Argentina ratificó el curso de sus políticas comerciales

30/03/2012
Nacionales - Comercio Exterior
alternative
Dijo que seguirá ejerciendo la decisión soberana de sus políticas dentro de las normativas de la OMC y rechazó cualquier tipo de injerencia externa. 20 países denunciaron trabas en las importaciones de Argentina

La Cancillería ratificó hoy que el Gobierno nacional "seguirá ejerciendo la decisión soberana de sus políticas comerciales que han impulsado el mayor crecimiento económico de nuestra historia" dentro de las "normativas de la Organización Mundial del Comercio", al tiempo que rechazó "cualquier tipo de injerencia externa" que pueda existir en la materia.

La Cancillería, a través de un comunicado de prensa, se refirió a un comunicado emitido hoy por 14 miembros de la OMC –en su mayoría naciones desarrolladas- con comentarios críticos sobre algunos aspectos del comercio exterior de la República Argentina.

"Llama la atención que la iniciativa haya sido planteada por países que han aumentado sus exportaciones a la Argentina en un 25 por ciento superando su nivel de exportaciones promedio al resto del mundo y en un año en el cual la Argentina fue el país que más aumentó sus importaciones entre los miembros del G20, contribuyendo de esta forma a la recuperación económica de los países en crisis económica y financiera", sostiene el comunicado.

El comunicado -firmado, entre otros, por Australia, Corea, Estados Unidos, Israel, Japón, Nueva Zelandia, Noruega, México, Panamá, Suiza, Tailandia, Taiwán, Turquía y la Unión Europea, fue presentado hoy en Ginebra luego de una reunión ordinaria del Comité de Mercancías de la OMC, en la que se trataron algunos aspectos del comercio exterior de la República Argentina.

Luego de una presentación realizada por la secretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Cecilia Nahón, "algunos de los 157 miembros de la OMC decidieron emitir un comunicado con comentarios críticos sobre el tema", sostiene el comunicado emitido por la Cancillería.

La cartera que conduce Héctor Timerman destaca que "importantes socios comerciales de la Argentina, como los países del Mercosur, la gran mayoría de los países latinoamericanos, China, Rusia e India no suscribieron esta declaración".

Además de plantear el crecimiento que registraron a lo largo de 2011 las exportaciones de los países miembro del G-20 a la Argentina, la Cancillería sostuvo que "también es llamativo que ninguno de los países participantes en la sesión del Comité de Mercancías haya presentado un caso puntual en el cual la Argentina haya incumplido las reglas de la Organización Mundial del Comercio y que los firmantes basan sus reclamos en vagas versiones publicadas por la prensa local".

El comunicado presentado por esos países sostiene que: No estamos informados de ninguna directiva o resolución oficial que establezca este balance comercial o requerimiento de inversión, sin embargo funcionarios del gobierno argentino de alto nivel han sido citados en la prensa argentina diciendo claramente que el propósito es la mejora del balance comercial a través de las importaciones y promoción de las exportaciones.

El comunicado también sostiene que las medidas se centran en el sistema de licencias no automáticas de importación, y - recientemente- la preinscripción y la preaprobación de las operaciones.

"La República Argentina ve con alarma la insistencia de los países que siguen levantando barreras comerciales artificiales para dificultar el ingreso de productos agroindustriales de los países en desarrollo al tiempo que ejercen presiones políticas para obligar a estos países a recibir la producción de bienes que sus mercados domésticos no pueden absorber por la situación económica que atraviesan desde el 2008", sostiene el comunicado de la Cancillería.

A criterio de la cartera de Relaciones Exteriores, estas presiones ejercidas por las naciones más desarrolladas "son las verdaderas trabas para la construcción de un sistema económico multilateral más equilibrado".

Al respecto, el vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, reiteró que la política de sustitución de importaciones permite proteger el empleo de los argentinos, y destacó que se focaliza en "la producción, industrialización de la ruralidad y la incorporación de nuevas tecnologías".

En declaraciones a canal 26, Boudou señaló que “hay un ataque permanente hacia funcionarios del Gobierno por la política de defensa de la producción nacional”.

“Esta es una política que le sirve a todos los argentinos: cuando nosotros estamos cuidando en la frontera algún producto es porque estamos cuidando el trabajo de los argentinos”, contrapuso Boudou.

Analizó al respecto que “en los 90, cuando hubo una apertura indiscriminada y nadie se ocupaba de esto, los grupos económicos estaban felices", mientras "cerraban todos los días puestos de trabajo y llegamos a tener cerca del 25% de desempleo”.

Por ello, Boudou consideró necesario “trabajar muy fuerte en un modelo de sustitución de importaciones que, como todo proceso transformador, va a tener algunas cuestiones que vamos a ir revisando e ir corrigiendo”.

“Lo importante es no cambiar el rumbo. Después, hay aciertos y errores que se van ajustando permanentemente”, dijo el vicepresidente.

Rechazó luego cuestionamientos al secretario de Comercio Interior y afirmó que “acá no es (Guillermo) Moreno sí, Moreno no. Es un equipo de trabajo donde lo importante es la política de sustitución de importaciones”.

Por otra parte, y respecto a una posible sanción comercial de Estados Unidos, explicó que “consistiría en algunas preferencias que se perderían dentro del intercambio bilateral”.

Boudou sostuvo que “la verdad es que hay gran cantidad de productos argentinos que no pueden ingresar a los Estados Unidos por barreras para arancelarias" e ilustró que "el caso más paradigmático es el de los limones”.

“Entonces, nuestro supuesto proteccionismo espanta al diario `La Nación`, a algunos actores económicos, pero el de los Estados Unidos les parece fantástico”, agregó.

El vicepresidente evaluó que “hay un establishment que es financiero, de grupos económicos concentrados, de una cierta aristocracia argentina, que pretende que nada cambie porque ellos son los ganadores permanentes”.

"Esos grupos concentrados están atados a sus propias ideas, con una carga muy fuerte de un status quo que pretenden mantener. No les interesa que se incorporen nuevos consumidores, más empleo”, consideró Boudou.

Boudou defendió las políticas de distribución del ingreso, ya que "no es sólo un imperativo moral sino que, además, ha demostrado que es una herramienta eficiente para enfrentar las crisis”.

“Cuando hay más consumo hay más demanda, se focalizan los ingresos hacia personas que van resolviendo necesidades pero, al mismo tiempo, mueven el motor de la economía, y esto permite que haya un sistema de inversiones que genere nuevos puestos de trabajo y, de esta manera, poder sortear la crisis”, concluyó.

En tanto, la ministra de Industria, Débora Giorgi, rechazó el planteo realizado ante la OMC por un grupo de naciones, debido a que la presentación "no está sustentada en datos objetivos".

Recibimos esta noticia con profunda sorpresa y malestar. Rechazamos esta declaración por considerar que no está sustentada en datos objetivos: hoy Argentina tiene una economía dos veces más abierta que en los 90, dijo Giorgi.

La ministra, a través de un comunicado de prensa, cuestionó las supuestas medidas restrictivas al comercio internacional que se le endilgan al país y defendió la potestad que tiene Argentina de llevar adelante políticas de comercio administrado como lo hace la mayoría de los países del mundo, incluso los que hicieron este planteo.

La ministra explicó que hoy tenemos una economía el doble de abierta que la que teníamos en los 90 (un índice del 19% tomando la suma de exportaciones e importaciones en relación al PBI contra el 34% actual), y en un mundo en que todos los países protegen a sus mercados de la competencia desleal.