D´Amico se entregó ante la Justicia y quedó detenido
El ex mayor del Ejército Argentino, Jorge D´Amico, quedó hoy detenido al presentarse en el Juzgado Federal de Santiago del Estero, tras ordenarse su captura en el marco de la causa en la que se investiga la desaparición de personas durante la última dictadura militar.
La decisión de entregarse a la justicia del ex militar surgió a pocas horas de un comunicado difundido por distintas organizaciones de derechos humanos que denunciaron que D`Amico se encontraba prófugo.
"Nunca estuve prófugo, ocurre que no me enteré de la orden de detención porque estaba fuera de la capital santiagueña, siempre estuve a disponibilidad de la justicia", dijo el represor al presentarse en el Juzgado Federal local.
Por su parte, su abogado defensor, Juan Saín, aseguró que "no existen garantías constitucionales" y recusó "a los integrantes del Tribunal Oral Federal, porque han perdido el rumbo".
Incluso, el letrado cuestionó los cambios de fechas en el comienzo del juicio oral al indicar que "primero fue programado para el 27 de marzo y luego se pasó para el 8 de mayo".
Durante meses, D´Amico estuvo detenido en la cárcel federal de Colonia Pinto, población rural ubicada a 60 kilómetros al sur de la capital provincia y recuperó su libertad beneficiado con una "falta de mérito".
Asimismo, el ex carapintada fue investigado por crímenes cometidos durante el gobierno constitucional de Carlos Arturo Juárez (PJ), antes del golpe militar de 1976.
Durante el tercer gobierno constitucional del caudillo peronista, D´Amico se desempeñó como secretario de Seguridad y dirigió una agencia privada en la que según organizaciones de derechos humanos "espiaba a dirigentes políticos, sindicales y sociales".
En la denominada "megacausa", en que la que se investiga la desaparición de 40 personas en Santiago del Estero durante la última dictadura militar, también se encuentran acusados alrededor de 20 ex comisarios y militares.
Entre ellos se encuentran los ex comisarios Antonio Musa Azar, Ramiro López y Tomás Garbi, los únicos represores que fueron condenados a prisión perpetua por el asesinato del estudiante de abogacía Cecilio Kamenetzky.
Asimismo, el ex oficial de la policía santiagueña Roberto Díaz, que en tiempos democráticos se desempeñó como secretario general del gremio de taxistas, se encuentra prófugo de la justicia federal, con una recompensa de 100 mil pesos para quienes ofrezcan datos sobre su paradero.
Durante la instrucción judicial de la "megacausa", un centenar de familiares de víctimas de delitos de lesa humanidad, comparecieron en el Juzgado Federal de Santiago del Estero para permitir la extracción de sangre para un banco de datos de ADN.
El objetivo es comparar los exámenes con los restos humanos que se sospecha serán encontrados en los cementerios clandestinos de las localidades santiagueñas de Sumamao, Arraga, Pozo Hondo e Isla Verde.
Las excavaciones e inspecciones oculares también debían extenderse hasta los cerros de Guasayán, a 80 kilómetros al oeste de la capital santiagueña, en el que se presume los desaparecidos fueron arrojados de helicópteros, trámite que sigue sin cumplirse.