Lorenzetti reclamó una justicia sin demoras injustificadas
El presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti, pidió hoy una Justicia “sin demoras injustificadas”, y que sea “igual para todos los ciudadanos y sin impunidad”.
"La Justicia imparcial, que resuelve con la misma vara cualquiera sea el poderío del que está sometido a juicio, es algo de lo cual no se duda”, señaló Lorenzetti en el acto de apertura del Año Judicial, que se realizó en la Sala de Audiencias del cuarto piso del Palacio de Tribunales.
Al hablar ante los miembros del Máximo Tribunal y representantes de los tres poderes del Estado, de organizaciones de derechos humanos y de ONG vinculadas al ámbito judicial, Lorenzetti sostuvo que “la sociedad debe estar presente en cada una de nuestras decisiones. Este es el principal interés que debe tener cada uno de nosotros".
"No puede ser que la Justicia se mire a sí misma, primero hay que mirar a la sociedad y brindar un servicio. La Justicia más rápida es una necesidad", enfatizó.
Lorenzetti destacó que "la mejor manera de resolver conflictos es empezar a escuchar distintas voces. Por eso los debates en las audiencias públicas de la Corte han sido tan importantes".
En tanto, Lorenzetti reclamó una legislación para que "las tragedias colectivas no se transformen en tragedias judiciales".
"Quien ha sufrido una tragedia necesita una respuesta rápida y mucho más oportuna en el tiempo", señaló.
Lorenzetti marcó la necesidad de trabajar por un “modelo de justicia más cercano a los intereses de los argentinos” y pidió "que los conflictos no sean siempre juicios".
Lorenzetti afirmó que hay que “hacer hablar a la Constitución, interpretada a favor del pueblo” e instó a una mayor “celeridad” en los procesos, para que “las tragedias no se transformen en tragedias judiciales”.
En un tramo de su discurso, Lorenzetti recordó que en abril de 2008, en un caso de un accidente en el subterráneo que tuvo como damnificada a una mujer, la Corte se expidió sobre la obligación de brindar seguridad al transportado. “Los poderosos no necesitan protección, el derecho está para los débiles”, subrayó el presidente de la Corte.
Al acto, en el cuarto piso del Palacio de Tribunales, asistieron los ministros de Justicia de la Nación, Julio Alak, y de la Ciudad de Buenos Aires, Guillermo Montenegro; el presidente del Consejo de la Magistratura, Manuel Urriza y miembros de ese cuerpo y el titular de la Auditoría General (AGN) Leandro Despouy.
También asistieron representantes de Madres de Plaza de Mayo (Línea Fundadora) y de organizaciones no gubernamentales y de derechos humanos, camaristas de casación y federales, jueces de primera instancia de este fuero y el secretario de derechos humanos de la Confederación General del Trabajo (CGT) y del gremio judicial, Julio Piumato, entre otros.
Lorenzetti, quien reclamó un “diálogo profundo” para “evitar que los discursos reemplacen a las soluciones” y que todos los conflictos sean juicios; dijo que la transformación debe apuntar a un acercamiento de la Justicia a la gente.
El presidente de la Corte enumeró “principios” del “modelo judicial”, entre los que destacó el acceso a la Justicia, la igualdad, la libertad, el estado de derecho frente al terrorismo de Estado, los “límites al Poder” y la “protección del ambiente”.
Sobre el acceso a la Justicia, Lorenzetti recalcó los casos en los que “estuvieron presentes los pobres” y mencionó el caso del saneamiento del Riachuelo, originada por un reclamo de habitantes de la denominada “Villa Inflamable”.
“Es muy importante escuchar a la sociedad antes de tomar una decisión”, manifestó el titular de la Corte, al referirse a las audiencias públicas que convocó y tiene previsto realizar el tribunal en el marco de una política de “gobierno abierto”.
Con respecto a la “libertad”, Lorenzetti abordó el concepto con referencia a la “trata de personas” -al que calificó como un “problema creciente”- y la “violencia doméstica”.
Lorenzetti dijo que no se puede perseguir desde el Estado a quien piensa diferente y unió libertad de expresión con los límites al poder.
Sobre la actividad del Poder Judicial con relación al terrorismo de Estado durante la última dictadura militar, Lorenzetti manifestó que la Corte estableció criterios sobre que delitos son crímenes de lesa humanidad.
Están en juego los recursos de nuestros hijos, enfatizó el presidente de la Corte al aludir al derecho ambiental, y se mostró orgulloso de que Buenos Aires sea la sede de la reunión preparatoria a la que se realizará este año en Río de Janeiro a nivel global.