Una voz en el teléfono
Luis Inacio Lula Da Silva se comunicó antes de ir a la cumbre de la Unasur en la ciudad de Bariloche con el presidente de Estados Unidos Barack Obama para trasladarle la preocupación que generó en Sudamérica el acuerdo que su país firmó para utilizar hasta siete bases militares en Colombia.
Fuentes gubernamentales confirmaron que el presidente llamó al mandatario estadounidense para ponerlo al tanto de la tensión que se generó a partir de que se conoció que el gobierno de Álvaro Uribe permitió que el ejército de Estados Unidos se instalara en bases militares colombianas.
La intención de Lula fue gestionar una reunión entre Obama y los mandatarios sudamericanos en la próxima reunión de la OEA a realizarse en Septiembre o bien durante la realización de la Cumbre del G20.
Asimismo Lula quiso despejar cualquier tipo de dudas que pudieran existir en la Casa Blanca sobre “fantasmas” que pudieran existir ante una supuesta intencionalidad política para provocar tensiones en el continente sudamericano contra Estados Unidos.
La respuesta que Obama le habría dado a Lula sería que estudiaría el tema con sus asesores y analizaría la posibilidad de una reunión con los presidentes para aclarar el papel del ejército en las operaciones colombianas y en la región.
Durante la Cumbre, el presidente Pro tempore de la Unasur, Rafael Correa propuso una reunión urgente con Obama al conocer los postulados del documento que presentó el jefe de estado de la República Bolivariana de Venezuela Hugo Chávez contenidos en el Libro Blando del Comando Sur del las Fuerzas Armadas estadounidenses.
En este documento oficial, el Comando Sur le propone al gobierno estadounidense la necesidad estratégica de contar con una base militar en Colombia para poder disponer de “movilidad área” en el continente para tener facilidad de operar con
Ante esto Correa dijo que estaba “muy preocupado” y propuso que se sometiera el documento a un análisis por parte del Consejo de Defensa de la Unasur para luego solicitar “con carácter urgente” una reunión con Obama.
Álvaro Uribe, presidente de Colombia expresó “No nos parece que debamos llamar a cuentas al presidente Obama”, ya que existen otras instancias donde se podía resolver este conflicto.
Por su parte, Lula Da Silva expresó durante la reunión que deberían “provocar un encuentro” con el gobierno de Estados Unidos y con el presidente Obama para saber cual es el papel que desempeñará este país en la región con la presencia militar.
La propuesta contó con el apoyo de Chávez y del presidente de Bolivia Evo Morales pero fue desestimada, hasta tanto el consejo de Defensa de la Unasur no realice un estudio adecuado del acuerdo firmado entre Colombia y Estados Unidos para tener datos concretos acerca del alcance de este entendimiento.
De esta forma Uribe se alzó con otra victoria sumada a la que consiguió al evitar que el documento final de la cumbre expresara una condena a la instalación de bases militares norteamericanas en su país.