Testigo afirmó que hubo una persecución montada
El diputado nacional por el Frente Cívico, Ernesto Martínez, declaró hoy que el día que fusilaron a tres militantes de la Juventud Universitaria Peronista (JUP) en 1976, pudo observar una "persecución montada" de la que participaban patrulleros de la policía provincial.
Martínez declaró en el marco del juicio que se le sigue a los ex integrantes del Comando Radioeléctrico de la policía provincial, Pedro Nolasco Bustos, Jorge Woroná y José Filiberto Olivieri, por el fusilamiento de Jorge Manuel Diez, Ana María Villanueva y Carlos Delfín Oliva, ocurrido el 2 de junio de 1976.
El legislador nacional recordó que "el 2 de junio del 76 alrededor de las 11, un día soleado y de buena visibilidad, yo me encontraba en un supermercado de la Av. Nuñez, que se llamaba Tiburoncito", en el barrio Cerro de las Rosas.
Relató que en ese momento "escucho el ruido de sirenas y de motores que venían a alta velocidad, desde el centro hacia (el barrio) Arguëllo y vi que adelante iba un automóvil Fiat, cuadradito, que después supe era un 128 (que sería el de Diez) que era manejado por una sola persona que iba de civil".
"Inmediatamente pegado atrás, iba un patrullero de la policía de la provincia con las sirenas encendidas y 100 metros más atrás iba otro patrullero también con las sirenas encendidas", continuó.
El testigo señaló que "de inmediato me dí cuenta que se trababa de una persecución montada para llevar detenidos a algún descampado para hacer alguna cosa que no se podía hacer ahí y para infundir temor".
Precisó que relacionó esta circunstancia con el fusilamiento de los tres militantes de la JUP, "cuando a la tarde leí el comunicado del III Cuerpo de Ejército", que informaba sobre el presunto fusilamiento de los jóvenes estudiantes.
Martínez recordó que días después de los hechos "me encuentro en la calle de manera casual con (Ricardo) Scalet, militante de la JUP, y me dice que han caído dos personas que eran militantes" de la agrupación, "y me dice que además mataron a Anita y me hizo el relato que habían sido fusilados en la zona del Chateau Carreras, me dio la fecha y la forma en que eso había ocurrido y le conté lo que yo había visto esa mañana".
Pecisó que tanto Ana Villanueva como él eran militantes de la JUP, y aclaró que "no formábamos parte de la lucha clandestina ni de la lucha armada".
Posteriormente, el Tribunal Oral Federal 2 dispuso pasar a un cuarto intermedio hasta la fecha en que se tome la declaración mediante sistema de videoconferencia desde Suiza a Graciela Geuna, que se estima será el próximo viernes 9 o el lunes 12 de marzo.