Para Liprandi el modelo kirchnerista generó un cambio trascendental
En el marco de la semana de la Memoria, la organización Peronismo Militante rindió homenaje a Cristina Liprandi, fundadora de Montoneros y protagonista de la toma de La Calera que se realizó esta tarde en la Capilla del Buen Pastor, en el mismo lugar donde estuvo detenida durante la dictadura militar.
En una entrevista pública guiada por Gastón Gracia, Liprandi narró su historia de vida militante en la defensa de una patria inclusiva a costa incluso de su propia vida y destacó al modelo kirchnerista por generar un cambio trascendental en la sociedad argentina.
En este sentido, expresó que “hay que tener bien en claro lo que es el proyecto nacional y popular, hay que cuidarlo, hay que hacerlo; tenemos que seguir porque somos nosotros, el Estado no es un ente abstracto, el Estado somos nosotros con nuestro aporte, con la inclusión, con todos los derechos que nos corresponden como seres humanos”.
Además, enfatizó que no se arrepiente de nada de lo que hizo en su vida porque “siempre hay que dejar una rayita en la vida; la idea es que uno hizo algo, por pequeño que sea”, enfatizó.
En 1970, luego de una denodada planificación, Liprandi junto con un grupo de personas coparon la ciudad cordobesa de La Calera, en un hecho que sacudió a la opinión pública ya que, debido a una falla mecánica en uno de los autos en que emprendieron la huída, cae detenido uno de los integrantes del grupo mientras que el resto huye a barrio Los Naranjos, donde residía Cristina y también era la sede operativa de la organización.
Tres camiones del ejército se dirigieron a esta casa donde se desató un tiroteo que terminó con la vida de otro de los integrantes, hirieron de gravedad a otros dos y dos más, entre los cuales estaba Liprandi, fueron detenidos.
Sobre este tema, la militante indicó que “la propuesta iba a demostrar la posibilidad que teníamos los peronistas de cambiar esta historia, queríamos la vuelta de Perón a la Argentina, no teníamos otra posibilidad, no había otra posibilidad para Argentina y queríamos estar al lado del pueblo”.
En 1977 Liprandi comenzó un largo exilio interno al que ella calificó como “lo más duro que me tocó vivir”, puesto que además de la situación de persecución permanente, ella y su compañero no podían trabajar por no poder identificarse.
Por esta razón, en 1979 se recluyeron en General Villegas, provincia de Buenos Aires, y junto con su familia comienzan a intentar tener una vida normal.
Con el retorno de la democracia tuvo una militancia activa en el PJ local, pero luego de varias desilusiones con el intendente peronista de Villegas y el gobierno de Carlos Menem, deja la militancia.
A partir de 2003 emprende un regreso a la política junto con su compañero Alfredo y fundan la organización Peronismo Militante en Villegas, organización que había nacido en 1999 en buenos aires y hoy es de extensión nacional, y participan de las primarias abiertas y simultáneas, donde tanto ella como su marido son candidatos.
Hoy a sus 65 años es docente rural, mantiene una activa militancia en su ciudad, a través de la organización Peronismo Militante, y lleva una vida en donde la política y la familia, ya no son incompatibles.