El Objetivo Final
En medio de una fuerte tensión entre los productores del campo, a la medianoche comenzará el séptimo paro que el agro impulsa contra el Gobierno en diecisiete meses, como expresión de rechazo a la falta de políticas y asistencia para el sector agropecuario a nivel nacional.
La protesta comenzará dos horas antes en la localidad chaqueña de Charata, con una asamblea de chacareros castigados por la sequía y falta de financiamiento para encarar emprendimiento productivo alguno, que pondrá proa a este nuevo "no" del campo ante la ausencia de respuestas oficiales, consideró hoy el presidente de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), Carlos Garetto.
El titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, anticipó que participará de esa concentración, donde también estará el vice primero de la entidad, Pablo Orsolini, acompañando hasta la medianoche la vigilia chacarera, para recorrer, desde mañana, distintas regiones del país para cumplir con un ritual similar.
Si bien el paro se anunció con una duración de ocho días, para finalizar en la medianoche del viernes 4 de setiembre, gremialistas de las otrora regiones agrícolas núcleo, localizadas en la pradera, no descartaron ayer que la presión de las bases impulse una extensión de la protesta.
Extensión que lleva más de un año y medio con dos situaciones distintas; el primer golpe económico que dieron con un lock out patronal, los dirigentes del campo contaban con recursos en abundancia. Ahora que la sequía los afecta, golpeados además por el contexto internacional, vuelven con el “apriete chacarero”.
A decir verdad, el campo hoy tiene un problema que va más allá de la sequía y de la falta de subsidios. Están sirviendo de base para una campaña, cuyo líder se desconoce, que consigue movimientos desestabilizadores, torbellinos políticos, discusiones, intolerancia y desprestigio, pero que nunca alcanza las soluciones para el sector que lo sustenta. Este es el objetivo final.