El BCE mantiene su tasa en el mínimo histórico de 1%
El Banco Central Europeo (BCE) decidió hoy mantener invariable por cuarto mes consecutivo la principal tasa de interés para la zona euro en 1,0 por ciento, su mínimo histórico.
Los analistas esperaban esta decisión, con la que el Consejo de Gobierno del banco en Fráncfort quiere mantener el estímulo a una coyuntura aún frágil pero sin disparar la inflación, que sigue por encima de lo recomendado por el banco.
La expectativa se centra ahora en la rueda de prensa que ofrecerá esta tarde el presidente del BCE, Mario Draghi, quien podría anunciar nuevas medidas de estímulo a la coyuntura para contrarrestar los riesgos de una nueva recaída en la crisis, destacó la agencia de noticias DPA.
Pero dentro del propio BCE son muchos los que le reclaman lo contrario: estrategias de salida para los estímulos ya lanzados.
Lo más probable es que Draghi no descarte nuevas medidas de respaldo a los mercados y que exija al mismo tiempo a los gobiernos de la eurozona que ayuden también a devolver la confianza a los inversores recortando deuda y déficit.
El otro desafío pasa por controlar la inflación, que sube con tasas más bajas. La tasa de la eurozona se situó en 2,6 por ciento en marzo, según los datos preliminares difundidos el viernes, más de lo esperado por el BCE y por encima de su recomendación de una tasa "por debajo pero cerca del dos por ciento".
Mientras tanto, España colocó hoy sólo el mínimo de deuda previsto y tuvo que pagar intereses más altos tras la presentación del presupuesto del gobierno de Mariano Rajoy, que contiene un drástico ajuste exigido por la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Los mercados siguen teniendo dudas sobre si con un presupuesto tan austero, previsiones de recesión (1,7% del PIB) y de aumento del desempleo (hasta el 24% de la población activa), España podrá sentar las bases para crecer, según coinciden los analistas.
En la que también era la primera subasta desde la huelga general del 29 de marzo, el Tesoro Público español colocó 2.589 millones de euros en bonos con vencimiento a tres, cuatro y ocho años, el importe más bajo establecido para la emisión de hoy, que oscilaba entre 2.500 y 3.500 millones de euros.
Pero además, España se vio obligada a adjudicar estos títulos con intereses más altos. De los 2.589 millones de euros colocados, 1.127 millones fueron a tres años con una rentabilidad máxima del 2,96% desde el 2,440% anterior, en tanto que otros 973 millones con vencimiento en 2016 se adjudicaron al 4,368% desde el 3,376%.
Los restantes 489 millones de euros, con vencimiento para octubre de 2020, se colocaron al 5,363% mientras en la última subasta se vendieron al 5,156%.
Las recetas de corte neoliberal del Ejecutivo del derechista Partido Popular (PP), incluida la reforma laboral que abarata y facilita el despido, rechazada el 29 de marzo con una huelga general, no consiguen disipar la incertidumbre sobre la recuperación de España, país en el que se está centrando la tensión de la crisis de deuda de la zona euro.
La Comisión Europea informó hoy que tardará "varios días" en evaluar los presupuestos de España para 2012, pero pidió al Gobierno que los ejecute "lo antes posible", respetando los trámites parlamentarios, para que tengan mayor impacto en materia de reducción del déficit este año.
En tanto en Italia el primer ministro, Mario Monti, dejó en claro hoy que no impulsará un nuevo paquete de medidas de austeridad, por considerar que el Gobierno ya fijó un objetivo económico "muy ambicioso", y dispone de "márgenes de seguridad" para equilibrar sus cuentas si la situación económica empeora, aseguró en declaraciones a la prensa que reprodujo la agencia de noticias DPA.
"Tenemos unos márgenes de seguridad que permitirán que el resultado del presupuesto sea equilibrado incluso ante la hipótesis más desfavorable respecto de las previsiones de diciembre", dijo.
Asimismo, destacó que su Gobierno no ha incluido en sus cuentas ningún "beneficio" por las medidas contra la evasión fiscal que ha impulsado.
El primer ministro agregó que el Ejecutivo transalpino elaboró los presupuestos con la hipótesis de unos intereses por la deuda pública italiana para todo 2012 situados en el nivel de fin de noviembre (7%), lo que supone una previsión "efectivamente pesimista".