Rajoy recibió el respaldo europeo ante la masiva presión por un posible rescate
El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, insistió hoy en que España “no va a ser rescatada”, mientras Bruselas pidió “unidad” a los países de la zona euro para disipar la presión de los mercados a favor de una intervención.
“Plantear un rescate no tiene sentido. España no va a ser rescatada, no es posible rescatar a España. No hay intención, no se necesita y, por tanto, España no va a ser rescatada”, aseguró Rajoy en conferencia de prensa desde Varsovia.
El jefe del Ejecutivo español rechazó además las “alarmas injustificadas” sobre España y reiteró el pedido de “prudencia y responsabilidad” que hizo ayer dirigiéndose a sus socios europeos, que con recientes declaraciones sembraron dudas sobre la situación española.
La prima de riesgo o riesgo país de España, diferencial entre el bono español a diez años y el alemán -de referencia- al mismo plazo, continúa por encima de los 400 puntos básicos (se estabilizó en 410), límite a partir del que la UE y el FMI consideran que un país está en “zona de rescate”.
Las dudas sobre España se extendieron también a Italia en un escenario de creciente incertidumbre sobre las perspectivas de crecimiento de la zona euro, especialmente en torno a los países periféricos.
Entonces, el primer ministro italiano, Mario Monti, culpó a España de las tensiones sobre la deuda italiana, mientras el presidente francés, Nicolás Sarkozy, insistió en plena campaña electoral en comparar la situación económica española con la de Grecia, un país que ya necesitó dos rescates externos.
Las declaraciones de los mandatarios no gustaron nada en Madrid precisamente en un momento en el que los “mercados”, que se mueven en función de los intereses de acreedores y tenedores de seguros de la deuda española, empujan a favor de un rescate, del que podría obtener importantes beneficios, según algunos analistas.
En ese contexto, la Comisión Europea (CE) salió hoy a defender la “unidad de la eurozona para que los socios “avancen juntos para preservar su bien común, el euro".
“Lo que deseamos hoy, como se hizo con Grecia, Irlanda y Portugal, cada vez que se tuvieron que tomar decisiones para la estabilidad financiera, son soluciones conjuntas y consensuadas", afirmó en Bruselas Olivier Bailly, uno de los portavoces de la CE, según informó la agencia de noticias DPA.
“Nadie planteó un rescate de España ni está en la agenda de nadie", señaló por su parte el primer ministro polaco, Donald Tusk, junto a Rajoy.
Tras elogiar las medidas de ajuste y reformas de corte fondomonetariastas aprobadas por el presidente del gobierno español, Tusk destacó que no existen argumentos para dudar de España y recriminó al resto de socios europeos que contribuyeron a aumentar la desconfianza.
En los últimos días se fue generalizando la opinión de analistas financieros que aseguran que los “inversores” dudan de la capacidad de España para cumplir con el objetivo de déficit impuesto por la UE –rebajar del 8,5% al 5,3% del PIB en 2012- sin comprometer el crecimiento.
En esta línea, los mercados siguen presionando a Rajoy para que acelere medidas pendientes, tanto la implementación del histórico ajuste de más de 37.000 millones de euros aprobado por su Ejecutivo como reformas estructurales de tipo neoliberal, entre ellas más privatizaciones.
El tanto, con la economía en recesión y un desempleo ascendente, que alcanza a 5,3 millones de personas, el 23% de la población activa, España sigue con su agenda reformista de acuerdo con lo marcado por la UE y el FMI.
Una novedad que reveló hoy el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, es que los españoles deberán informar al fisco de las cuentas abiertas en entidades financieras en el exterior.
La medida está incluida en el plan antifraude que aprobará mañana el gobierno y que incluye también el límite de 2.500 euros en el uso de efectivo para pagar operaciones entre empresas y profesionales y una polémica amnistía fiscal con una penalización del 10%, con la intención de hacer aflorar dinero en negro y en paraísos fiscales.
Asimismo, el Congreso de los Diputados español aprobó hoy, gracias a la mayoría absoluta del gobernante Partido Popular (PP) y al apoyo de otro partido, la ley de Estabilidad Presupuestaria, que consagra la austeridad en los próximos años y el “déficit cero” a partir de 2020.