Contra viento y marea
El Tribunal Oral Federal de Santa Fe continuó ayer con las audiencias donde son escuchadas las acusaciones contra del ex juez federal Víctor Brusa y otros imputados por delitos de lesa humanidad, pero previamente, se efectuó un acto en repudio a las amenazas recibidas por la familia de uno de los fiscales de la causa.
Momentos antes de que se inicien las deliberaciones, funcionarios judiciales, abogados y miembros de organizaciones de derechos humanos se reunieron frente al edificio del Tribunal oral y realizaron un acto de repudio a la intimidación sufrida por la esposa del fiscal José Ignacio Candioti.
Ya en la sala de audiencias, los magistrados procedieron a la lectura al parte médico del ex coronel del Ejército, Domingo Marcellini, internado en Mendoza.
En ese informe se da cuenta que Marcellini tiene una endeble condición corporal y sufre metástasis en la base del pulmón, episodios hepáticos y cardíacos reiterados y movilidad casi nula.
Por este motivo, la lectura de su acusación quedará para más adelante y en el plazo de una semana se repetirán las evaluaciones y se definirá la situación procesal.
Con respecto a la amenaza a la esposa del fiscal Candioti, la empleada judicial Susana Almeida, se informó que el fiscal federal de Reconquista, Roberto Salum, abrió una causa penal.
Por otro lado, el Consejo de Ministros español aprobó ayer el inicio de trámites de extradición del ex jefe policial Jorge Alberto Sosa, acusado por la justicia argentina de participar en 18 casos de arrestos ilegales, torturas y secuestros durante la dictadura militar.
Sosa, de 72 años, fue arrestado en julio pasado en la localidad de Ontinyent, provincia de Valencia, donde vivía con su familia desde 1992 y adquirió la nacionalidad española.
Los delitos que se le imputan a Sosa fueron perpetrados cuando era subcomisario de
El juzgado de Neuquén emitió la orden de captura y la demanda de extradición a través de
Según informó la agencia italiana de noticias ANSA, el juez de