue un histórico dirigente de la UTA y de la combativa CGT Córdoba, y lideró en 1969, junto a Agustín Tosco y Elpidio Torres, la gesta del Cordobazo que provocó la caída del dictador Juan Carlos Onganía.
Pese a nacer en una cuna radical, se identificó con el peronismo y durante la resistencia dirigió la primera huelga levantando los programas obreros aprobados en Huerta Grande y la Falda.
En 1973 el voto popular lo consagró vicegobernador de la Provincia, como compañero de fórmula de Ricardo Obregón Cano. Nueve meses después de iniciada su gestión de gobierno, Obregón Cano y López fueron desplazados del poder por una oscura sublevación policial, el denominado “Navarrazo”.
El 16 de septiembre de 1974, el dirigente sindical y ex vicegobernador de Córdoba, era cobardemente acribillado. El asesinato se produjo el día en el que se recordaba el decimonoveno aniversario de la llamada “Revolución Libertadora”, que derrocó al General Juan Domingo Perón y dio inicio a 18 años de proscripción del peronismo.
Finalmente la Unicameral pronunció su repudio a los 54 años del derrocamiento del gobierno de Juan Domingo Perón.
Más allá de la ideología política que cada uno defienda, cierto es que no se puede avalar hoy el sangriento golpe de Estado que se produjo en 1955 contra un gobierno elegido democráticamente por la amplia mayoría de los ciudadanos de nuestro país.
Además, las minorías vinculadas al poder económico con el apoyo de integrantes de las tres Fuerzas Armadas derrocaron a Perón e interrumpieron un proceso democrático, sembrando cárcel, persecución, tortura y muerte entre los peronistas.
Debemos recordar hechos como éstos para evitar que se vuelvan a producir y defender, respetar y cuidar nuestra democracia, que pese a sus defectos, tiene que reinar la esperanza de que día a día podemos mejorarla en honor a todos los que murieron por ella.