Pese al 95,7% de adhesión, declaran default y activan los derivados de incumplimiento crediticio

09/03/2012
Internacionales - Eurozona / Crisis Financiera
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El 85,8% de los tenedores ingresaron voluntariamente a la operación y el gobierno logró el consentimiento de otro 10%. El 4,3% quedó fuera del canje. Se trata del 197.000 millones de euros de la deuda del país

La Asociación Internacional de Swaps y Derivados (ISDA) determinó hoy que el canje de bonos griego representa un "evento de reestructuración crediticia", lo que permite la activación de los derivados de incumplimiento crediticio (credit default swaps, CDS), un seguro "anti-default" para los tenedores de bonos, indicó la agencia DPA.

Esta determinación se tomó, luego de que el gobierno griego indicó que se alcanzó un nivel de adhesión de 95,7% de la deuda total privada, de los cuales voluntariamente ingresaron a la operación un 85,8% de bonos bajo ley helena, y otro 10% de títulos bajo ley extranjera ingresó con "consentimiento".

Una minoría de 4,3% (9.000 millones de euros) optó por quedar fuera, por lo que Grecia extendió el plazo para que acepten la oferta hasta el 23 de marzo, en un intento por evitar largas y costosas batallas judiciales.

Según ha informado la Autoridad de Gestión de la Deuda Pública, (PDMA) a través de un comunicado publicado este viernes en su página web, de los 177.000 millones de euros en bonos garantizados por el Gobierno griego, los tenedores de aproximadamente 152.000 millones se sumaron de manera voluntaria a la quita, el equivalente al 85,8% ,indicó la agencia Europress.

Asimismo, el gobierno griego informó que ha recibido el consentimiento de otros acreedores privados, cuyos bonos no se rigen por las leyes de Grecia, y que tienen en su poder unos 20.000 millones de euros de un total de 29.000 millones.

En total, sumando el consentimiento de unos y otros, el gobierno griego ha elevado la aceptación de la quita hasta el 95,7% de sus acreedores privados, que tienen en sus manos 197.000 millones de euros de la deuda del país.

Restan entonces unos 9.000 millones de dólares, que quedaron como holdouts, que son la minoría del 4,3% se quedó fuera, y que podrían declarar default y presionar para cobrar más que el 97,5% de los acreedores que recibieron la quita 53,5% nominal (75% real).

Cada uno de los bonos bajo leyes extranjeras -unos 36 en total- deberán ser abordados por separado y tienen sus propios niveles para obligar una CAC, según se indicó.

Por caso, hay bonos que tienen cláusulas con distintas mayorías para permitir cambios, como ser 66% o 75%.

El ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, expresó su agradecimiento "a todos los acreedores que han apoyado el ambicioso programa de reformas" del Gobierno y que han compartido "los sacrificios del pueblo griego en este esfuerzo histórico".

"Con el apoyo del sector oficial y los acreedores privados, Grecia va a continuar aplicando las medidas necesarias para lograr los ajustes fiscales y reformas estructurales a los que se ha comprometido y volverá a una senda de crecimiento sostenible", ha subrayado.

El resultado habilitó a Grecia a aspirar los 130.000 millones de euros que conforman el paquete del segundo rescate de parte de la UE.

Los ministros de Economía de la eurozona celebrarán este viernes una reunión extraordinaria por teleconferencia para examinar los resultados del canje de bonos mediante el que los acreedores privados asumirán pérdidas reales de casi el 75% sobre los bonos helenos.

El objetivo es reducir la deuda griega desde alrededor del 160% del PIB en la actualidad al 120,5% en 2020.

El desbloqueo del rescate debería ser inmediato, porque Grecia debe hacer frente el 20 de marzo a vencimientos por valor de 14.400 millones de euros.

En tanto hoy, la agencia de calificación Fitch rebajó hoy la calificación de solvencia de Grecia a la categoría de "default parcial" tras el acuerdo de quita de la deuda por parte de los acreedores privados del país heleno.

Fitch es la tercera mayor agencia de calificación (detrás de Standard & Poor´s y Moody´s) en bajar la calificación a Atenas hasta el nivel C, el más bajo del denominado "bono basura", que equivale a una "bancarrota parcial".

La agencia de rating había anunciado el mes pasado que llevaría adelante este paso apenas Atenas llegara a una acuerdo con los acreedores privados, recordó la agencia de noticias DPA.