Fantasías Espirituales
La Nasa difundió ayer espectaculares fotografías de galaxias, estrellas y nebulosas captadas por las nuevas cámaras del telescopio espacial Hubble.
"El Hubble está de regreso, listo para descubrir nuevos mundos, auscultar las profundidades del espacio y hasta cartografiar la invisible columna vertebral del universo", dijo la agencia espacial estadounidense en un comunicado.
El observatorio, en peligro de ser abandonado a su suerte en el espacio tras 19 años de funcionamiento, fue reparado en mayo pasado en una misión de rescate del transbordador Atlantis con un coste de 1.100 millones de dólares.
"Este es un nuevo comienzo para el Hubble", manifestó Ed Weiler, administrador adjunto del directorio científico de la Nasa y agregó que "el telescopio recibió una remodelación total y ahora es más poderoso que nunca, equipado hasta la próxima década".
Entre las imágenes más asombrosas se incluyen las de varias galaxias, un abigarrado conjunto de estrellas y una nebulosa "mariposa", señaló la Nasa.
"Con la difusión de estas imágenes, los astrónomos han declarado que el Hubble está totalmente rejuvenecido", dijo la Nasa, después de que la senadora Barbara Mikulski las diera a conocer ayer durante una ceremonia en Washington.
Además de realizar tareas de reparación, los astronautas del Atlantis instalaron una cámara que puede detectar estrellas y galaxias sobre una amplia extensión del espectro electromagnético, desde la luz ultravioleta a la luz infrarroja.
Por otra parte, su nuevo espectrógrafo le permite diseccionar la luz del universo y buscar la distribución de elementos que pudieran ser básicos en la creación de la vida.
Pero, además de mirar a la Tierra sin la distorsión de la atmósfera, el Hubble podrá con sus nuevos instrumentos realizar un censo de los objetos, rocas y asteroides del cinturón de Kuiper, en los extramuros del sistema solar.
La vida es sólo un vistazo momentáneo de las maravillas de este asombroso universo, y es triste que tantos la estén malgastando soñando con fantasías espirituales. Carl Sagan