Grecia aprobó más rebajas salariales y de jubilaciones

28/02/2012
Nacionales - Eurozona / Crisis Financiera
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El Parlamento de Holanda aprobó también hoy el nuevo plan de ayuda para Grecia, un día después de que el programa fuera ratificado por el Legislativo de Alemania

El Parlamento de Grecia aprobó hoy una ley con nuevas rebajas salariales y de jubilaciones necesaria para recibir un nuevo paquete de asistencia financiera de la Eurozona y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En otra buena noticia para el gobierno griego, el Parlamento de Holanda aprobó también hoy el nuevo plan de ayuda para Grecia, un día después de que el programa fuera ratificado por el Legislativo de Alemania.

En una votación cerca de la medianoche, los legisladores griegos aprobaron las nuevas medidas de ajuste por 3.200 millones de euros, que buscan cumplir con metas de reducción del déficit, por 200 votos a favor y 80 en contra.

Más temprano, mientras el Parlamento debatía la ley, los ministros del gabinete del premier Lucas Papademos decidieron que la reciente reforma laboral, que incluye un recorte del salario mínimo, se aplique de modo retroactivo al 14 de febrero.

El Parlamento griego debe aprobar una serie de medidas antes de que el país pueda recibir los fondos de un paquete de ayuda financiera por 130.000 millones de euros que la Eurozona y el FMI acordaron otorgarle durante una cumbre la semana pasada.

El paquete de "rescate", y el canje de deuda con bonistas privados del cual se acompaña, buscan salvar al país de un default desordenado que podría poner en peligro a otros países de la eurozona en problemas y amenazar la moneda común europea, el euro.

El programa de asistencia es el segundo que Grecia recibe en menos de dos años.

El país se mantuvo a flote hasta ahora con un primer crédito de 110.000 millones de euros que recibió de la UE y el FMI en 2010, pero que no fue suficiente para sanear sus dificultades financieras.

Sin embargo, las duras medidas de ajuste aprobadas en el transcurso de estos dos años devastaron la economía griega, con decenas de miles de cierres de comercios, un desempleo récord del 21% y una recesión de ya cinco años seguidos.

"Es dramático recortar las pensiones de alguien. Pero ¿por qué tuvimos que tomar estas medidas? Porque nuestro presupuesto todavía es deficitario", dijo el ministro de Finanzas Evangelos Venizelos en el Parlamento.

"Todavía estamos sumando deuda a la deuda. Y si no empezamos a generar un superávit primario el año próximo, será catastrófico", advirtió, citado por la agencia de noticias Europa Press.

Entre las medidas aprobadas se incluye un 22% de rebaja del salario mínimo, que actualmente es de 751 euros, para el trabajador del sector privado, y de un 32% para aquellos menores de 25, entre los cuales la desocupación es del 48%.

Los diputados tienen previsto votar mañana otra ley para implementar recortes ya anunciados previamente.

El asfixiante ajuste desató extendidas protestas en amplios sectores de la población que sufrieron una enorme pérdida de poder adquisitivo y de perspectivas laborales y que no ven  por ninguna parte una salida a la crisis.

Hoy, unos 100 miembros del sindicato de policías, guardacostas y bomberos se manifestaron frente al Parlamento para repudiar las medidas de austeridad.

Papademos, un tecnócrata que encabeza una coalición de gobierno provisoria, tiene previsto viajar mañana a Bruselas para reunirse con el presidente de la Comisión Europea, José Durao Barroso.

Ayer, la agencia Standard & Poor`s rebajó la nota crediticia griega a "default selectivo" debido a la reestructuración de su deuda con bonistas privados, una parte integral del segundo paquete de rescate.

Con el canje, lanzado la semana pasada, Grecia espera reducir su deuda en 107.000 millones de euros.

El nuevo programa de ayuda para Grecia deberá ser ratificado por los países de la Eurozona, en un proceso que comenzó ayer en Berlín con la aprobación en el Parlamento  de Alemania.

El plan de rescate superó hoy su segunda votación de ratificación legislativa en Holanda, uno de los países, junto a Alemania, más reacios a prestar más dinero a los griegos.

Tal como se esperaba, la gobernante coalición holandesa de cristiano demócratas y liberales consiguió ratificar el plan de asistencia por 130.000 millones de euros con el apoyo de los opositores partidos Laborista y Liberal Demócrata.

Analistas estiman que una cesación de pagos desordenada de Grecia podría tener un efecto dominó sobre Portugal e Irlanda –los otros países que también tuvieron que ser "rescatados"- y España e Italia, dos economías que resultarían imposibles de salvar.