Maestros advierten sobre despido de trabajadores en escuelas porteñas
La fusión de unos 140 grados en primaria, 53 divisiones en secundaria, y otras 25 secciones en escuelas técnicas de la Ciudad de Buenos Aires dejará sin trabajo a gran cantidad de maestros y pondrá en riesgo la calidad de la educación pública, advirtieron hoy maestros y delegados gremiales.
Se trata de una disposición que el gobierno porteño terminará de ejecutar el 31 de marzo y que, según los mismos docentes afectados, contradice la legislación que establece que como máximo cada grado en la escuela primaria debe tener 35 alumnos.
"Lo estoy viviendo con angustia y tristeza porque trabajé 18 años frente al aula y sé lo que significa para la calidad de la educación la diferencia entre tener 25 chicos y 42, como tengo ahora", dijo a Télam Viviana Pasarelli, maestra de 5to grado de la Escuela 12 "Provincia de Chaco", del barrio porteño de Flores.
La docente contó que ya está viviendo "las consecuencias de la medida que se ejecutará el 31 de marzo porque nadie quiso tomar la suplencia de 15 días para el otro quinto porque a fin de mes ese grado ya no existirá más".
"Mi compañera tuvo un hijo y volverá en 15 días a cubrir su puesto, pero su cargo ya no estará más y yo absorberé los 42 alumnos en mi aula, lo que implica un retroceso en las condiciones de trabajo para mí y de aprendizaje para los chicos", explicó Pasarelli.
Para Luisa Pégolo, directora de la Escuela N 4 del distrito 4, de La Boca, la medida va a implicar que cuatro docentes pasarán a disponibilidad, es decir, pasarán a trabajar en otras escuelas o quedarán cesantes, según sean titulares o interinos suplentes.
La directora explicó que de todas maneras la nueva realidad será más perjudicial para los chicos que para los docentes ya que serán ellos quienes estudiarán en aulas superpobladas y sufrirán "la falta de continuidad pedagógica", al cambiar de docente a poco de iniciado el ciclo lectivo.
"En escuelas como ésta -señaló Pégolo- la fusión de grados será aún peor, ya que trabajamos con chicos en situación de vulnerabilidad y la demanda es una educación lo más personalizada posible", apuntó.
Tanto en las escuelas secundarias como en técnicas, donde se dispuso reducir 50 divisiones en las primeras y 25 secciones en las segundas, "el acto administrativo ya se realizó", no así en primaria, "donde no hemos recibido formalmente la disposición".
La docente explicó que esta decisión del gobierno porteño contradice el decreto 1990/97 que establece un máximo de 35 alumnos por aula.
"Ese número se superará si se fusiona el 4to grado del turno mañana y el 4to, 5to y 7mo del turno tarde, que según entendemos pretende cerrar este gobierno, a pesar de rondar los 18 alumnos cada uno".
La Unión de Trabajadores de la Educación y numerosos legisladores porteños se manifestaron "en contra de esta disposición por considerar que es producto de ninguna planificación, aviso previo ni políticas de recuperación de matrícula".
Según un comunicado de UTE, "la Dirección General de Educación firmó una disposición que cierra 143 grados en escuelas primarias de los Distritos Escolares 2º, 3º, 6º, 7º, 8º, 9º, 10º, 12º, 15º y 18º; 53 cursos en escuelas Medias y 25 cursos en Escuelas Técnicas".
"Mientras todavía las escuelas están en plena inscripción de alumnado, toman una medida orientada a reducir la escuela pública de la ciudad a su mínima expresión", señalaron.
En ese marco, anunciaron que marcharán mañana a las 18, a la sede de la cartera educativa porteña, ubicada en Paseo Colón 255, para impedir que se efectivice la medida del gobierno.
Asimismo, la diputada porteña Laura García Tuñón presentó un proyecto en la Legislatura para citar al ministro de Educación de la Ciudad, Esteban Bullrich, para que explique el cierre de unos 220 cursos dispuesto por su cartera.
"El cierre de cursos que ejecutará el PRO refleja un preocupante avance de la educación privada en detrimento de la educación pública, en las escuelas de la zona centro y norte de la Ciudad", argumentó la legisladora del bloque Buenos Aires para Todos.
Expresó que "Bullrich intenta implementar una lógica en la que el Estado debe llegar donde no llegan los privados, pero ésta es una política aberrante".
"La política educativa del Estado no puede ser garantizar una educación básica para los pobres mientras que quienes poseen recursos acceden a una educación supuestamente superior que brinda el sector privado", subrayó.