Justicia cordobesa reabre una causa por contaminación

28/03/2012
Provinciales - Justicia
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Se trata del barrio Ituzaingó Anexo. Hubo un centenar de muertes causadas presuntamente por contaminación. 200 enfermos de leucemia, cáncer de próstata y otras enfermedades oncológicas y respiratorias

La justicia cordobesa decidió reabrir la sustanciación de una causa iniciada en 2002, actualmente paralizada, que investigaba las responsabilidades por contaminación en un barrio cordobés, que habría provocado varias muertes por cáncer.

Según informaron fuentes judiciales, la Fiscalía General de Córdoba designó al fiscal Carlos Matheu para reabrir la investigación sobre la contaminación ocurrida en el barrio Ituzaingó Anexo, ubicado en el extremo sureste de la ciudad, que linda con una zona rural.

En ese barrio hubo un centenar de muertes causadas presuntamente por contaminación, además de unos 200 enfermos de leucemia, cáncer de próstata y otras enfermedades oncológicas y respiratorias.

Matheu fue designado tras la presentación de la Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam), que reclamaba que se nombrara un responsable para esa investigación, que luego de varias instancias pasó del ámbito federal al provincial y que se encontraba paralizada.

Según los estudios previos de organismos públicos habría tres posibles causas contaminantes: la fumigación clandestina, los transformadores de la Empresa Provincial de Energía (Epec) con PCB y el agua contaminada por arsénico y plomo.

El fiscal deberá investigar la participación de actores directos y también la responsabilidad por omisión de organismos y funcionarios públicos.

También se espera al menos un peritaje judicial que evalúe la información aportada por organismos que ya intervinieron en el caso.

El abogado que patrocina a Funam, Carlos Nayi, recordó que la causa se inició en 2002 y dijo que "ahora se analizarán los casos desde el enfoque de la ley de residuos peligrosos", en hechos que "abarcará al menos un período que va de 2001 a 2003".

Desde entonces, tras una larga lucha, una agrupación de madres de ese barrio consiguió que se comenzara a proveer agua de red a todo el sector (antes se hacía a través de una cooperativa), que se sacara el PCB de los transformadores, y que se restringieran las fumigaciones cerca de las zonas pobladas.