Envían al Congreso proyecto de ley para reformar la Carta Orgánica del Banco Central
El Gobierno nacional envió al Congreso un proyecto de ley para eliminar los vestigios del viejo sistema de Convertibilidad, y dotar al Banco Central de mayor institucionalidad para apuntalar la economía real.
El nuevo texto comprende la reforma de la actual Carta Orgánica del Banco Central y de la Ley 23.928 del 1991, que impulsó en su momento el ex ministro de Economía Domingo Cavallo, y que ya fue modificado parcialmente en el 2002 y en el 2005, en este último caso cuando se le pagó la totalidad de la deuda al FMI.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner reveló hoy que envió al Parlamento un proyecto de ley para ponerle "punto final" a la Ley de Convertibilidad, y para que el Banco Central tenga la "obligación de intervenir en la economía real para poder sostener el crecimiento y el trabajo", dijo durante el discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso.
El proyecto de ley, que consta de 24 artículos, modifica sustancialmente la misión de la entidad monetaria, otorgándole mayores funciones que abarcan la promoción de la economía real y una mayor regulación a las entidades financieras.
De esta forma, se pasará de un Banco Central que hasta hoy formalmente tiene mandato único -el de preservar el valor de la moneda-, a uno con triple mandato, en el que se incorporan la estabilidad financiera y el desarrollo económico con equidad social, acorde con el nuevo modelo económico argentino y a las nuevas tendencias internacionales.
A raíz de la crisis financiera internacional del 2008, entidades como la FED, el Banco Central de Inglaterra y el de Canadá modificaron sus cartas orgánicas de manera de contar con objetivos para apuntalar la economía real.
El artículo 3 de la carta orgánica actual, referido a la misión de la entidad monetaria, será reemplazado por el siguiente: "El Banco Central tiene por finalidad promover en la medida de sus facultades y en el marco de las políticas establecidas por el gobierno nacional, la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, y el desarrollo económico con equidad social".
La titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, detalló que "la nueva normativa tiene como objetivo central dar vuelta la página en términos de lo que fue la lógica del régimen de Convertibilidad, y dejar en letra escrita, lo que se viene haciendo en últimos años en lo que hace a la política cambiaria".
A modo de ejemplo, cito la "reorientación del crédito a las pymes que en la actualidad se encuentran limitados a los huecos que dejaba la rígida normativa vigente".
"Se deja de lado la tradición histórica de un Banco Central que siempre había tenido una misión que estaba vinculada a la estabilidad monetaria y financiera, para también abocarse al crecimiento y al empleo", destacó la titular del Central.
En este sentido, se eliminará el concepto rígido del respaldo del "100% de la base monetaria con reservas", expuesto en la Ley de Convertibilidad, y por lo tanto quedará en desuso el concepto de "reservas de libre disponibilidad", que tenía sentido en un régimen de caja de conversión, y no en el sistema actual del tipo de cambio de flotación administrada.
El nuevo proyecto prevé que el Directorio será el encargado de definir el nivel de reservas que garantice el normal funcionamiento del mercado cambiario, en función de otras variables externas (cuenta corriente, cuenta de capital, tendencias internacionales), y no sólo en función de la cantidad de dinero disponible.
En este sentido, el Central deberá informar antes del inicio de cada ejercicio los objetivos y planes en relación a las políticas monetaria cambiaria, y se agregan las financieras y crediticias.
Otra novedad es que se faculta expresamente al Central a regular y orientar el crédito -recupera su rol histórico previo as la Convertibilidad- a través de las instituciones de sistema financiero, para promover la inversión productiva de largo plazo.
Así el banco podrá regular condiciones de crédito, tasas, comisiones y cargos, no sólo de los bancos, sino de otras entidades financieras, como las aseguradoras y hasta transportadoras de caudales, entre otras.
Para potenciar la regulación de las condiciones de crédito, como por ejemplo a las pymes, la Carta orgánica incorporará prácticamente todo el artículo 30 de la actual Ley de entidades financieras.
Hasta ahora, había una dicotomía en donde por un lado existía la ley de entidades financieras, que facultaba a regular tasas, entre otros, pero el Banco Central no tenía ese poder para realizarlo, por Carta Orgánica, explicaron fuentes de la entidad monetaria.
Con las modificaciones propuestas, se desprende que el Ejecutivo se volcará por potenciar el rol del Banco Central en el sistema financiero, en vez de promover una modificación a la actual ley de entidades financieras.
De hecho la Presidenta descartó hoy implementar una reforma de la ley que entró en vigencia durante la última dictadura, al considerar que su discusión produciría "mucho ruido y pocas nueces".