British Petroleum no participa de la actividad petrolera en Malvinas

10/04/2012
Nacionales - Islas Malvinas Argentinas
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Lo aseguró la cancillería británica en el marco de las acciones nacionales en contra de compañías que realizan esta actividad en el Atlántico Sur. Mientras, Argüello respondió a una editorial del Washington Post

La Cancillería informó hoy que la empresa inglesa British Petroleum no participa ni participará de actividades de exploración y explotación petrolera en las islas Malvinas.

A través de un comunicado, el Palacio San Martín explicó que "en el marco de las  acciones emprendidas por el Estado Nacional contra las empresas que realizan o pretenden realizar exploración y explotación ilegítimas de hidrocarburos en aguas del Atlántico Sur, cercanas a las Islas Malvinas y en consecuencia parte integrante del territorio nacional argentino, esta Cancillería informa que ha recibido con satisfacción nota de respuesta de la conocida empresa British Petroleum", asegura el comunicado.

En esta respuesta, la empresa indica que "...acusamos recibo de la nota de referencia, de fecha 19 de marzo de 2012. Al respecto, deseamos puntualizar que British Petroleum no participa en actividades de exploración de hidrocarburos en la región a la que refiere dicha nota, ni tiene planes de hacerlo en el futuro".

La Cancillería agregó que "en coordinación con otras áreas del Gobierno Nacional, continuará implementando todas las acciones que la legislación nacional e internacional estipulen para la defensa de los recursos renovables y no renovables que son  patrimonio de todos los argentinos".

Por otro lado, el embajador en Estados Unidos, Jorge Argüello, respondió hoy a una editorial del diario estadounidense Washington Post sobre Malvinas, al afirmar que "no hay nada legal sobre la posesión británica" de las islas y que, contrario a lo publicado por el matutino, la guerra de 1982 "no le hizo bien a Argentina".

Así, en la carta al editor publicada hoy en el periódico norteamericano, Argüello aseguró que contrario a lo argumentado en la editorial del 3 de abril sobre las Malvinas, la guerra de 1982 entre Gran Bretaña y Argentina "sumó cerca de 700 víctimas al período más oscuro y sangriento en nuestra historia" y "sólo aplazó la caída inevitable de la dictadura".

En ese sentido, sostuvo que "no puede haber comparación entre este último esfuerzo de la dictadura y las actuales políticas de Estado de un país democrático, las cuales son apoyadas por todos los partidos y basadas en la creación de condiciones políticas para discutir pacíficamente la disputa de soberanía sobre las islas".

A su vez, en la respuesta titulada "No hay nada legal sobre la posesión británica de las Malvinas", el embajador se pregunta cómo puede el Washington Post en su editorial `Un aniversario de guerra`, "argumentar que una ocupación ilegal de las Islas  Malvinas se ha convertido en una posesión legal porque persistió por dos siglos, a la fuerza, con habitantes `establecidos` por el país usurpador".

Bajo ese marco entonces,"¿Ha estado equivocada Naciones Unidas en sus tantas resoluciones por décadas llamando a la Argentina y Gran Bretaña a negociar en su disputa sobre las Malvinas?", continuó Argüello.

Al respecto, Argüello señaló que "en 1966 Gran Bretaña arrendó la isla de Diego García a los Estados Unidos. Para hacer esto, los británicos desplazaron la población entera de la isla. ¿Fue esto auto-determinación para los isleños? No, Gran Bretaña no los necesitaba más".

Por el contrario, "es Argentina quien respeta los intereses de los habitantes de las Malvinas, tal como se consagra en la Constitución de 1994".

Al finalizar su réplica, el embajador citó la frase "No estamos aquí para conmemorar la guerra", empleada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en su discurso del pasado 2 de abril, para mencionar que "no sólo han pasado 30 años desde la guerra sino también han habido 179 años de ocupación británica. Por eso, hoy sólo la verdad debe ser contada".