Zaffaroni bregó por la consolidación del Estado de Derechos

29/03/2012
Judiciales - Justicia
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Consideró que los jueces deben contener para que las cosas se desmadren. Comparó las funciones del Poder Judicial con las que tiene la Cruz Roja en tiempos de guerra

Los jueces, más que de punir, tienen la función de "contener para evitar que las cosas se desmadren y acaben en una masacre que termine con el Estado de Derecho, que nos vayamos directamente a un genocidio", dijo hoy el juez Raúl Eugenio Zaffaroni, quien comparó las funciones del Poder Judicial con las que tiene la Cruz Roja en tiempos de guerra.

"El poder punitivo no desaparece como no desaparece la guerra. En la guerra, la Cruz Roja hace lo que puede: contiene sus ribetes más crueles. Los jueces tenemos la función de contener los ribetes más crueles del poder político. De ser una especie de Cruz Roja de la política", puntualizó ante preguntas de los asistentes.

Zaffaroni disertó en la segunda jornada del Primer Curso Internacional sobre Promoción de los Derechos Humanos, que se realiza en el Archivo Nacional de la Memoria.

Tras repasar "las tres etapas que pasamos, el colonialismo, el neocolonialismo y ahora un tardocolonialismo que nos agrede negándonos identidad o presionándonos para una represivización (sic) interna", Zaffaroni advirtió contra el poder de las policías de ejecutar "golpes de estado no clásicos, de nuevo cuño, desestabilizadores", un riesgo que se acrecienta, dijo, cuando el poder político avanza sobre sus "fuentes de recaudación autónoma".

"Todos los genocidios, todos, han sido cometidos por fuerzas del sistema penal descontroladas o por otras fuerzas que asumieron las funciones del sistema penal", destacó, flanqueado por la coordinadora regional del Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH), Soledad García Muñoz y la subsecretaria de Promoción de los Derechos Humanos, Marita Perceval.

"En Latinoamérica todavía no hemos definido el modelo de policía que queremos. Hay países sin fuerzas armadas, pero no hay países sin policía. La policía es una institución indispensable, de modo que tenemos que definirla", sostuvo.

"Desde Estados Unidos hay voces que nos dicen que tenemos que tener una policía única", continuó diciendo. "Yo creo que debemos hacer lo que hace Estados Unidos, no lo que dice. Y Estados Unidos tiene muchas policías, tienen policías comunitarias, de condado, ligadas a la comunidad, lo que es mucho más sano".

"Si continuamos con el modelo de policía de ocupación territorial del siglo XIX y le aumentamos el ámbito de arbitrio de decisión, lo que hacemos es aumentar un ámbito de recaudación autónoma" una situación que, aseguró, "en lugar de aumentar sus capacidades preventivas, las disminuye".

El ministro advirtió que aun los gobiernos populares que cuentan con un importante caudal de votos pueden no estar a la altura de las circunstancias por "desconocer la naturaleza del problema, y ante la construcción mediática de la realidad pueden llegar a creer que concediendo van a neutralizar estas amenazas".

"No se puede conceder porque son extorsiones, y si uno concede al extorsionador, va a encontrarse con nuevas amenazas y nuevas extorsiones", subrayó.

Previamente había descripto el papel cumplido por los medios en la destrucción de los lazos comunitarios por la desconfianza y el miedo a fuerza de enfatizar y repetir hasta la saciedad los crímenes más horribles.

"Crean una realidad virtual propicia a la venganza y al aumento descontrolado de la represión", dijo, y puntualizó que a despecho de esa sensación creada, los índices de homicidios "han disminuido en un tercio en el lapso de una década, tanto en Brasil, dónde siguen siendo altos, como en Argentina".

"El bombardeo mediático es aprovechado por los cipayos que responden a intereses extranjeros, por oportunistas que se montan en él para tratar de capitalizarlo, y asusta también a muchas personas honestas", señaló.

El jueza agregó que "el entreguismo, el oportunismo y el miedo hacen que nuestros políticos vayan haciendo dos cosas: primero ir destruyendo el Código Penal con leyes ridículas para endurecer las penas que lo único que hacen es entorpecer la tarea de los jueces, y segundo y más grave todavía ampliar el ámbito de arbitrariedad de nuestras policías".

Zaffaroni concluyó su discurso en medio de aplausos con un mensaje a los gobernantes: "No hay que ceder ante las amenazas del tardocolonialismo. ¡Vuelvan a leer los libros que llevaban en sus mochilas los libertadores".

En diálogo con Télam, el ministro de la Corte explicó que su presencia en el auditorio Silvio Frondizi del Archivo Nacional de la Memoria, situado en el Espacio para la Memoria (ex ESMA) tuvo como objeto referirse a los aspectos jurídicos y de los derechos humanos en el marco de las luchas por la segunda y definitiva independencia de los países de Latinoamérica.

En esta región del mundo, precisó, "los derechos humanos que en los países industrializados del norte llaman de tercera generación, fueron de primera generación porque el derecho al desarrollo comenzó con la independencia".

"La historia de los Derechos Humanos en América Latina es la historia de la descolonización, una descolonización que no terminó y que no terminará hasta que la Patria Grande de San Martín y Bolívar se pueda realizar y ninguno de nuestros conciudadanos latinoamericanos carezca de lo más elemental para una existencia digna", concluyó.