Mentime que me gusta

11/09/2009
Nacionales - Derechos Humanos
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La presidenta anunció el envío de un proyecto al Congreso para eliminar el delito de calumnias e injurias

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner realizó ayer una enfática defensa de la libertad de expresión que atraviesa la Argentina durante su gestión y anunció el envío de 4 proyectos de ley al Congreso referidos al derecho a la identidad y a la eliminación del delito de calumnias e injurias.

"Dudo que haya habido alguna otra etapa en la vida institucional del país donde se haya podido hablar con mayor libertad que en la etapa que me tocó gobernar a mí la República Argentina", sostuvo la Presidenta y desafió "a cualquier archivo o memoria de que no ha habido mayor libertad para hablar que durante el gobierno de la primera Presidenta que tuvo el país".

Sobre el proyecto para suprimir la figura del delito de calumnias e injurias, la mandataria explicó que de esta manera "se está dando cumplimiento a una condena que tiene el Estado en el caso (del periodista Eduardo) Kimel, condenado penal y civilmente "por su investigación sobre la masacre de cinco religiosos palotinos en 1976, cuyo caso llegó a la CIDH”.

Asimismo, remarcó la importancia de "la libertad para poder decir lo que uno quiere y piense, aún cuando sea mentira" y añadió que "nadie puede ser cercenado en la libertad de palabra para poder expresar lo que siente".

"Prefiero mil millones de mentiras antes que ser la responsable de haber cerrado la boca de alguien. Esta es la forma en que entiendo la libertad, los derechos humanos y la participación democrática", consideró.

Así lo expresó al encabezar en el Espacio para la Memoria, la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos, que funciona en la sede de la ex ESMA, en el barrio de Nuñez, un acto en homenaje a la labor que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) realizó hace 30 años en el país en plena dictadura militar.

En ese marco, la mandataria anunció el envío de cuatro proyectos de ley al Congreso, referidos a los derechos a la identidad y a la libertad de expresión, uno de los cuales busca "suprimir la figura del delito de calumnias e injurias".

Las otras iniciativas proponen un procedimiento para la obtención de muestras de ADN que "resguarde los derechos de los involucrados", otro que impulsa la modificación del funcionamiento del Banco Nacional de Datos Genéticos, y un cuarto que plantea una reforma al Código Procesal "para garantizar de un modo más eficaz la participación judicial de las víctimas y las asociaciones".

En su discurso, la jefa de Estado afirmó que el envío de los proyectos "no es benevolencia, ni un gesto de generosidad sino el cumplimiento de la ley, y de las obligaciones y sentencias de la CIDH".

En cuanto a las otras iniciativas, Cristina indicó que se busca "asegurar la total transparencia en el manejo de datos genéticos", que exista la "posibilidad de ser querella por parte de los organismos de derechos humanos" y que se modifique el Código "para facilitar la actividad de los jueces y hacerlo con respeto a las víctimas y que no vuelvan a ser doblemente víctimas".

"Hemos podido acordar estas cuestiones entre el Estado y la CIDH para defender dos de los derechos mas personalísimos y mas colectivos que puede tener un ser humano: la libertad y la identidad", expresó.

Sobre el derecho a la identidad, la mandataria afirmó que hoy el Estado "está ayudando no sólo a los jóvenes que sufrieron una doble pérdida, sino a todos como argentinos a ser una sociedad más justa y más madura".

Señaló asimismo que el envío de estas leyes "nos convierten cada vez más en sujetos de derecho internacional y del mundo en el que queremos vivir" y exhortó a "sortear los obstáculos que hoy están teniendo las democracias".

En ese marco, recordó dos aniversarios que hoy se cumplen; el 36to aniversario del golpe militar chileno y los 8 años que se cumplen ayer del atentado contra las Torres Gemelas en Nueva York.

"Ante tanta barbarie e irracionalidad, ante tal grado de locura, oponerle el derecho, la razón, el respeto a la ley, la sujeción a las normas del derecho internacional, es el mejor antídoto contra cualquier terrorismo e intento de cortar, desvirtuar, entorpecer o hacer caer nuestras democracias", señaló.

Por último, al agradecer el trabajo que la CIDH realizó en el país durante la dictadura, les dijo a sus miembros -presentes en el acto- que "hace 30 años tuvieron que venir porque no había libertad de expresión ni justicia en el país".

"Hoy vienen a un país donde hay justicia, donde quienes violaron los derechos humanos están siendo juzgados por tribunales. Vienen a un país donde la libertad de expresión de prensa es, tal vez, más absoluta que nunca", concluyó.

Participaron del acto el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández; el ministro de Justicia, Julio Alak; la titular de la CIDH, Luz Patricia Mejía y otros integrantes que se encuentran de visita en el país, así como los miembros de esa entidad defensora de los derechos humanos que visitaron el país en 1979.

También estuvo presente la presidenta de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, jueza Cecilia Medina.

Antes del discurso, se descubrieron placas en reconocimiento a la tarea realizada por los integrantes de aquella comisión que hace 30 años se instalaron en las oficinas porteñas de la Organización de Estados Americanos (OEA).

La delegación de la CIDH elaboró en esa oportunidad un informe que denunció al mundo las actividades del terrorismo de Estado en la Argentina, y que se había iniciado en 1976, bajo la dictadura de Jorge Rafael Videla.