Referentes políticos, sociales y sindicales marcharon a 36º años del golpe
Referentes políticos, sociales y sindicales de Córdoba participaron hoy de la marcha convocada por los organismos de Derechos Humanos en el marco del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.
A 36 años del golpe cívico militar del 24 de marzo de 1976, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo filial Córdoba, Sonia Torres, solicitó a la Justicia Federal que acelere los procesos judiciales por delitos de lesa humanidad “porque las abuelas somos cada vez más viejos y los represores son cada vez más grandes”.
Respecto a la sentencia que se conocerá este lunes en el marco de la causa que juzga a policías del comando Radioeléctrico, Torres destacó que “esperamos el veredicto con toda la ansiedad y le pedimos a la Justicia de Córdoba que acelere los tiempos”.
Asimismo, se refirió a la contramarcha que organizaron agrupaciones de izquierda de Córdoba por considerar que los organismos de derechos humanos son funcionales al gobierno nacional con el que ellos polemizan, considerando que “no podemos estar divididos a esta altura de las circunstancias” (Ver Absurda marcha de la Izquierda).
Por su parte, el abogado Hugo Vaca Narvaja, miembro del Servicio de Paz y Justicia (SERPAJ), remarcó que “con cada marcha la conciencia popular es cada vez más grande, tanto sobre lo que pasó como para lo que significa este gobierno para los Derechos Humanos”.
Sobre el juicio al comando Radioeléctrico, Vaca Narvaja se mostró confiado en que la sentencia condenará a los responsables y le pidió a la Justicia que “empiece a dar argumentos más profundos y no se base sólo en términos técnicos”.
Desde la agrupación H.I.J.O.S., Lucía Galará, señaló que a 36 años del golpe “seguimos reclamando justicia por los muertos, por los desaparecidos, necesitamos que los juicios se hagan ya no podemos seguir esperando los tiempos de la justicia que no son los tiempos de las víctimas porque los genocidas se siguen muriendo y se siguen muriendo impunes”.
Sobre la contramarcha de la Izquierda enfatizó que “ya no nos sorprende a esta altura, lo que sí nos parece una falta de respeto a los organismos de Derechos Humanos pero sobre todo a la sociedad cordobesa porque la marcha del 24 de marzo es de toda la sociedad”.
Adhesiones políticas
La juventud radical también se hizo presente en la marcha por los 36 años del golpe de Estado, y recalcaron que la reivindicación de los derechos humanos tiene mucho que ver con lo que fue la gesta democrática del gobierno del ex presidente de la UCR Raúl Alfonsín, la Conadep, el juicio a las juntas militares.
El legislador Rodrigo De Loredo y el concejal Lucas Cavallo en referencia al a contramarcha organizada por la Izquierda coincidieron en que “al igual que otras organizaciones tenemos muchas diferencias en las políticas de DDHHH con el gobierno nacional” aunque aclararon que “nos parece que es una fecha para marchar todos juntos”.
En tanto, desde el Frente Amplio Progresista (FAP), la diputada nacional Graciela Villata reconoció las políticas para dar impulso al inicio de los juicios a los represores implementadas desde el gobierno nacional que inició el fallecido ex presidente Néstor Kirchner y que hoy continúa Cristina Fernández, aunque recalcó que “los derechos humanos no son sólo eso, sino que también es avanzar en políticas de salud y de educación”.
En otro orden, la diputada juecista cuestionó al gobernador cordobés José Manuel De la Sota por reunirse con los organismos de Derechos Humanos de Córdoba luego de la desafortunada frase en la que les decía a las Madres que deberían haber cuidado de sus hijos y consideró que “es una falta de respeto, les debería pedir perdón”.
Por su parte, el presidente del bloque del Frente Cívico en el Concejo Deliberante, Esteban Dómina, destacó la importancia de la marcha para mantener viva la memoria y la adhesión del gobierno radical de Ramón Mestre con una sesión especial en el parlamento capitalino, aunque expresó: “Espero que no haya sido un acto de marketing”.
En cuanto a la contra marcha de la Izquierda, Dómina opinó que “la causa de la memoria es de todos y las diferencias políticas hay que llevarlas a otro lado”.
El ex viceintendente de la ciudad y referente de Nuevo Encuentro, Carlos Vicente, valoró la decisión del gobierno municipal de celebrar una sesión especial en conmemoración del Día Nacional de la Memoria y dijo que “es una muestra de madurez política y civil porque encontrar un común denominador es muy importante”.
Sobre la contramarcha consideró que “hay que tratar de poner en el centro los derechos humanos y no producir diferencias secundarias” y agregó que “las diferencias son respetables pero hay que estar unidos en esto”.
Adhesiones sindicales
El titular del Sindicato de trabajadores municipales (SUOEM), Rubén Daniele, celebró la multitudinaria participación social, sobre todo de la juventud y de los empleados municipales que adhirieron a la convocatoria.
Además admitió ser “incondicional” al proyecto nacional y popular que encabeza la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, e incluso expresó: “Mi corazón es kirchnerista”.
Daniele también aplaudió la sesión especial que organizó el gobierno radical de la ciudad y sostuvo que le hubiera asombrado que no adhiriera a la causa; mientras que dijo respetar la realización de la contramarcha y consideró que “es mejor” que marchen separados.
Por otra parte, el titular de la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC), Juan Monserrat, recalcó que “nuestra organización tiene un activismo político de derechos humanos y esta es una fecha muy importante para concientizar y sobre todo para educar”.
Respecto a la contramarcha, Monserrat enfatizó: “Que sigan por su ruta y su camino, nosotros los que sufrimos sabemos donde tenemos que estar. Cada uno tiene que saber dónde está el mejor relato de la historia, hicimos mucho esfuerzo para llegar acá”.
La titular del Gremio de Judiciales, Irina Santesteban, recordó que “desde esta gestión que comenzó en el 2009 venimos marchando porque entendemos que los trabajadores son la mayoría de las víctimas de la represión”; a la vez que calificó de “provocativa” a la actitud de los sectores de Izquierda que convocaron a una contramarcha.