El BID recomienda dar más poder a los Bancos Centrales de la región
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) recomendó hoy otorgarle más poder a los bancos centrales de los países de la región con el objetivo de “asegurarse que no haya turbulencias en los mercados financieros domésticos”, como consecuencia de la crisis financiera internacional.
El BID evaluó además que los bancos europeos podrían estar pensando en deshacerse de sus activos en la región, por lo cual aconsejó "elaborar reglas que refuercen la gobernanza empresarial adecuada de los bancos nacionales, independientemente de sus estructuras de propiedad”.
En su análisis sobre la situación macroeconómica de América Latina y el Caribe, el organismo multilateral consideró también "probable" que los países que usan metas de inflación "no tengan tanta flexibilidad como para reducir las tasas de interés".
El comentario, vertido en el marco de la 53 asamblea anual de gobernadores de la institución, que se realiza en esta capital, coincide con el debate que se está dando en el Parlamento argentino para reformar la Carta Orgánica del Banco Central, entre cuyos cambios figura justamente dejar de utilizar metas de inflación y fortalecer el control sobre el sistema financiero.
Sobre la "agudización de la crisis en Europa", el BID alertó que "podría hacer que los principales bancos europeos presentes en la región aceleren sus venta de activos y reduzcan sus préstamos".
En consecuencia, consideró que "los reguladores bancarios deben controlar la conducta de todos los bancos y desarrollar reglas que permitan fortalecer el gobierno corporativo de las subsidiarias locales".
"Las autoridades podrán buscar controlar la liquidez bancaria a fin de asegurarse de que no haya turbulencias en los mercados financieros domésticos en caso de un impacto negativo externo", sostuvo el BID.
Asimismo, estimó que "se debería trabajar con las instituciones europeas para asegurarse de que pueden vender activos latinoamericanos sin dificultades, en caso de necesidad".
El organismo puntualizó por último que "convendría que monitoreen la calidad de las carteras de préstamos de los bancos y otras instituciones financieras, para poder actuar con rapidez en caso de que surjan problemas".
“Somos cautamente optimistas respecto de América Latina y el Caribe. La región creció mucho durante los últimos años y mostró tener resistencia ante los choques”, afirmó el vicepresidente de Sectores y Conocimiento del BID, Santiago Levy.
El funcionario puntualizó a la prensa que “lo más importante es que la región desarrolló un conjunto de herramientas de políticas que probaron ser efectivas durante los reveses económicos”.
Indicó que "a diferencia del pasado, una mayoría de los países pudo implementar paquetes de estímulo fiscal efectivos para morigerar la desaceleración y han acumulado valiosas experiencias en la gestión de políticas anticíclicas".
También remarcó que "la mayoría de las economías más grandes de la región adoptaron regímenes cambiarios flexibles que les permiten moderar las fluctuaciones".
Señaló además que "en los últimos años, varios países implementaron políticas monetarias más sofisticadas y herramientas macro prudenciales, tales como el uso activo de requisitos de liquidez para los bancos y medidas para frenar la apreciación cambiaria, que fortalecieron la resistencia de la región ante otra posible crisis financiera internacional".
El asesor principal del Departamento de Investigación del BID y coordinador del estudio, Andrew Powell, sostuvo por su parte que "aunque los escenarios económicos actuales no anticipan ni una crisis importante en Europa ni una fuerte desaceleración en China, el mundo es muy incierto en este momento".
"Realmente estamos hablando de senderos que se bifurcan. Si bien aumentó la resistencia de la región, perduran ciertas vulnerabilidades que podrían limitar el alcance de las políticas anticíclicas, de empeorar la crisis en Europa”, subrayó Powell.
Según el informe, "la dependencia de América Latina y el Caribe de las exportaciones de productos primarios sigue siendo alta, y un aumento en los ingresos de capitales incrementó los pasivos en divisas del sector privado".
"En caso de ser necesario, la región debería seguir teniendo acceso al financiamiento externo y a fuentes de financiamiento oficiales", estimó el análisis
De todos modos, destacó que "desde 2008 la deuda externa del sector público ha disminuido y las reservas internacionales han aumentado en las economías exportadoras de productos primarios".
También puso de relieve que "los niveles de deuda extranjera y las reservas internacionales de los países importadores de materias primas se mantuvieron mayormente estables".
A la vez, "la composición de la deuda pública para la región mejoró, con más deuda de emisión local y con vencimientos más largos", según el informe.
El BID afirmó asimismo que "los países importadores de productos primarios vieron un aumento en los pasivos externos del sector privado, mayormente en inversión extranjera directa".
Recordó luego que "las medidas macro prudenciales que implementaron países de la región durante los últimos años incluyeron altos encajes bancarios y provisiones dinámicas".
El informe recomendó por último que "las autoridades vigilen atentamente las carteras bancarias, desarrollen reglas de gobierno corporativo para los bancos internacionales y proporcionen una supervisión rigurosa".