Países emergentes destacan la importancia del mercado interno

27/02/2012
Internacionales - G-20
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Argentina y demás países buscaron durante la cumbre de ministros de Finanzas del G20 dejar sentada la relevancia del sector frente a la incertidumbre existente en Europa y a economía a nivel global

Argentina y los demás países emergentes buscaron durante la cumbre de ministros de Finanzas del G20, dejar sentada la importancia que tienen sus mercados internos y la defensa de su sector productivo, frente a la incertidumbre existente en Europa y la amenaza de una desaceleración de la economía a nivel global.

Las reuniones que culminaron ayer en el Distrito Federal buscaron avanzar en los grandes temas de la agenda de la Cumbre de Cannes de noviembre último, que se enmarcan en el crecimiento con inclusión y a los que la Argentina adscribe.

La reforma del FMI y la dotación de más recursos a los organismos, que tuvo pocos avances concretos y más bien expuso las diferencias entre los países, ocupó la agenda mediática, de manera de enfriar la presión que existe en Europa respecto a la efectividad del plan de rescate financiero otorgado a Grecia.

México, en su rol de anfitrión, intentó liderar la agenda con el fortalecimiento de los recursos del FMI, si bien se encontró con posturas muy opuestas, donde los máximos exponentes son Alemania y Estados Unidos.

Mientras que el primero se mostró reacio en armar un fondo Europeo de rescate, adicional al ya existente, y cree que la solución a los problemas de los países que componen la zona euro es más ajuste, Estados Unidos pidió la creación de "un fondo más creíble y agresivo", ante de empezar a hablar de mayores recursos para el FMI.

Los países del G20 en general, incluido Brasil, presionaron a Alemania, ya que creen que cuenta con grados de libertad para relajar las políticas de reformas y contribuir al crecimiento.

De lo contrario, opinan, la desaceleración comenzará a pegar más fuerte en los emergentes, que hasta ahora lograron capear el temporal.

Es aquí donde Argentina, Brasil, Turquía y China, entre otros, coincidieron en intentar marcar una agenda "pro" demanda y empleo en sus respectivos mercados internos, posición que prácticamente estuvo descuidada por parte de los países desarrollados, ocupados en apagar los incendios fiscales que enfrentan.

La delegación argentina -encabezada por el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont- reconoció que no fue sencillo lograr imponer en el comunicado, y en su primer párrafo, el compromiso de los países en apoyar la creación de nuevos puestos de trabajo, algo que, si bien había sido incluido en la agenda de Cannes de los Presidentes, "casi omiten" incorporarlo aquí en México.

"En la cumbre de ministros todo se discutió línea por línea y de esta forma Argentina pudo incorporar varios puntos en la agenda global", expresó un miembro de la comitiva.

De esta forma también avanzó otro `caballito de batalla` del gobierno argentino que pasa por la discusión de sustituir o reducir el rol preponderante que tienen las calificadoras de riesgo.

También discutir nuevas formas para dotar de recursos al FMI, planteos que quedaron reflejados en el comunicado final que delimita el plan de acción de los próximos meses.

Sobre el reclamo emergente de tener una mayor participación en el FMI, Lorenzino dijo que "la posición de los países emergentes en este sentido es unánime y se trata de balancear las voces y de lograr una distribución más democrática y equitativa del poder en el FMI y su gobierno".

En el tema de la dotación de recursos al Fondo, si bien el consenso es esperar a que primero Europa defina en marzo cuál será su volumen y los objetivos a los que estará abocado, Argentina logró imponer (en conjunto con China, Corea, Turquía y Brasil) la posición de incorporación en esto al reparto de los Derechos Especiales de Giro (DEG), la moneda del FMI, como una opción alternativa para brindar asistencia financiera a los países miembro del organismo multilateral.

Inicialmente, el borrador del comunicado contemplaba sólo la asistencia con nuevos recursos a los países, y no con DEG.

El contexto en que se desarrolló la cumbre refleja mucha incertidumbre sobre Europa, más allá de que los países del G20 felicitaron al Viejo Continente por los progresos registrados en los últimos meses.

La realidad es que nadie pone las manos en el fuego por Grecia al momento de discutir si el país heleno finalmente podrá evitar caer en default.

Por ahora lo que se ven son recetas de ajustes, más allá de la propuesta de reestructuración de deuda con el sector privado, que implica una quita de más de 70% en términos de valor presente neto.

Además aún no está asegurado el fondo de rescate de 130.000 millones de euros acordados para Grecia.

A la canciller alemana, Ángela Merkel, no le resultó sencillo lograr hoy que la Cámara baja dé el visto bueno a la ayuda.

Marco del Pont advirtió la "inconsistencia reflejada en los documentos, de que en el corto plazo, con la consolidación y ajuste fiscal y las reformas estructurales, atentan contra el crecimiento" de la economía griega.

Por eso, “la principal contribución de la Argentina al rebalanceo global es haber crecido a tasas de 9% y continuar creciendo y consolidando la demanda a través de más empleos y mejores ingresos, y en este mismo sentido se inscriben las políticas de las regulaciones a los flujos especulativos de corto plazo y la política de desendeudamiento”, agregó Lorenzino.