Plantados
Casi todos los legisladores titulares de la Comisión de Salud de la Legislatura de Córdoba, tanto oficialistas como opositores, dejaron plantados a su presidente y a un grupo de investigadores que iban a participar del encuentro para exponer su posición respecto al proyecto que regula las investigaciones clínicas en el ámbito de la provincia.
“Con vergüenza debemos postergar el tema a la brevedad por la necesidad que le demos un despacho con urgencia”, dijo el relator de la comisión, Jorge Toledo, al tiempo que les pidió disculpas a los invitados, aclarando que “los proyectos no se despachan sin el aporte de ustedes”.
Asimismo, Toledo destacó la “calidad irrepetible de los invitados que nos podían enriquecer el proyecto, que esa fue la idea”; y les explicó que “no hemos hecho nunca política con la salud, y eso nos permitió sacar los proyectos consensuados, enriqueciéndolos con aportes positivos de los bloques”.
Los invitados que asistieron a la comisión fueron el profesor Dr. Ángel Minguez, presidente de la Asociación Científica de Investigaciones Clínicas de Córdoba; el profesor Dr. Luis Alesso, especialista en Medicina Farmacológica, entre otros que concurrieron para realizar aportes al proyecto de ley enviado por el Poder Ejecutivo provincial referido al “Sistema de Evaluación, Registro y Fiscalización de Investigaciones en Salud”.
El Dr. Minguez minimizó el plantazo diciendo que “esto no es nada más que un accidente”, y agradeció al presidente de la Comisión de “habernos honrado con esta invitación”.
Además de su presidente, Norberto Podversich, sólo asistió a la comisión de Salud el legislador oficialista Horacio Frossasco y asesores de distintos bloques. Si bien algunos parlamentarios tuvieron una justificación para su ausencia, fue una verdadera falta de respeto lo que sucedió ayer.
¿Cómo los anfitriones van a dejar plantados a sus invitados? Más allá de la calidad curricular e intelectual de los participantes, resultó vergonzoso que se tuviera que suspender la comisión por falta de quórum.
La actitud de los parlamentarios representó un acto de desconsideración para con los investigadores que dejaron de hacer sus cosas para acudir a colaborar con los legisladores con la intención de realizar aportes para un correcto abordaje de una temática que dominan a la perfección.
No hay excusas que valgan, ya que cada legislador tiene un suplente que acude cuando el titular no puede hacerlo.