Una calle me separa
La semana pasada tomó estado parlamentario en la Legislatura de Córdoba un proyecto de ley enviado por el poder Ejecutivo provincial para implementar la vigencia y aprobación del “Plan Vial Director para la Región Metropolitana de Córdoba”, que prevé determinadas condiciones de circulación.
Se trata de un plan que define las conexiones viales presentes y futuras a las que deberá ajustarse todo nuevo fraccionamiento de tierras o loteo.
Además, la iniciativa del gobernador provincial Juan Schiaretti, declara de utilidad pública y sujeto a expropiación los inmuebles necesarios para la ejecución de la obra de Circunvalación Metropolitana y Circunvalación Regional, en el marco del Plan Vial.
En este sentido, el proyecto dispone que en todos los casos en que las tierras estén próximas a rutas provinciales o nacionales, existentes o futuras contempladas en el Plan Vial, deberán dejar prevista en toda la extensión de esa proximidad una calle de servicio con calzada y veredas.
Esta obligación estará a cargo de los propietarios, responsables u organizadores de dicho proyecto inmobiliario, e implica la previsión del espacio necesario dentro de la superficie de tierra que motiva el fraccionamiento y el compromiso de la ejecución de las obras complementarias.
A través de ese Plan, se pretende trasformar progresivamente la marca radial que obliga llegar hasta la avenida circunvalación para optar por el ingreso a la ciudad de Córdoba, o buscar el retorno a otra localidad del Gran Córdoba u otro destino más lejano.
Asimismo, son escasas las alternativas que anulen este sistema radial, que sólo fragmentariamente ofrece alternativas de vinculación entre las rutas de acceso. Además la constelación de pueblos y ciudades que rodean a la capital no cuenta con un sistema vial que permita su interconexión y esta falencia tiende a ser resuelta con la construcción de las circunvalaciones propuestas en la iniciativa.
El Plan Vial Director “define una matriz que garantiza la liberación de las trazas que no podrán ser ocupadas por nuevas urbanizaciones, que tornarían inviable su concreción”, expresó el gobernador en los fundamentos del proyecto.
Además de establecerse la obligatoriedad de respetar la red vial definida por el Plan, se impide la utilización de la ruta como calle urbana. Esta situación conlleva consecuencias conflictivas para el tránsito, riesgos de accidentes y pérdida de capacidad de servicio de la vía, por lo que en consecuencia el movimiento interno de los loteos debe realizarse en una calle de servicio que sólo toma contacto con la ruta en los puntos que defina la Dirección Provincial de Vialidad.