Cristina pidió a la Cruz Roja Internacional que ayude a identificar a todos los soldados que faltan

02/04/2012
Nacionales - Malvinas Argentinas
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Reclamó a Gran Bretaña que se habrá al dialogo. Cuestionó la depredación de los recursos naturales en Malvinas. Criticó al Consejo de Seguridad de la ONU. Destacó la política de migración argentina

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner reveló hoy que el viernes dirigió una carta al titular de la Cruz Roja Internacional para que se puedan identificar a "los soldados argentinos y aun ingleses que no han podido ser identificados”, a la vez que reclamó al Primer ministro británico, David Cameron, que habrá el diálogo en la negociación por la soberanía de las Islas Malvinas.

Al respecto, la mandataria dijo que "todos merecen tener su nombre en una lápida y cada madre tiene ese derecho inalienable de enterrar a sus muertos, poner una placa y llorar frente a esa placa".

La presidenta hizo el anuncio al hablar en Ushuaia en el acto en memoria de los caídos en Malvinas.

En ese sentido, Cristina pidió que la Cruz Roja Internacional interceda ante el primer ministro británico David Cameron "como autoridad internacional reconocida por todos" y se identifique a los muertos en la guerra de 1982.

En el cementerio de Darwin, hay 123 tumbas que figuran como NN con la leyenda "Soldado argentino sólo conocido por Dios", y el reclamo de su identificación venía siendo motorizado por el centro de ex combatientes (CECIM) de La Plata, quien solicitó la colaboración del prestigioso Equipo Argentino de Antropología Forense para esa tarea.

Respecto a la guerra de Malvinas, la jefa de Estado advirtió que la usurpación británica de las islas Malvinas "no empezó hacer 30 años" sino que "es una historia que va a cumplir 180 años el año próximo", y remarcó que ir a la guerra en 1982 "no fue una decisión del pueblo argentino" a la vez que pidió que "se descorra el telón que pretende hacer creer el Reino Unido, de que aquella decisión fue del pueblo argentino".

Agregó que "tampoco" tenían libertad los argentinos, y señaló que en ese momento "había presos sin nombre ni apellido en campos de concentración y detenidos desaparecidos que nunca volverán a aparecer".

Fernández de Kirchner lamentó que la mayoría de los caídos hayan sido jóvenes y remarcó que "no fue decisión del pueblo argentino" declarar la guerra el 2 de abril de 1982, sino "un intento de perpetuarse en el poder" por parte de la dictadura militar.

"Lo que estamos reclamando es el dialogo, respetando el interés de los isleños” dijo la mandataria y advirtió que “nadie puede hacernos creer que este pueblo no respeta y no recibe con amor a cada uno que  ha decido habitar este suelo".

"Cómo no vamos a respetar no sólo los intereses de los isleños sino de todos los habitantes" del suelo argentino, expresó.

Por otra parte, cuestionó fuertemente al Consejo de Seguridad de la ONU ya que “parece ser que hay resoluciones de primera y resoluciones de segunda. Los que se sientan en los sillones del Consejo de Seguridad son de primera, y así va a ser muy difícil la paz en el mundo” a la vez que pidió “justicia para la región, para que siga siendo una zona desmilitarizada, no queremos cascos de guerra, queremos cascos de trabajadores". 

En este sentido, Cristina dijo que "para quienes intentan desmerecer el reclamo de soberanía, digo que el argumento económico es mas aplicable a Inglaterra que a Argentina". 

La jefa del Estado reiteró que la historia de la usurpación de las islas comenzó hace 180 años y no hace 30, y contó que buscará inaugurar el museo de Malvinas, a construirse en el predio de la ESMA, en agosto del año próximo, cuando se cumpla un nuevo aniversario de la ocupación.

Destacó también su decisión de desclasificar el informe Rattembach, al señalar que "es necesario agregarle a la memoria, verdad" a la causa Malvinas, porque "la historia, nuestros muertos y sus familiares nos debíamos la verdad".

"Una verdad dolorosa, pero verdad encendida de gestos heroicos y valores, de cobardías e injusticias", enfatizó.

En su discurso, Fernández de Kirchner consideró que "es una injusticia en pleno siglo XXI todavía subsistan enclaves coloniales como los que tenemos aquí, a pocos kilómetros de distancia", en referencia a las Islas Malvinas.

Remarcó, además, que, "de los 16 enclaves coloniales que existen en el mundo, diez de ellos son del Reino Unido" y afirmó que "resulta absurdo pretender el dominio" sobre las islas.

Reclamó también "justicia para que no se sigan depredando nuestro medio ambiente, nuestros recursos naturales ictícolas y petroleros, y para que se respete la integridad territorial".

La Presidenta lamentó que "la historia siempre se lleve a los más jóvenes en momentos difíciles" y explicó que pretendía centrar el homenaje a los "miles de jóvenes que vinieron a combatir en el territorio y a los cientos que dieron sus vidas" en las Malvinas.

Al iniciar su discurso, Cristina afirmó que "en este 2 de Abril, instituido como día del Veterano y de los Caídos en Malvinas, venimos a ofrecer reconocimiento a los hombres que sobre sus pechos lucen las medallas y condecoraciones que supieron conseguir con valor en el campo de batalla". "Venimos aquí en memoria de los miles de jóvenes que vinieron a combatir en el territorio y a los cientos que dieron sus vidas" en las Malvinas Argentinas.

Expresó su "reconocimiento a esa juventud que marchó a las islas sin preparación, sin los pertrechos suficientes, sin formación y con miedo", porque "quién no lo tiene ante una guerra", y remarcó que "héroes no son los que no sienten miedo sino los que aún así siguen adelante y cumplen con su deber".

Cristina remarcó que los que "dejaron su vida allí, hoy tienen para siempre, no sólo el reconocimiento sino la memoria eterna del pueblo argentino".

La mandataria se refirió asimismo a las declaraciones que hizo en las últimas horas el primer ministro británico, David Cameron, quien señaló desde Londres que con la guerra "se había atacado la libertad de los isleños".

"La libertad de los argentinos estaba confiscada en ese momento, tampoco teníamos libertad los argentinos, con presos sin nombre y apellido, en campos de concentración, con detenidos desaparecidos que nunca volverán a aparecer", añadió.

Antes del discurso de la presidenta, la gobernadora de Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur, Fabiana Ríos, sostuvo que los argentinos "no admitimos como país que Gran Bretaña nos acuse de lo que ellos son", en alusión a las afirmación del premier británico de que nuestro país ejerce sobre los isleños una pretensión colonialista al reclamar la soberanía.

La gobernadora fueguina consideró que "es un honor conmemorar este aniversario desde la capital del territorio usurpado y ocupado", en referencia a que las Islas Malvinas son una parte de su provincia que permanece bajo control militar británico.

Ríos afirmó que "un régimen militar llevó irresponsablemente a nuestros hombres a la guerra, pero la contracara de eso fueron los héroes que combatieron y dieron su vida por la Patria".

Sostuvo que tras la guerra "hubo un proceso de desmalvinización y muchos ex combatientes quedaron en soledad, pero ellos siguieron adelante y el pueblo entendió la decisión de continuar la lucha inclaudicable por la vía pacífica".

Agregó que "este mensaje es también para aquellos sinvergüenzas que dicen que la cuestión Malvinas es para tapar situaciones coyunturales".

"Esto es un insulto a la inteligencia del pueblo argentino", remarcó.

También sostuvo que "éste no es un aniversario más, porque es la primera vez que el pueblo comienza a pensar con la verdad" y aludió así a la decisión de la Presidenta de descalsificar el informe Rattenbach y difundirlo para su conocimiento, luego de que la dictadura ordenara archivar las conclusiones de la investigación acerca del conflicto, prohibición que continuó vigente durante la democracia.

Por último, en un mensaje a los familiares de los caídos dijo "que sus lágrimas no son en vano" y finalizó afirmando que "pelearemos por la paz".

Tras su discurso, pronunciado en la plaza Islas Malvinas de Ushuaia, al cumplirse el 30 aniversario de la guerra en el Atlántico Sur, Cristina se dirigió a la costa acompañada por el vicepresidente Amado Boudou e integrantes de su gabinete y arrojó flores al mar, en memoria de los ex combatientes fallecidos.

La presidenta a los caídos en Malvinas, arrojando una ofrenda floral en el canal de Beagle y con el descubrimiento de una placa en el cenotafio que contiene sus nombres.

Junto a la presidenta se encontraban, además de Boudou, el canciller Héctor Timerman; el ministro del Interior, Florencio Randazzo; el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina; el ministro de Educación, Alberto Sileoni y la ministra de Industria, Débora Giorgi.

Estuvieron además el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli y los gobernadores de Santa Fe, Antonio Bonfatti; de Santa Cruz, Daniel Peralta y de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos.

Del acto participaron también el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez; Madres y Abuelas de Plaza de Mayo; el legislador y titular de "La Cámpora", Andrés Larroque, y los jefes de las Fuerzas Armadas, entre otras autoridades nacionales y locales.

Cristina pronunció su discurso frente a una multitud que hizo flamear banderas argentinas e imágenes de las Malvinas y que acompañó con aplausos cuando la Presidenta izó la bandera en el mástil Puerto Argentino.

La bandera, donada por la Anses, reemplazará a otra que fue guardada en un cofre custodiado por la policía provincial. Todas las banderas que son reemplazadas cada año serán enarboladas en Malvinas cuando Argentina recupere la soberanía sobre ese territorio.

En la plaza Islas Malvinas, cuya superficie se duplicó para esta ocasión, se colocaron los escudos de todas las provincias como símbolo del reclamo de soberanía sobre las islas de todo el país.