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Tras siete horas de un intenso debate tenso, con recriminaciones y alto contenido político e ideológico, la Unión Sudamericana de Naciones (UNASUR) rechazó durante el debate la instalación de bases extranjeras en el continente sudamericano y se comprometieron a poner en funcionamiento en Consejo de Defensa de la Unasur.
Con el compromiso de que este instrumento verifique el funcionamiento de las bases colombianas que tendrán tropas estadounidenses, así como también las bases y tratados de los países de la región en el breve lapso comenzará a funcionar este consejo compuesto por los ministros de Defensa de todos los estados
Con la presencia de Álvaro Uribe -que no presentó los alcances del acuerdo ya alcanzado con Norteamérica- donde intentó justificar de todas las formas posibles la presencia de la milicia extranjera en siete bases militares de Colombia, los mandatarios enfrentaron posiciones en torno a la intencionalidad del país del norte de incursionar en territorio colombiano.
El debate comenzó a complicarse a partir de que Hugo Chávez, presidente de Venezuela expusiera en su primera intervención alguno de los alcances sobre “Estrategia Suramerica. Libro Blanco, Comando de Movilidad Aérea (AMC), de las Fuerzas Armadas de Norteamérica que recomienda al gobierno de Estados Unidos instalar una base militar en Colombia para poder tener alcance continental con aviones radares espías con la capacidad de anular radares tanto terrestres como aéreos y aviones C17 capaces de transportar 200 hombres.
A partir de aquí Uribe realizó una enfática defensa respecto de los resultados que el gobierno colombiano alcanzó en la lucha contra las FARC en los últimos años produciendo un enfrentamiento con Chávez, Rafael Correa, Tabaré Vázquez y Evo Morales en una discusión tensa acerca de los alcances que tendrían los militares norteamericanos apostados en Colombia y sus consecuencias para la región.
Para los países vecinos a Colombia esta acción significa, más allá de los compromisos contraídos por los estados que firmaron este acuerdo militar, un proceso intervencionista de los Estados Unidos en América del Sur con la finalidad de obtener un manejo sobre los recursos del continente.
Mientras que para el estado colombiano significa una cooperación militar restringida a la lucha contra el narcotráfico acotada a los acuerdos y tratados internacionales como a los que este país viene suscribiendo desde 1952 con Estados Unidos, que en los últimos años, permiten la presencia de hasta ochocientos militares de ese país en las bases colombianas.
En este punto se trabó el debate durante largas horas en las que cada mandatario defendía su postura exponiendo los argumentos que sustentaban sus posiciones. Estaban los que exigían seguridad en la región, Colombia que se defendía y posturas intermedias como la del presidente de Brasil, Inacio Lula Da Silva.
Precisamente el presidente carioca, cuando llevaban casi seis horas de debate se molestó por la larga discusión, recordando su propuesta, horas atrás, de arrivar a una posición en común a través de una inspección del Consejo de Seguridad de la Unasur lo que finalmente ocasionó un entredicho con el presidente pro tempore saliente, el ecuatoriano Correa.
En la etapa final de las deliberaciones, cuando las diferencias parecían insalvables entre Colombia, Venezuela, Ecuador y Bolivia, la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner intervino para proponer el punto que les permitió fijar finalmente, una doctrina regional, tal como ella misma lo había propuesto al comienzo de la sesión, respecto a la instalación de bases militares extranjeras en la región.
Con este consenso, los mandatarios de Sudamérica fijaron el camino hacia el documento final en el que no pudieron plasmar la enrgica condena de la mayoría de los mandatarios si deseaban consensuar un texto, por lo que decidieron dejar de lado el motivo más importante que los trajo hasta Bariloche, la instalación de las bases militares en Colombia.
La Unasur, salió fortalecida institucionalmente en la medida que dió un debate importante para la región y terminó con los fantasmas de un posible enfrentamiento bélico entre paises que la componen.
Pero fracasó en su intento de condenar la intromisión de el ejercito mas poderosos del mundo en la un lugar estratégico para fuerzas militares dispuestas a en cualquier momento a continuar con su política exterior, esta vez, en América Latina.