Mama Mía
Tomó estado parlamentario en la Legislatura de Córdoba el proyecto de ley para modificar la ley que regula la Administración Provincial del Seguro de Salud (APROSS) para incluir la cobertura de los tratamientos de fertilización asistida.
Se trata de la concretización en un proyecto de ley del anuncio que el presidente del Directorio de la obra social provincial, Dr. Rodolfo Rodríguez, había hecho en la comisión de Salud de la Unicameral a comienzos de mes.
La iniciativa del legislador de Unión por Córdoba Norberto Podversich, incorpora un inciso al artículo que expone la cobertura asistencial para sus afiliados, donde se deja asentado la cobertura de tratamientos de fertilización asistida, a fin de promover el desarrollo familiar en sus beneficiarios.
Del mismo modo, el proyecto de ley elimina de la misma ley el inciso que prohíbe la cobertura asistencial y el reintegro de gastos de las fertilizaciones in Vitro y sus consecuencias.
El objetivo del proyecto de ley del legislador oficialista persigue como objetivo el logro del reconocimiento de la infertilidad como una enfermedad para que sea incluido en el Programa Médico Obligatorio y, de esta manera, asumido y asistido por todas las obras sociales del país, por las instituciones médicas pre-pagas y por los gobiernos como políticas de Estado.
Además, las modificaciones propuestas están dirigidas a responder, a través de la obra social de los dependientes del Estado Provincial, a una creciente necesidad y demanda de la sociedad como es la fertilización asistida.
Cuando el director del Apross se presentó en la Unicameral había dicho que “todas nuestras expectativas se encuentran puestas en que aprobada la ley y la reglamentación, a partir del 1 de enero del próximo año empezara a regir esta cobertura”.
Asimismo, había informado que tras estudios y análisis llegaron a la conclusión que deberán prever un presupuesto para “500 casos como piso y 1000 como techo”, de personas dispuestas a entrar al programa.
Este es el primer paso para que de una vez por todas se comprenda que en materia de salud somos todos iguales, y que además el derecho a ser padres no distingue entre clases sociales.