Sin Escape
La justicia federal deberá seguir investigando la eventual responsabilidad del ex presidente Fernando de la Rúa en la represión policial del 19 y 20 diciembre del 2001, que provocó cinco muertos y 234 heridos sólo en la Capital Federal.
Así lo determinó la Cámara Federal porteña al revocar el sobreseimiento que había dictado el juez Claudio Bonadío y ordenarle que "agote" la investigación.
El fallo de la sala II, con la firma de los camaristas Martín Irurzun y Horacio Catan, determinó que la investigación por esos hechos no está realmente concluida y que varias de las medidas ordenadas por la Cámara en 2008 no fueron practicadas.
La causa se abrió a raíz de la violenta represión policial en el centro porteño durante los disturbios que enmarcaron el abandono precipitado del poder por Fernando De la Rúa tras declarar el estado de sitio, el 19 de diciembre del 2001.
Bonadío había ordenado el procesamiento de De la Rúa en 2007 al considerarlo autor del delito de "homicidio culposo" de cinco personas en las inmediaciones de Plaza de Mayo y el Obelisco porteño.
La Cámara Federal revocó este procesamiento y dispuso otras medidas en el marco de la investigación, pero Bonadío concluyó que no hubo nuevos avances en ese sentido y el 4 de abril pasado dispuso el sobreseimiento del ex presidente.
En ese momento, Bonadío explicó que las pruebas "han arrojado resultado negativo, por lo que no restando medidas de prueba por realizar, corresponde sobreseer al nombrado", quien ahora deberá seguir siendo investigado.
No hace falta ser un genio para determinar quien fue el máximo responsable de la catastrofe institucional que vivió la Argentina en 2001, aunque Bonadío haya encontrado los artilugios para exhonerarlo, De la Rúa, un inútil por naturaleza o conveniencia que llevó al país a una de sus peores crisis en su historia, sin rumbo y con el calor objetivo de su gobierno de llevarse lo poco que quedaba, derramando sangre, la que se vió y la que no se vió. Pero se lo llevó. Ahora tendrá que explicar como y porqué.