Argentina exige que Inglaterra confirme la ausencia de armas nucleares en Malvinas

27/03/2012
Nacionales - Islas Malvinas Argentinas
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Denunció el envío de un submarino nuclear británico a la zona del Atlántico Sur. La Cumbre cerró con el compromiso de fijar el desarme nuclear, la no proliferación nuclear y los usos pacíficos de la energía nuclear

El canciller Héctor Timerman denunció hoy en la Cumbre de Seguridad Nuclear de Seúl "recientes episodios de militarización" en el Atlántico Sur a partir del envío de un submarino nuclear británico y exigió a Londres que "confirme la ausencia de armas nucleares" en la zona de Malvinas.

En el encuentro que se desarrolla en Corea del Sur, Timerman expuso que "hoy quiero llamar la atención de esta Cumbre sobre recientes episodios de militarización en dicha zona desnuclearizada, según los cuales una potencia extra-regional envía un submarino nuclear a una zona cuya soberanía es objeto de disputa  reconocida por las Naciones Unidas y se niega a confirmar que con esta acción no estaría introduciendo armas nucleares en la zona desnuclearizada", advirtió el jefe de la diplomacia argentina.

De esta forma, el diplomático denunció, tal como lo hizo ante la ONU, el envío de un submarino británico a la zona de las Malvinas a poco de cumplirse 30 años de la guerra. "Este episodio nos trae nuevamente el tema del alcance del compromiso por parte de los países poseedores de armas nucleares con sus obligaciones como Estados parte de tratados de zonas libres de armas nucleares".

En ese sentido, el canciller subrayó que "un tratado que establece una zona libre de armas nucleares es, ante todo, un tratado de seguridad", tras lo cual se preguntó: "¿Qué protección nos brinda el régimen de no proliferación cuando una potencia nuclear amenaza de manera directa o velada con la posibilidad de introducir armas nucleares en la zona desnuclearizada?".

Finalmente, luego de aseverar que "no se debe utilizar la disuasión nuclear contra países que han renunciado a las armas de destrucción masiva", el funcionario indicó que Argentina "demanda que se respete el compromiso de paz que los países sudamericanos hemos escogido para nuestra región" y "exige que la potencia extra-regional, que recientemente envió un submarino capacitado para transportar arsenal nuclear a patrullar el Atlántico Sur, confirme la ausencia de armas nucleares en la región".

En otro tramo de su discurso ante la Cumbre de Seguridad Nuclear, Timerman destacó que "la Argentina, sobre la base de sus capacidades desarrolladas a lo largo de más de seis décadas, mantiene esfuerzos ininterrumpidos en la expansión del empleo de uranio de bajo enriquecimiento en todas aquellas actividades que son susceptibles de llevarse a cabo con ese material".

Por otra parte, el canciller subrayó que "las acciones que demanda la lucha contra el terrorismo nuclear, las cuales apoyamos y de las cuales participamos de manera activa, no deben convertirse en vías indirectas de limitar los derechos de los países a la autonomía tecnológica y a los usos pacíficos de la energía nuclear".

"Mi país ha expresado en otras oportunidades que las acciones para contrarrestar amenazas terroristas deben corresponderse al riesgo real que cada país enfrenta", añadió Timerman en ese mismo sentido, y subrayó: "Desde esa perspectiva, entendemos que debe existir un especial cuidado respecto de la seguridad física de los arsenales nucleares existentes, cuya responsabilidad exclusiva corresponde a los Estados poseedores de armas nucleares".

En el cierre de su alocución, el jefe de la diplomacia argentina remarcó que "ese cuidado especial debe ser complementado con medidas concretas y adicionales de desarme nuclear, conforme los compromisos asumidos en el Tratado de No  Proliferación" y concluyó que "la mejor manera de asegurar que las armas nucleares no caigan en las manos equivocadas es su total eliminación".

La Segunda Cumbre de Seguridad Nuclear concluyó hoy en Seúl con el compromiso no vinculante acordado por sus 53 participantes de mejorar la seguridad de los materiales nucleares, la no proliferación nuclear y el combate a lo que denominan amenazas internacionales.

Al término de dos días de deliberaciones, de las que participaron entre otros mandatarios los de Estados Unidos y China, Barak Obama y Hu Jintao, la declaración final del cónclave puso el acento en que "el terrorismo es una de las principales amenazas a la seguridad internacional".

En tal sentido, el texto señaló la decisión de los firmantes en ponderar "el objetivo compartido del desarme nuclear, la no proliferación nuclear y los usos pacíficos de la energía nuclear", según reportó la agencia DPA.

También se reclamó en la declaración final minimizar el uso de uranio altamente enriquecido, que puede ser empleado para producir armas atómicas, y a sustituirlo por uranio pobremente enriquecido.

En ese sentido, se solicitó a los países con capacidad de producción nuclear que presenten como plazo hasta finales de 2013 acciones específicas para alcanzar ese objetivo.

El documento final de la cumbre estableció también como meta implementar hasta 2014 la modificación de la Convención para la Protección Física de los Materiales Nucleares.

Al intervenir hoy antes del cierre del encuentro, Obama señaló que "la seguridad del mundo depende de las acciones que nosotros emprendamos" respecto a lo que denominó como "terrorismo nuclear".

Agregó que la comunidad internacional avanzó en la eliminación del material nuclear, "pero persiste el peligro de que esos materiales caigan en manos de terroristas", insistió.

Hu Jintao, al explicitar la postura de su gobierno, pidió en su intervención la creación de "un entorno internacional" para fomentar la seguridad nuclear.

Por su parte, el presidente de Corea del Sur, Lee Myung Bak, abogó por encontrar la "solución fundamental" para el problema, como la reducción y, por último, la eliminación del material nuclear que ya no se necesita y que puede ser reciclado para la construcción de armas nucleares.

Lee, anfitrión de esta cumbre, calificó los encuentros de "hito" en la lucha contra el riesgo del terrorismo nuclear. No  explicó, como tampoco ninguno de sus colegas presentes, por qué las conclusiones no son vinculantes, al igual que ocurrió en la primera cumbre, celebrada en Washington hace dos años.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, aseguró por su parte que se produjeron avances respecto a la cumbre de 2010, aunque también fue crítico: "seamos claros, el mundo necesita un acuerdo legalmente vinculante sobre el tratamiento del material fisible", enfatizó.

Coincidente con el cierre de la Cumbre, Corea del Norte detalló hoy que el aparato que se propone lanzar entre el 12 y el 16 de abril próximo es un "avanzado satélite  meteorológico geoestacionario" que se encargará de recabar datos, reportó Europa Press.

La agencia norcoreana de noticias reveló estos detalles saliendo así al cruce de críticas realizadas en la Cumbre de Seúl, donde entre otros temas se analizó la política nuclear de Corea del Norte.