El canje griego derrapa incertidumbre en los mercados internacionales

06/03/2012
Internacionales - Economía
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Al acercarse el plazo para que los acreedores privados canjeen sus títulos, todas las bolsas de Europa y EEUU cerraron en baja. Se trata de una condición para la concreción del segundo rescate para Atenas

La incertidumbre sobre la suerte del canje de deuda griego, a dos días de culminar el plazo para que los tenedores se adhieran, provocó el hundimiento de todas las bolsas del mundo.

En Wall Street, el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, cerró con un rojo de 1,57 %. Ese índice, que agrupa a treinta de las mayores empresas cotizadas de EEUU, descendió 203,66 puntos para alcanzar las 12.759,15 unidades, al tiempo que el selectivo S&P 500 perdió 1,54%, hasta 1.343,36 puntos y el índice Nasdaq, de las tecnológicas, cedió el 1,36 %, hasta 2.910,32 unidades.

La posibilidad de que Atenas suspenda pagos, que la semana pasada parecía alejarse, aparece como cada vez más cierta. El jueves vence el plazo para que los acreedores privados canjeen sus títulos aceptando una quita del 53,5% nominal, que en términos reales (de valor presente neto), el mercado estima en cerca de 75%.

Las Bolsas europeas se mantuvieron con rojos durante toda la jornada. Londres cedió 1,86%, mientras que el CAC 40 de París se precipitó 3,58%; el DAX de Fráncfort perdió 3,4%; el MIB de Milán no tuvo mejor suerte y cayó un 3,39%.

El Ibex 35 español, por su parte, retrocedió 3,39%, lo que constituye el punto mínimo del año.

El canje de la deuda griega se convirtió en condición para la concreción del segundo paquete de ayuda a Atenas aprobado por la troika, la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI), por un importe de 130.000 millones de euros.

El mercado contempla la posibilidad de que la operación no se concrete con éxito, aunque el Gobierno griego aspira aún a conseguir una adhesión del 75% del monto a canjear, el mínimo que le permitirá aplicar las denominadas Cláusulas de Acción Colectiva (CAC), para imponerles los nuevos bonos a los acreedores que no hayan aceptado.

Ayer, formalizaron su ingreso los bancos de inversión que habían adelantado su participación al canje durante las cumbre del G20, que se realizó en México el pasado 25 de febrero.

Doce grandes entidades financieras hicieron público su respaldo al canje, que mantienen deuda por un importe de 40.000 millones de euros, frente a un total de 206.000 millones en manos privadas. Entre ellas, figuran BNP Paribas, Commerzbank, Allianz, ING e Intesa Sanpaolo

Estas 12 entidades forman parte de la comisión directiva del International Institute of Finance (IIF)-entidad que agrupa a 450 instituciones financieras del mundo, incluidas aseguradoras- que está gestionando la negociación en nombre de los acreedores, a través de uno de sus mayores exponentes, Charles Dallara.

En tanto hoy, Grecia indicó a través de un comunicado que no contempla la disponibilidad de fondos para hacer pagos a los acreedores del sector privado que declinen participar de la operación de deuda.

También, se advirtió que Grecia tendrá que reestructurar su deuda en otros términos, en el caso de que fracase el canje, lo que dio a especular sobre quitas más agresivas aún.

De ocurrir este segundo escenario, las expectativas no son muy alentadoras. Según un documento confidencial difundido hoy por la agencia Reuters, el IIF calcula que una suspensión de pagos "desordenada" de Grecia tendría "importantes y perjudiciales ramificaciones".

Entre ellos, se encuentra la posibilidad de que España e Italia necesitan paquetes de rescate y, en total, las pérdidas de la zona euro podrían alcanzar el billón de euros.

Una suspensión de pagos de Grecia podría costar una suma superior al billón de euros, según una estimación del Instituto Financiero Internacional (IIF) publicada por el diario ateniense en inglés Athens News.

Los jefes de gobierno de la Unión Europea (UE) y sus ministros de Finanzas, así como directivos de bancos, conocieron ya el documento, afirma el diario.

"Una suspensión de pagos no ordenada de la deuda griega tendría algunas repercusiones muy significativas y dañinas", indica el documento. La medida dañaría sobre todo a la ya maltrecha economía griega y tendría considerables costes sociales, añade.

Según señala la agencia DPA, una cesación de pagos tendría también consecuencias para las obligaciones griegas, para el Banco Central Europeo o las ayudas adicionales a Portugal, Irlanda, España o Italia, así como afectaría los costos de recapitalización de los bancos.

Según el documento del IIF, es difícil precisar en detalle cada uno de estos costos, pero se estima que superarían ampliamente la marca del billón de euros.

El gobierno de Grecia se mostró hoy nuevamente convencido sobre el transcurso del proceso de quita de deuda de los acreedores privados como bancos, aseguradoras y fondos. Para reducir la carga de deudas de Atenas, este tipo de acreedores deberían renunciar voluntariamente a 107.000 millones de euros.

Por último, datos de que Europa habría entrado en recesión por segunda vez desde el 2008, que se conocieron un día después de la caída de los pedidos industriales en Estados Unidos y la revisión del objetivo de crecimiento de la economía china al 7,5%, frente al 8% que ha mantenido desde 2005, terminaron de armar un combo explosivo en los mercados bursátiles del mundo.